Sucesos


Cansada del maltrato físico, le quemó la casa al exmarido

Testigos aseguran que Milena entró a la vivienda, roció con gas un colchón y le prendió fuego. No había nadie adentro.

ZULEIMA BALAGUERA

20 de octubre de 2020 12:00 AM

“La casa ardía, la gente corría con baldes de agua para apagar el fuego, eso parecía un infierno y los vecinos pedían auxilio y sacaban las cositas de sus viviendas porque las llamas amenazaban con hacer más estragos. Por aquí son muchas las casas de madera”.

Con rostro de asombro, un morador de la Manzana 12 del barrio Altos de Albornoz recuerda el incendio que acabó con una casa en la tarde del domingo.

En esta ocasión no fue un cortocircuito o una vela lo que provocó la conflagración. Esta vez es un caso de violencia intrafamiliar lo que desató la furia y le agregó más terror a una historia de amor que se convirtió en pesadilla.

“Como un demonio”

Eran las 2 de la tarde del domingo cuando Milena Rodríguez Martínez decidió quemar la casa en la que había vivido durante los últimos años con su pareja, el mototaxista Aldo Meriño Osorio, y sus dos hijos. Desde hace 30 días ella se había separado de Aldo.

“Él le pegaba, la insultaba y siempre la echaba de su casa. Ese domingo también discutieron y eso hizo que ella quemara la casa”, contó Rosita Rodríguez, madre de la mujer.

Al parecer, Milena entró a la vivienda, roció con gas un colchón y le prendió fuego. No había nadie adentro. “Milena está demandando a Aldo porque son muchas las golpizas que le ha dado. Además, cuando se dejaron, nos enteramos que había vendido la mitad del lote sin permiso. Esa propiedad también es de ella y de los niños. Él era un infierno para ella y se cansó”.

Algunos vecinos aseguraron que eran constantes las peleas entre la pareja y que “ya nadie se metía porque peleaban y volvían a estar juntos”. Lo cierto es que en el incendio se perdieron todos los elementos que con esfuerzo habían conseguido. “Mi hija está haciendo sus vueltas en la Fiscalía, mientras que Aldo no sé donde está, pero dicen que está como si nada. Aquí los que sufren son los niños que se quedaron sin su casita”, agregó Rosita.