Sucesos


Siguen exigiendo justicia por el infante de Marina Arnold Sánchez

El joven murió tras recibir un balazo en la frente, mientras prestaba servicio en Sucre.

ZULEIMA BALAGUERA

22 de noviembre de 2020 04:32 PM

“Mi hijo no se mató, a mi hijo lo mataron y eso es algo que nunca voy a dejar de pensar, por más que me quieran hacer creer otra cosa. Soy su madre y mi corazón me dice que él quería seguir viviendo”.

Han pasado cinco años y siete meses, y Luz Estella Rendón no deja de gritarle al mundo esas palabras. Esta mujer es la madre de Arnold Andrés Sánchez Rendón, el joven infante de Marina, de 20 años, que murió el 10 de abril del 2015 mientras prestaba el servicio militar en San Onofre, Sucre.

Luz Estella llora, lo recuerda y se siente impotente porque dice que la justicia no ha llegado a este caso. Desde esa fatídica tarde en la que le avisaron que su hijo había muerto, ella y el padre del joven, Arnoldo Sánchez, tienen una lucha para que los presuntos culpables queden tras las rejas, pero no ha sido fácil y, según ellos, hasta la fecha todo está igual.

El proceso

“En el 2018, la Fiscalía esclareció lo sucedido, precisando que no fue un suicidio, como quisieron decir en la Infantería; fue un homicidio. El cuerpo de mi hijo habló, los médicos forenses lo certificaron, pero eso no ha servido de nada porque los responsables siguen libres”, dice Arnoldo.

Agrega que “está comprobado que fueron cinco los implicados, tres soldados rasos, un suboficial y un cabo, quien fue el que le disparó a mi hijo. Las pruebas fueron los testimonios de ellos, que no concuerdan, la manipulación de la escena del crimen y que a mi hijo no le hallaron residuos de pólvora en las manos; en cambio a los señalados sí. También conocemos como familia que mi hijo fue víctima de maltratos y acoso por parte de ese cabo que, incluso, lo amenazó de muerte”.

Aunque tienen las pruebas suficientes, nada ha avanzado jurídicamente. “Lo que sabemos es que a varios los habían detenido, pero nos dicen que están libres, incluso el cabo. El año pasado luchamos con los jueces, porque los pasan cambiando, y las audiencias, porque las aplazan.

“Este año tendría que ser la audiencia de legalización de captura, que está aplazada desde hace mucho, pero no se ha hecho, primero por la pandemia y ahora porque otra vez cambiaron de juez. Ellos están dilatando este caso y no sabemos qué más hacer, pero tenemos claro que no descansaremos hasta verlos en prisión”, anotó la madre.

Los padres, quienes residen en Cartagena, dicen no tener miedo. “A mi me hicieron un atentado hace algunos años, me dieron unos balazos y fue por el caso de mi hijo, pero no importa, haremos esa audiencia”, anota Arnold.

¿Qué pasó?

A las 12 del mediodía del 10 de abril del 2015, Arnold estaba con otros infantes en un cambuche en San Onofre. Al parecer, hubo una discusión entre ellos y Arnold recibió un balazo en la frente. También tenía golpes en el cuerpo. El primero reporte habló de un suicidio, pero con las pruebas se esclareció que fue un homicidio.

Ese día, Arnold, quien vivía en el barrio El Carmelo, de Cartagena, cumplía un año de ingresar a la Infantería. El día anterior, según su madre, habló con ella y le dijo que “el cabo me trata mal, me pasa amenazando de muerte”.

El joven era de Sincelejo, pero desde niño vivió en Cartagena.