David Ayer es un guionista, director y productor interesado en el género de cine policíaco y En la mira, es última película. Ayer está involucrado en películas como Día de entrenamiento (2001); SWAT (2003); y, Los reyes de la calle (2008). La esperanza final, de estas películas, es que la institución policial tiene remedio, es decir, es capaz de detectar lo malos policías y castigarlos.
Tal es el caso de Alonzo Harris, protagonizado por Denzel Washington en Día de entrenamiento. La fórmula infranqueable de la narración fílmica en Hollywood y, por extensión del mundo, confirma que los buenos siempre ganan y Harris no es la excepción: merecía la muerte aquel maldito policía corrupto, perverso, hijo del mismo demonio. Aunque la realidad sea bien distinta.
Otro aspecto importante del esquema es que el mejor amigo del héroe siempre muere y eso duele hasta las lágrimas, en especial, si son personajes entrañables como Mike Zavala, que protagoniza el actor de origen mexicano Michael Peña en la película En la mira. Una desaparición que merece venganza, pero, no da tiempo porque la historia está cerca de su tramo final.
El contexto de las películas de Ayer es la guerra social y la fascinación por la violencia en el caótico escenario urbano y su estética, su cultura. En la mira, por ejemplo, no sólo se caracteriza por su puesta en escena del mundo de las pandillas y el tráfico ilegal de gente, armas y drogas; sino, que hay tramos importantes filmados con la estética sucia de la cámara de celular.
Una estética que, puesta en cine, se entiende perfectamente en este mundo vigilado por millones de ojos electrónicos. Parte de lo que nos muestra En la mira, está filmado desde el punto de vista de las cámaras institucionales de los carros de policía, las cámaras personales y las cámaras de celulares. Se trata de una convergencia de lenguajes audiovisuales, de distinto origen y práctica. Por un lado el lenguaje formal y académico del cine industrial y por otro lado el lenguaje de los reality – shows, en especial, el de la serie COPS.
De manera que la forma visual de En la mira, contribuye a la estética de la violencia callejera representada por una pandilla salvaje de latinos en las calles deprimidas al sur de Los Ángeles. Prepárense para ver una carnicería humana y ser testigos, una vez más, de toda maldad posible desatada contra el prójimo.
El actor Jake Gyllenhaal representa a Bryan Taylor el policía blanco, que al final sobrevive y se casa con su novia, regresamos a lo mismo: armas, tradición y familia, como referente de disciplina y domesticación. Todo lo que esté por fuera de eso hay que exterminarlo: fascismo social. Por eso La - La debe morir, maldita pandillera enferma.
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