Sucesos


¿Qué buscaban? Misteriosa muerte de mujer en Turbaco

Aleida Arciria Hernández fue degollada en la cocina de su vivienda. Su hijo pide que se esclarezcan los móviles del crimen. Una caja con documentos desapareció.

SAMUEL ÁLVAREZ BELEÑO

18 de octubre de 2020 12:00 AM

Andelson Miguel Barrios Arciria se ve tranquilo, pero en sus ojos hinchados, caídos y rojos, se nota la tristeza. Demuestra una aparente fortaleza, pero al hablar lo que sucedió, sus palabras se cortan.

Se pregunta una y otra vez “¿por qué le hicieron eso a mi madre?” “¿Qué buscaban?” “¿No entiendo que querían quiénes asesinaron a mi mamá?”

Aleida del Rosario Arciria Hernández, de 53 años, fue hallada por su hijo, sin vida y con una cuchillada en su garganta el viernes, a las 6 de la tarde, en el barrio El Recreo de Turbaco. En la población hay conmoción por el hecho y por la ola de inseguridad nunca antes vista en el pueblo, según comentan. Andelson Miguel, en medio de su relato, explica que trabaja para una empresa de giros y por ese motivo debe estar recorriendo Turbaco y algunos pueblos vecinos. Dice que vivía con su mamá y por eso desde que ella dejó de trabajar, hace un poco más de un año, permanecía sola en su casa. En algunas ocasiones con una hija de él, una nieta la cual adoraba mucho.

“Yo estaba trabajando y antes de llegar a la casa llegué donde un amigo, me tomé un café en su casa. Él decide acompañarme a la mía, porque la mamá de mi hija me dice que vaya a buscar a la nena, para traerla a mi casa. Llegué a donde mi mamá para dejar unas cosas que llevaba y así salir a buscar a mi hija”, precisó. Eran cerca de las 6 de la tarde.

Sangre en la cocina

Sostiene que tocó en varias oportunidades y su madre nunca contestó. Le preguntó a unos vecinos que si la habían visto salir y le dijeron que no. “Al notar que no me respondía empujé la puerta de campo y se abrió. Entré y justo antes de llegar a la cocina vi la sangre. De inmediato me asusté y vi a mi mamá tirada en el piso. Comencé a pedir ayuda, pero ya mamá estaba muerta”, sostuvo.

No tiene certeza de qué pudo haber ocurrido, pero dice que el interior de la casa estaba toda desordenada y presume que fueron por algo. “Eso no fue de un día para otro. Eso no fue de una sola persona”, indicó.

Añade que ni él ni su mamá tenían problemas con nadie ni tampoco tenían amenazas. “Yo sufrí un accidente y por esa razón fui indemnizado. Con la platica que recibimos, que no fue mucho, pagamos unas deudas e invertimos en la casa. Así que no tenía ni un peso. Vivíamos de mi salario”, destacó.

Falta una cajita

Andelson Miguel dice que su mamá trabajó 18 años para una familia en Cartagena, tuvo algunos inconvenientes laborales y por esa razón prescindieron de sus servicios. “Mi mamá así como era trabajadora, y servicial, era muy reservada. Había muchas cosas que no me contaba e igual yo respetaba eso. Sé que tenía un pleito legal relacionado con el trabajo, pero no sé como iba ese proceso”.

El único hijo de la señora Aleida comenta que su mamá tenía una caja en la que guardaba algunos documentos. “Esa caja no aparece. Y como le digo, esa caja era como un cofrecito que estaba asegurado y ella era muy celosa con eso. Yo sé que tenía allí documentos, de qué tipo, no sé realmente. No sé si tenía alguna otra cosa guardada allí. Yo le respetaba mucho eso”, precisó.

Celeridad
Le pide a las autoridades avanzar en las investigaciones, pues la muerte de su mamá no puede quedar así. “Hay que dar con los responsables. Ellos me estuvieron entrevistando y le respondí todo lo que me preguntaron. Revisaron la casa y serán ellos los que digan qué pasó y qué buscaban esos tipos”, concluyó. Por último, precisó que una vez en Medicina Legal le entreguen los restos de su mamá, serán llevados a Cereté, Córdoba, de donde son oriundos. En Turbaco tenían más de 25 años viviendo.