Sucesos


La intolerancia deja dos muertos en Isla de Barú

Al finalizar un baile de picó que había en este sector turístico de Cartagena, se dio una riña, en la que dos personas pierden la vida con arma blanca la madrugada de hoy.

SAMUEL ÁLVAREZ BELEÑO

03 de noviembre de 2020 03:53 PM

La sangre y la muerte, y las riñas y las balas siguen siendo los protagonistas en la muertes violentas en Cartagena, sobre todo los fines de semana.

Entre la tarde del lunes festivo y la madrugada de ayer martes hubo cuatro homicidios en la ciudad en menos de 12 horas.

Dos de esos asesinatos se dieron en la isla de Barú, en el sector de Las Flores. Allí había un baile con picó en donde una gran multitud departía y disfrutaba.

Siendo cerca de la 1 de la madrugada de hoy, de acuerdo con la versión de algunos testigos, Arnel Casanova Medrano, de 34 años, se vio involucrado en una riña en la que era agredido por dos personas. Dicen que el baile de picó ya se había terminado.

Kenner Pérez Gil, de 21 años, y quien también estaba en esa fiesta con su mujer, decidieron no irse de ese lugar sino que se sentaron cerca de donde estaba el baile. En cuestión de segundos se desató la riña y fue justo en ese momento cuando Kenner, al ver que estaban agrediendo a Casanova Medrano, intervino para desapartar a los de la pelea. En ese momento le dieron un machetazo en el cuello.

“Kenner no tenía nada que ver. Él se metió para evitar más agresiones y es cuando recibe un machetazo. Él sale corriendo en busca de su agresor, pero se desploma en plena calle”, aseguró su compañera sentimental.

Otro testigo aseguró que el asesino de Kenner “ni si quiera estaba en la fiesta. A él lo fueron a llamar porque el muchacho de Santana estaba agrediendo a sus primos. Él llegó y como lo vio ahí enseguida le tiró el machetazo al cuello. El santanero también salió corriendo y se desplomó en otra calle”, dijo el testigo.

Familiares de Arnel Casanova Medrano, tras ser consultados por este medio, aseguraron desconocer las razones de lo que originó la riña. “Nosotros vivimos en Santana y él desde hace unos seis meses él decidió mudarse para Barú. La verdad es que no sabemos por qué fue esa pelea. Queremos que la Policía capture a los responsables de estas muertes”, aseguró uno de ellos.

Ambas personas fueron llevadas por vecinos del sector al puesto de salud de Santana, pero llegaron sin signos vitales.

Kenner vivía en el barrio Puntoneco, de Barú, y deja una viuda y un niño. Arnel, santanero, no deja hijos y estaba soltero.

Los homicidas de ambas muertes no han sido capturados.

Kenner Pérez Gil, de 21 años, muerto.