Sucesos


Patrullero asesinado en Norosí: “Un apasionado por la Policía y el fútbol”

Los dos uniformados fueron asesinados el jueves en la mañana en el municipio de Norosí, en el Sur de Bolívar.

EDWIN TORRES PADRÓN

19 de septiembre de 2020 12:00 AM

Amante del fútbol y de la Policía. Y como no iba a serlo, si por las venas de la familia de Jheison Vásquez Martínez corre sangre de esa institución. Su papá es pensionado de la Policía y dos de sus hermanos son uniformados activos.

En casa del patrullero Vásquez, en el sector La Gaitana del barrio La Consolata, en Cartagena, hay tristeza y dolor desde las 10 de la mañana del jueves, cuando se enteraron que a él y a su compañero Robinson Cardona Arboleda los habían asesinado a 600 metros del casco urbano del municipio de Norosí, en el sur de Bolívar.

Jheison llevaba 15 años en la Policía y hace diez meses fue trasladado de San Juan Nepomuceno a Norosí. Sus parientes lo vieron por última vez hace 20 días, cuando vino a visitarlos.

“Nosotros siempre estábamos preocupados por él, sobre todo por la situación de orden público en esa región. Él siempre venía o se comunicaba con nosotros, y nos decía que estaba bien”, le dijo a El Universal, ayer en la mañana, Yuberki Mejía, hermano de crianza de Jheison.

Los restos del patrullero, de 34 años, llegaban anoche a Cartagena y van a ser velados en su casa en La Gaitana. Hoy serán sus exequias a las 3 de la tarde en el Cementerio Jardines de Cartagena.

Vásquez Martínez estaba casado y llevaba 14 años en la Institución, “donde gracias a su buen desempeño recibió 15 felicitaciones. Hace cinco años se encontraba vinculado al Departamento de Policía de Bolívar”, dijo el Comando de esa institución.

“Excelente compañero”

Once meses solo le faltaban al intendente Robinson Cardona Arboleda para cumplir 20 años en la Policía Nacional. En Norosí, sur de Bolívar, donde lo asesinaron con su compañero Jheison Vásquez, apenas llevaba tres meses de servicio, tras ser trasladado de su natal Manizales.

El uniformado creció en el barrio El Campín de la capital caldense, donde aún vive su familia. Deja dos hijos. Claudia Patricia Flórez, comerciante de la Galería de Manizales y madrina del cuadrante del CAI La Terraza hasta hace tres meses en esa ciudad, recordó con lágrimas al intendente.

“Hace tres meses salió de Manizales. Compartí dos años con él en el trabajo. Excelente funcionario, una persona a la que nunca le oímos un no con un delincuente, con una persona de la calle o seres agresivos. Siempre buscaba una solución negociada, con calma, paciencia y tranquilidad”.

La amiga agregó que “tuvimos una videollamada la semana pasada, como de dos horas, me contó su anhelo de estar con la familia y de la preocupación por la zona donde le tocaba, que es guerrillera y muy dura para trabajar. Gran amigo, mejor esposo e hijo. Le prometió a la hija estar con ella el otro año, en el cumpleaños, porque en este no se pudo”.