Sucesos


Cierran comercio por paro armado en dos municipios de Córdoba

EL UNIVERSAL

21 de junio de 2013 12:01 AM

El panfleto está a nombre del grupo ilegal “Los padres” en el que advierten que no le harán daño a la población civil, pero que todo el comercio debía abstenerse de abrir sus puertas desde las 8 de la mañana de ayer jueves hasta las 12 del mediodía de hoy.

Dos municipios de Córdoba, Ayapel y La Apartada, están paralizados luego que a través de un panfleto les prohibieran circular por las calles o abrir los establecimientos comerciales.
El panfleto está a nombre de un grupo al margen de la ley, denominado Los padres, y en el mismo advierten que no le harán daño a la población civil, pero que todo el comercio debía abstenerse de abrir sus puertas desde las ocho de la mañana de ayer jueves hasta las 12 del día de hoy viernes.
En el mismo papel advierten que no darán tregua a los funcionarios corruptos, ni a los policías torcidos.
Aunque nadie firma el pasquín, la comunidad del municipio de Ayapel lo obedeció al pie de la letra. Parecía un pueblo fantasma.
Los graneros, locales en el mercado, estaciones de gasolina, bancos y el comercio en general se abstuvieron de abrir sus puertas. Solamente la Alcaldía laboró, pero no hubo ningún ciudadano que se acercara a sus instalaciones a hacer cualquier tipo de trámites.
Ante la advertencia la comunidad optó por mercar con antelación de tal forma que no tuviera que salir a nada. Ayapel lucía solo y ni las motos, único medio de transporte público en la localidad pudieron circular.
No había tampoco transporte intermunicipal o interveredal de tal forma que la localidad quedó incomunicada.

Habló la Policía
Ante esa situación el comandante de Policía de Córdoba, coronel Jaime Ávila, se desplazó de inmediato a los municipios de Ayapel con el fin de pedirle a la comunidad que siguiera su vida normal y que no hiciera caso al panfleto.
Por lo menos, 200 hombres de la institución recorrieron las calles de Ayapel y pese a conminar a los comerciantes a que abrieran sus negocios, nadie lo hizo.
De manera extraoficial se conoció que hubo un local que abrió sus puertas ante la insistencia de la Policía y que un hombre, simulando hacer compras, les advirtió que debían cerrar. A los pocos minutos los propietarios cerraron el local y de esa forma quedó Ayapel con el ciento por ciento de los negocios cerrados.
Dijo el oficial de la Policía que no se trataba de ningún paro armado y que sólo era el susto de la comunidad ante el panfleto.
Insistió a los habitantes de Ayapel no hacer caso de las amenazas y seguir sus actividades en forma normal. Sin embargo, nadie hizo caso pues temen que una vez la policía se vaya del pueblo sean víctimas de las retaliaciones de los grupos armados que operan en esa zona de Córdoba.
Un escuadrón móvil de carabineros permanecerá temporalmente en las calles de Ayapel y La Apartada con el fin de garantizar la normalidad en el municipio del sur de Córdoba.
La gente insiste en que no abrirán sus negocios sino después de la hora señalada en el pasquín.

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