Crimen, persecución y tiroteo en la Avenida Santander

29 de abril de 2010 12:01 AM

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Antonio Luis Ortega Jaraba estaba de paso en Cartagena. Regresaba a Santa Marta, donde residía, cuando un sicario lo asesinó mientras esperaba en su camioneta Ford F-150 Crew Cab 4x4, el cambio de luces en el semáforo del cruce de la Avenida Santander con la calle 40, en La Tenaza. La muerte del transportador barranquillero, de 45 años, ocurrió a las 3:30 de la tarde de ayer y originó un tiroteo que se extendió desde las murallas que bordean el Centro Histórico hasta Marbella. Testigos fueron los peatones y ocupantes de vehículos que transitaban por la Santander. También tres cámaras de seguridad y del DATT. Ortega Jaraba era quien conducía el vehículo, de color azul oscuro y placas QHL-505, de Barranquilla. La Policía dice que sólo lo acompañaba un revólver, calibre 38, que llevaba a su lado. Otras versiones indican lo contrario. Uno de los escoltas del transportador persiguió a los sicarios y se enfrentó a bala a uno de ellos en un parqueadero en Marbella, tras recorrer un gran tramo de la Santander. A Ortega Jaraba lo baleó con una pistola nueve milímetros el parrillero de una moto Discover, de color rojo. Los disparos crearon pánico en la zona. Un vendedor de agua y un malabarista que se rebusca debajo del semáforo fueron los primeros en salir corriendo. Uno de ellos asegura que se escucharon más de 12 balazos. La Policía encontró 8 casquillos en la escena del crimen. Al transportador lo hirieron cinco veces en la cabeza y el pecho. Los testigos dicen que el conductor de la moto abandonó a su compinche y se internó por Crespito. Este último huyó primero a pie. Cerca del sitio de los hechos detuvo un taxi y encañonó al chofer para que lo sacara de ese sector. “El taxista alzó los brazos y le dijo que le disparara si quería, que él no llevaba a nadie. Al tipo no le quedó otra que seguir corriendo mientras se enfrentaba a bala con otro sujeto”, relata el vendedor de agua. El victimario llegó hasta al parqueadero de un edificio en Marbella. En medio del abaleo, un automóvil, de color verde, fue impactado en las ventanas. Lo que no está establecido es si el homicida pretendía subir a ese carro, si estaba estacionado en ese lugar o si fue el utilizado por los acompañantes de la víctima para la persecución. El asesino aprovechó la confusión para subir a una buseta que iba hacia la Avenida Pedro de Heredia. Para entonces, la Policía montó un operativo de requisa a todos los vehículos de esas características en Torices. Las labores se extendieron a otros sectores y siguieron al caer la tarde. Los resultados, sin embargo, fueron en vano. Los investigadores de la Sijín sólo pudieron constatar que el sicario es un hombre blanco, alto y delgado. Vestía bermuda de jean, gorra blanca y suéter negro. Su acompañante, de piel negra, contextura gruesa y cabellos ondulados, llevaba puesto un suéter a rayas azules. Cámaras de video, clave El brigadier general Óscar Gamboa, comandante de la Regional 8 de la Policía, que involucra a Bolívar y otros departamentos de la Costa Caribe, dice que las tres cámaras de video que hay en la zona serán clave para esclarecer el crimen y capturar a los asesinos. El oficial llegó para coordinar las labores de búsqueda contra los sicarios. Gamboa está en Cartagena desde la semana pasada, luego del Consejo de Seguridad que se realizó por los homicidios del ingeniero Ricardo Martínez Torres y de dos taxistas. El general Gamboa dice que el vehículo era de propiedad de la víctima. “Parece que estuvo realizando unas diligencias en Cartagena y regresaba a su ciudad cuando le dispararon. Estamos analizando las pruebas para desarrollar las investigaciones”, anotó Gamboa. Fuentes oficiales confirmaron que Antonio Ortega Jaraba era dueño de varios vehículos de carga pesada en Santa Marta. También se supo que la camioneta que conducía perteneció al dueño de un puerto en el barrio Siape, en Barranquilla, cuyas actividades fueron suspendidas por las autoridades durante un tiempo. Los investigadores no descartan que el crimen de Ortega Jaraba tenga relación con el atentado de que fue víctima el también comerciante barranquillero Jorge Luis Vásquez Rodríguez el pasado 17 de abril en el barrio Crespo. La víctima iba en una Hummer de color negro y vidrios polarizados, acompañado de varios escoltas cuando le dispararon desde una moto. A Vásquez Rodríguez le causaron varias heridas que aún lo tienen internado en una clínica de la ciudad.

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