Racha de tragedias: cuatro homicidios en hechos aislados

02 de noviembre de 2018 07:30 AM

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La relativa calma que se vivía en Cartagena y sus alrededores fue interrumpida de manera abrupta por una racha de hechos violentos que estremecieron a varias familias.

En medio de hechos aislados, cuatro personas fueron asesinadas. Entre las víctimas está un menor de 17 años que fue baleado en medio de una riña en Arjona. Los otros casos sucedieron en Pasacaballos, Turbaco y en la variante Mamonal-Turbaco.

Una de las historias trágicas es la de Óscar Luis Murillo García, de 21 años. Este vivía con su madre en la urbanización Ciudadela 2000 y trabajaba como vigilante en una empresa de seguridad. Por estos días estaba de vacaciones.

Los suyos cuentan que el lunes pasado su padre lo llamó y le dijo que fuera a visitarlo a su casa, en el barrio El Bosque. En la tarde, Óscar se cambió y salió en su bicicleta, dejando dicho que iba a visitar a su papá.

Sin embargo, el joven se desvió del camino y llegó a un sector enmontado que está junto a la variante Mamonal-Gambote, junto a la cervecería. Fue allí donde lo sorprendió la muerte.

Al día siguiente, al ver que no había regresado a Ciudadela 2000, una hermana de Óscar llamó a su padre a preguntarle por él. Se sorprendió cuando el progenitor le dijo que Óscar nunca llegó a visitarlo. Desde entonces empezaron a buscarlo, pero no encontraban su rastro.

Hasta que el miércoles en la noche un amigo de Murillo García llegó a casa de su madre, indicándole que en el sector donde se iba a cazar pájaros con este, junto a la variante, había encontrado su bolso y dentro de este una jaula para atrapar pájaros, igual que documentos de identidad. Ayer en la mañana sus parientes llegaron al sitio y tras hacer un rastreo en el lugar, encontraron muerto a Óscar. Su cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición y tenía heridas en el cuello y el tórax, que al parecer fueron causadas con arma blanca.

Aunque no hay nada cierto, sus parientes creen que lo agredieron para atracarlo, pues su bicicleta, entre otras pertenencias, no fueron encontradas. El hecho es investigado.

De otra parte, está el asesinato de Yorman Licona Sotelo. Tenía 27 años y vivía en Pasacaballos. Deja tres hijos y estaba esperando el nacimiento del cuarto, pues su mujer tiene tres meses de gestación.

El miércoles, el albañil trabajó en el día y en la noche salió con una de sus hijas, aprovechando la noche de Halloween. La llevó a comer helado y luego regresó a su hogar y la dejó.

Volvió a salir y se sentó en un esquina de un sector que está cerca de donde vivía, llamado Nuevo Porvenir. Allí habló con unos amigos por varios segundos y luego saludó a otros conocidos. Pero a las 9:10 de la noche, dos sujetos en una moto pasaron frente a él. Cuando lo tuvo a tino, sin bajarse y sin que el conductor se detuviera, el parrillero sacó un arma y le dio un balazo en el cuello y otro en una mano.

El asesino huyó con su cómplice y al herido lo llevaron al CAP del corregimiento, pero allí murió. Los parientes de Yorman no saben por qué lo mataron. Dicen que el único problema que tuvo fue hace varios meses, cuando se peleó con un habitante de la zona porque este se la tenía montada. Sin embargo, luego de la riña el problema quedó así.

Las autoridades también investigan la muerte de Luis David Marriaga Julio en el municipio de Turbaco, y todo indica que su muerte obedece a un problema de pandillas. El padre del joven de 24 años contó que en septiembre este y sus amigos tuvieron problemas con una pandilla a la que llaman los Rastica.

Los jóvenes se peleaban, pero luego hicieron un pacto de no agresión. “Aunque hicieron el pacto, un joven de esa pandilla al que llaman Andresito se la tenía montada a Luis. No lo podía ver porque le decía que le iba a pegar, empezaba a amenazarlo”, contó el padre de Marriaga Julio.

Y esas amenazas se habrían cumplido ayer. A las 9 de la noche, Luis David estaba en una esquina de la calle San Pablo con unos amigos, cerca de su casa. De repente, sería Andresito quien pasó en una moto y le disparó a Luis. Este recibió un balazo en el abdomen y otro en un brazo.

El agresor huyó y al herido lo llevaron a un centro médico en el municipio y luego lo remitieron a la Clínica Madre Bernarda, en Cartagena. Allí murió a las 10 de la noche del mismo miércoles, pues la herida del abdomen le afectó varios órganos vitales. Las autoridades buscan al responsable.

Por último, está la muerte de Edwin Javier Fuentes Castañeda, quien apenas comenzaba la vida cuando lo sorprendió la muerte.

Este tenía 17 años y residía en Arjona. Aunque los hechos en los que salió herido hasta ayer no eran claros, se conoció que en medio de una riña fue baleado, sufriendo una herida en el abdomen y otra en un brazo. Su primo Javier Fuentes también salió herido.

Ambos jóvenes fueron llevados al hospital de Arjona y luego remitidos a la Clínica Madre Bernarda en Cartagena, donde ingresaron a las 9 de la mañana de ayer. Edwin murió instantes después y su primo está grave. Ayer le hacían una cirugía.

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