Sucesos


Imprudencia causa desgracia

REDACCIÓN SUCESOS

23 de abril de 2012 12:01 AM


Una imprudencia le costó la vida a siete personas y dejó heridas a 23 más
Las víctimas iban de pasajeras en un bus de la empresa Torcoroma, de placa SEL 077, que colisionó contra un camión cargado con víveres. 
El fatal accidente de tránsito ocurrió a la 1:45 de la tarde de ayer, en la carretera Troncal de Occidente, cerca del sector conocido como la Y de Carreto, en jurisdicción de San Juan Nepomuceno.
 Testigos aseguran que el bus, que salió de Maicao rumbo a Sincelejo, iba con exceso de velocidad y se salió de la carretera. 
Cuando el conductor, identificado como Mauricio Álvarez González, intentó regresar a la vía invadió el carril del camión, de placa WFB 252, que iba en sentido contrario.
El choque fue brutal, según los testigos. 
“El conductor del bus perdió el control y se estrelló contra el camión. Las personas que estaban cerca corrieron a ayudar”, afirma un testigo del hecho.
Auxilian a los heridos
Los pasajeros del bus y el conductor del camión fueron auxiliados por personas que presenciaron lo ocurrido.
“Algunas personas quedaron atrapadas en el bus y fueron momentos agónicos para sacarlos”, aseguró un testigo.
En ambulancias y vehículos particulares los heridos fueron trasladados al Hospital de San Juan Nepomuceno.
Los heridos que necesitaban atención especializada, fueron remitidos a Cartagena.
Tres de ellos, quienes  ingresaron a la Clínica Madre Bernarda, fueron identificados como Luis Posada Correa, conductor del camión; Saeli Solano Regino, de 5 años y Elvira Ruiz.
A Jairo Solano Mendoza, cuya madre murió en el hecho, lo atienden en el Hospital Universitario del Caribe.
El resto de las personas heridas reciben atención médica en San Juan Nepomuceno.
Le tocó la muerte 
Gerson Martínez es uno de los siete muertos que dejó el violento accidente que ocurrió ayer. 
El vendedor de galletas, de 28 años, se embarcó en la buseta de Torcoroma solo unos metros antes de que chocara contra un furgón que iba de San Juan Nepomuceno a Cartagena. 
Según su padre, Pedro Martínez, Gerson salía todos los días de su casa, en El Carmen de Bolívar,  hacia las poblaciones vecinas para vender las galletas de limón.
Ayer no fue la excepción. Cuando terminaba su jornada laboral y estaba por regresar a casa a descansar, la muerte lo sorprendió. 
Gerson tomó la primera buseta que pasó y se sentó en uno de los primeros asientos. 
Al momento del choque, recibió un fuerte impacto que lo mató en el acto.