Sucesos


Condenado hombre señalado de violar a una niña durante tres años

WENDY CHIMÁ P.

06 de junio de 2018 12:00 AM

“Me hacía entrar a la habitación de sonido con mi primo. Nos sentaba en el computador para que jugáramos y después lo mandaba a él a la tienda. Cuando nos quedábamos solos, me tocaba, me violaba y me hacía otras cosas. Eso ocurrió muchas veces”. Ese fue el relato que María Victoria*, quien hoy tiene 15 años, contó sobre el hombre que marcó su niñez para siempre.

Tres años duraron los abusos, esos que esta menor prefirió mantener en silencio, para evitar que le hicieran algún daño a sus familiares y por temor o pena de contar a sus allegados aquello de lo que estaba siendo víctima.

Pero lo que María llevaba por dentro era tan fuerte, que comenzó a notarse en sus cambios de comportamiento, por lo que su madre y tías comenzaron a preguntarle qué era lo que pasaba. Sin embargo, la menor siempre callaba.

Después de un tiempo, cansada de los abusos, decidió romper su silencio y contarles a todos que el hijo del pastor de la iglesia a la que asistía junto a sus familiares, abusaba de ella desde el 2013.

Después de interponer la denuncia e iniciarse las investigaciones y el debido proceso, el titular del Juzgado Séptimo Penal del Circuito, con Funciones de Conocimiento, condenó a Joel Ceballos Sierra a 17 años de cárcel, por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado.

En medio del proceso, se conoció que María Victoria asistía a la iglesia con sus familiares casi todos los días, y cuando acababa el culto, ella se quedaba con un hijo de Joel, jugando.

Tal parece que ningún familiar sospechaba que algo malo le podía pasar a esta menor, hasta que empezaron a notar los cambios bruscos en su comportamiento.
Según narró la menor en las audiencias, dadas a conocer por el abogado que lleva el caso, en el cuarto donde era encerrada no solo estaban los computadores y equipos de sonido, sino que también tenían dos colchonetas y, según dijo la víctima, en una de ellas era donde el condenado la acostaba y la abusaba.

Todo indica que estos hechos ocurrían en un corto tiempo, mientras el hijo del abusador iba a la tienda a comprar lo que su padre le pedía.

Los encontró otro niño

Siete años tenía María Victoria cuando comenzaron los abusos. Ella recordó que un día su primo llegó antes de tiempo a la iglesia y entró al cuarto de sonido sin tocar, por lo que vio a su prima semidesnuda.

“¿Por qué tienes los pantalones abajo?”, fue lo que el menor le preguntó a su prima, quien se vistió rápidamente y le contestó que había visto mal.
Pero esa, según mostraron en las audiencias como pruebas, no había sido la primera vez que su primo había visto estos actos.

El comportamiento de María Victoria comenzó a cambiar con el pasar de los días. Se conoció que ella era una niña muy extrovertida, que le gustaba hablar con los demás y conocer cosas nuevas, pero todo eso se fue perdiendo.

Esta menor solo se dedicaba a ver televisión y no hablaba, si lo hacía, era solo para responder a las preguntas que sus seres queridos le hacían y la mayoría de las veces contestaba en monosílabos: sí o no.

Desde ese primer momento, la abuela de María comenzó a preguntarle qué pasaba, pero ella decía que nada, que todo estaba bien. Cuando su tía le preguntó que si él le había hecho algo, al parecer, porque estaba relacionado con un abuso anterior, la menor le dijo que no, pero lo hizo con temor.

Desde ahí comenzaron las sospechas y la insistencia de la madre de María, que hizo que ella hablara.

La ayuda

Cuando el caso ya comenzó a tomar rumbo, la fundación Protect entró a ayudar a la víctima y a sus familiares, brindándoles asesoramiento jurídico y psicosocial a todos, pero principalmente a la menor, quien ha comenzado a abrirse un poco más y a contar todo aquello que tenía reprimido y que la hacía vivir en un infierno.
La ayuda que esta fundación brinda es totalmente gratuita, tiene su sede en Turbaco, y en los 7 años que llevan de funcionamiento, han tenido 33 condenas de este tipo.

* Nombre cambiado a petición de la víctima.