Sucesos


Policías y testigos volvieron al sitio donde fue asesinado Harold, en San Francisco

Funcionarios de la Oficina de Derechos Humanos de la Fiscalía llegaron desde Bogotá para la reconstrucción de los hechos que llevaron a la muerte al futbolista, de 17 años, en agosto pasado.

EDWIN TORRES PADRÓN

13 de noviembre de 2020 12:00 AM

Esperando con la ayuda de Dios que todo salga bien, para que toda la verdad se conozca y se sepa en toda Cartagena y el país que la muerte de mi hijo fue en un asesinato. Aquí no hubo trifulca de pandillas ni enfrentamiento, porque mi hijo no estaba armado”.

Liceth Payares dice estar más tranquila. Siente que la justicia está más cerca y que los esfuerzos por buscar la verdad no han sido en vano. Entre miércoles y jueves, bajo sol y lluvia, ella fue una de las testigos de la reconstrucción de los hechos que llevaron a la muerte a su hijo, el futbolista Harold David Morales Payares, aquella tarde del pasado 24 de agosto en el barrio San Francisco, en un sector enmontado conocido como Casas Caídas.

Funcionarios de la Oficina de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación llegaron desde Bogotá para esclarecer con testigos y con los patrulleros implicados en la muerte del menor lo que sucedió ese día. El recorrido lo iniciaron en el lavadero de motos donde Harold trabajaba y lo terminaron justo donde cayó baleado, en un monte cercano.

El miércoles estuvieron dos de los patrulleros en el sitio de los hechos y ayer el otro uniformado que habría disparado. A ellos y a los testigos les tomaron sus declaraciones en plena vía pública.

Orlando Escorcia y Hernando Múnera son los abogados de la familia de la víctima, el primero para la parte penal y el segundo para lo que son los efectos administrativos.

Escorcia dice que con la reconstrucción de los hechos comienza una primera etapa de la investigación para determinar el grado de responsabilidad en los policías implicados en la muerte del menor. Los resultados de esas diligencias serán entregados al Fiscal encargado del caso, que evaluará si se amerita una orden de captura contra los uniformados.

Orlando Escorcia le aseguró a El Universal que el patrullero señalado presuntamente de disparar contra Harold reconoció ayer en el sitio de los hechos que sí lo hizo, precisando que fue en una reacción al ver, según él, que el muchacho estaba armado.

Hernando Múnera dijo, por su parte, que en las próximas semanas se hará la exhumación del cadáver de Harold para ampliar las investigaciones.

Brasil, su ilusión

Cartagena no estaba en los planes de Harold David Morales Payares. Su futuro era lejos de esta ciudad. A principios de este año, en enero, viajó a Cali para seguir concentrándose en una casa club de fútbol. Allí pasaría una larga temporada, como ocurrió en los dos años anteriores, pero la pandemia por el virus del COVID-19 le frustró esa ilusión y lo trajo de regreso a la Heroica.

“Un día antes de que cerraran todo por la cuarentena -16 de marzo-, él alcanzó a llegar a Cartagena y me dijo que se quería quedar con la mamá en el barrio San Francisco. Él pasaba entre Las Gaviotas y San Francisco”, sostiene su papá.

Así estuvo hasta esa trágica del 24 de agosto. Para distraerse y ganar unos pesos, el adolescente trabajaba en un lavadero de motos de San Francisco, a solo unas cuadras de la casa de su madre. En eso estaba cuando, según su familia, tres policías lo abordaron de “mala forma”. Luego de un altercado, le dispararon por la espalda.

El hecho sucedió en un sector lleno de monte conocido como Casas Caídas, a donde Harold, de 17 años, corrió para no ser agredido. Murió poco después en el CAP de Canapote.

“En ningún momento hubo pelea de pandillas, ni enfrentamiento, ni alteración de orden publico, ni agresión de mi hijo hacia la Policía”, contó a El Universal Liceth Payares De Ávila.

Los padres de la víctima cuentan que el joven, desde los 5 años, supo que lo suyo era el fútbol. “Estuvo en una escuela llamada Bolívar School. A los 15 años se fue a un equipo de Ibagué y ahora estaba en Cali. Tenía proyección nacional e internacional, porque estaba en trámites para irse al fútbol de Brasil”, anotó Édgar Carvajal, entrenador de Harold.

La Policía
En el único pronunciamiento que se le conoce, la Policía aseguró que “avanza en un proceso de investigación, en los ámbitos disciplinario y penal militar y policial, frente a la muerte del menor Harold. “Con total contundencia avanzamos en un proceso de investigación objetiva, contando con las evidencias y testimonios de la comunidad y de policías que conocieron el caso, lo cual conducirá a tener certeza de lo ocurrido. Los resultados serán presentados por la Inspección General de la Policía Nacional”, dijo el general Henry Sanabria Cely, comandante de la Metropolitana de Cartagena.