Sucesos


Un año del triple crimen en San Pedro Mártir: “Nos destrozó la vida”

El Tribunal Superior de Cartagena confirmó en segunda instancia la sentencia de 45 años de prisión contra Oswaldo Castro y lo envió a la cárcel de máxima seguridad de Valledupar.

EDWIN TORRES PADRÓN

25 de marzo de 2021 12:00 AM

Las calles estaban desoladas. Era miércoles 25 de marzo y la pandemia por el COVID-19 le daba un vuelco a la normalidad del 2020. La cuarentena recién comenzaba y medidas como toque de queda, ley seca y otras restricciones evitaban que la gente saliera de sus casas.

Bajo ese escenario, gritos y disparos confundieron a los residentes de la calle 14 en San Pedro Mártir, a partir de las 3:45 de la tarde.

La tragedia apenas comenzaba. Oswaldo de Jesús Castro Morelos asesinó a sangre fría a su mujer, cuñada y suegra.

Eileen Madero Guerrero y ‘el Mono Changón’ vivían juntos desde hacía unos dos años. Ni el niño que llegó a sus vidas apenas 40 días antes de ese 25 de marzo, cambió la inestabilidad de la pareja.

Cansada de los continuos maltratos físicos y psicológicos que le infringía su marido, ella decidió acabar con la relación. Antes de hablar con él, llamó a su mamá y a su hermana para que la ayudaran con el bebé y con algunas cosas que debía llevarse para la casa de ellas.

Cuando sus familiares llegaron, Eileen le dijo en una de las habitaciones a Oswaldo que daba por terminada la relación y que se iba a vivir con su mamá. Eso enfureció al padre de su hijo, que de inmediato comenzó a discutir con ella.

Por los gritos de su hija, Eudenys Sofía Guerrero Palomino entró al cuarto para calmar a su yerno. Para ese momento ya Oswaldo había sacado un arma de fuego. Fue a Eudenys a quien primero le disparó. Un balazo en el rostro y otro en el cuello la mataron en el acto.

Eileen y su hermana Loly Luz Madero Guerrero intentaron huir cuando ‘el Mono’ siguió disparando. Eileen alcanzó a llegar a la terraza. Allí fue asesinada. Loly corrió un poco más, pero hasta la tienda donde se escondió llegó Oswaldo y también la baleó. Los esfuerzos por llevarlas a un centro asistencial fueron en vano.

El bebé de Eileen quedó llorando en su cuna y Oswaldo se fue en una moto al barrio La María, a casa de una tía. Allí lo capturó la Policía esa misma tarde.

Tres meses después, el 26 de junio, y tras aceptar los cargos en una audiencia de acusación, el Juez Primero Penal del Circuito de Cartagena, con funciones de Conocimiento, condenó a Oswaldo Castro a la pena de prisión de 540 meses (45 años) al hallarlo culpable de los delitos de feminicidio agravado en concurso con porte ilegal de arma de fuego y un concurso homogéneo de doble homicidio agravado.

Ante ese fallo, la defensa de Castro interpuso una apelación. El 4 de diciembre, la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de Cartagena confirmó la sentencia. Contra este último fallo procede el recurso de casación.

Por efectos del COVID-19, Oswaldo Castro pasó los primeros 10 meses de su condena en la Estación de Policía de Los Caracoles. Luego fue enviado a la Cárcel de Ternera y desde el pasado 15 de febrero está encerrado en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, la Tramacúa.

¿Qué pasó después?

No ha sido fácil para los familiares de Eileen, Loly Luz y Eudenys seguir con sus vidas. “Quedamos en un caos total. Perder tres familiares cercanos de esa manera, en una sola tarde, es difícil de asimilar.

“Esto nos cambió la vida, nos dejó destrozados. Desde que me levantó tengo en mi mente la imagen de esa tarde. Rebajé unos 12 kilos y he estado en tratamiento psicológico y psiquiátrico”, cuenta Mariano Madero, hermano de Eileen y Loly Luz.

“No solo quedó un hijo huérfano de madre; Loly Luz dejó dos hijos de 11 y 3 años”, agrega Madero.

¿Y el bebé de Eileen? Mariano dice que luego de esa tragedia fue la familia paterna la que quedó a cargo del niño. El hermano de las víctimas asegura que el impacto de ese hecho lo dejó muy mal y fue tiempo después que procedió a realizar todas las diligencias pertinentes relacionadas con la custodia del menor.

“El niño estuvo seis meses con la abuela paterna, pero después inicié un proceso por la custodia en la Comisaría de Familia Permanente. En una audiencia del 25 de agosto me entregaron la custodia del menor y desde entonces está a mi cargo”, manifiesta Mariano.

En la actualidad, la abuela paterna del menor lo puede tener cada 15 días, los sábados, de 9 a. m. a 5 p. m.

Mariano aún no se repone de esa tragedia. Hoy visitará las tumbas de sus hermanas y de Eudenys en el Cementerio Jardines de Cartagena; y a las 6 de la tarde asistirá a una misa para ellas en la Iglesia de María Auxiliadora.

32 víctimas

El año pasado, en Bolívar, fueron 28 las mujeres asesinadas, diez de ellas en casos de feminicidios: cinco en Cartagena y cinco en el resto del departamento.

En Cartagena, las muertes violentas de mujeres fueron en los barrios San Pedro Mártir (3), Nariño, 7 de Agosto, Huellas de Alberto Uribe, Villas de Aranjuez, Arroz Barato, Olaya Herrera, Villa Fanny, La Esperanza y San Isidro. En San Pedro, Arroz Barato y San Isidro ocurrieron los feminicidios.

Este año han sido asesinadas cuatro mujeres (El Espinal, San Francisco, La Esperanza y Olaya Herrera).

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