Revista dominical


Orlando Sierra, un crimen contra la libertad de expresión que no quedará impune

GERMÁN MENDOZA DIAGO

28 de junio de 2015 12:00 AM

El 31 de enero del 2002, el subdirector del periódico “La Patria” de Manizales, Orlando Sierra, caía abatido por las balas asesinas en las afueras del diario en la capital de Caldas, y 13 años después se produce la primera condena, como autor intelectual, del dirigente político Ferney Tapasco, ex director del Partido Liberal en esa región.

Durante muchos años, Orlando Sierra estuvo vinculado a ese medio, y desde allí lanzaba virulentas críticas contra quienes habían vinculado perversamente el ejercicio de la política con las mafias criminales, y especialmente contra Ferney Tapasco, con quien tuvo muchos roces, que lo hicieron el primer sospechoso del crimen.

Luis Fernando Soto Zapata, quien fue acusado de cometer el asesinato, fue condenado a 19 años de prisión, quedó en libertad en menos de seis años por confesión de delitos y buena conducta en la cárcel, y murió en julio de 2008 en un enfrentamiento a tiros con agentes de la Policía en Cali. Fabio López Escobar y Jorge Hernando López Escobar también fueron vinculados al asesinato.

Un juez especializado de Pereira declaró inocente a Tapasco en diciembre de 2013 y la noticia causó indignación, porque la decisión echaba por la borda un cúmulo de evidencias que comprometían seriamente al  político. El fallo  fue apelado por la Procuraduría y la Fiscalía, y demostraron con testimonios y documentos que varios caciques políticos tenían en foco al periodista y que Tapasco dijo varias veces que había que eliminarlo, según dice la sentencia del Tribunal de Risaralda, que dos años después decide, en segunda instancia, condenar al político a 36 años tres meses de cárcel.

“Del estudio realizado por la Sala afloran múltiples indicios que señalan al señor Tapasco González, como inductor: ninguno de los participantes tenía una intención. Tapasco sí, contextualizando los hechos históricos con el ambiente social y político de la época, llevan a inferir su responsabilidad como determinador”, dijo el tribunal en su fallo.

Fabio y Jorge López fueron sentenciados a 28 años, 10 meses y un día, como coautores materiales del crimen.

¿Quién era Orlando Sierra?
Periodista de combate, Orlando Sierra Hernández ejerció con integridad y dedicación su oficio. El noticiero de televisión Caracol Noticias definió así su trabajo: “En su columna Punto de Encuentro del diario La Patria, Sierra Hernández fue un crítico de la clase política regional y de los excesos burocráticos que hicieron de Caldas uno de los departamentos más corruptos. No se escaparon a sus cuestionamientos los representantes del sector empresarial a quienes les reprochó la que llamó falta de responsabilidad social”.

Sus colegas dicen que a pesar de su cargo directivo, Orlando salía con sus periodistas a la calle “a ensuciarse de barro”. Dicen que tenía una aguda visión de los temas locales, no solo los de política, por los que era más conocido. Es recordado como un gran cronista que ofrecía una visión certera de la vida diaria en la urbe. Dicen también que tenía muchos sentido del humor y que a todo le sacaba chistes muy divertidos.

Era un maestro paciente y ejemplarizante, y según sus discípulos, los llevaba de la mano con cordialidad, sin dejar de regañarlos cuando se lo merecían.
Otros recuerdan su profundo sentido humanístico y su gran amor por la literatura, hasta el punto de recitar de memoria fragmentos de “Cien años de soledad”.

”De pronto en mitad de un consejo de redacción recitaba un poema pertinente a lo que estábamos hablando”, dice un periodista que trabajó con él.

Según el Tribunal, Sierra “criticaba de manera constante a la coalición política gobernante y con nombre propio a sus dirigentes, entre ellos, al señor Francisco Ferney Tapasco González, por la actuación administrativa realizada, por la vinculación con contratos estatales a familiares y por la gestión que hacía en procura de los intereses de su hijo Dixon”.

La sombra de la muerte
Fue precisamente esta cruzada a favor de la honestidad y en contra de la corrupción lo que marcó su sentencia de muerte.

Él sabía eso, y aunque muchas veces manifestó que sentía miedo, nunca claudicó en su trabajo periodístico.

Para muchos caciques políticos regionales, era un obstáculo para sus maniobras, como lo dice la sentencia del Tribunal de Risaralda, según la cual fue especialmente crítico con las actuaciones de Ferney Tapasco.

"Ello generó un resentimiento de él hacia Sierra Hernández, en su calidad de periodista, por cuestionar su poder, su dirigencia política y su liderazgo, aspecto que no le permitía concebir que alguien interfiriera en su gestión, convirtiéndose tal situación en el primer eslabón serio en su contra", señala la sentencia.

También asegura que el primer juez de conocimiento del caso no tuvo en cuenta declaraciones como la de Luis Eduardo Vélez Atehortúa, quien habló con la revista Semana y dijo que escuchó a Tapasco afirmar que quería ver muerto al periodista.

El crimen de Sierra empezó a ser investigado en enero de 2002, a los pocos días de ocurrido, por  la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía. En febrero, se dictó medida de aseguramiento  contra Luis Fernando Soto Zapata, como autor material del asesinato, quien confiesa en marzo que disparó contra Sierra por error, al confundirlo con un campesino que había matado a un primo suyo. En mayo de 2002 fue condenado a 19 años de prisión.

Aunque en junio de 2004 se anunció el cierre de la investigación, solo en septiembre de 2006 se vincula a Ferney Tapasco, a quien se le llamó a versión libre.
En 2010 Ferney Tapasco y su hijo, Dixon Tapasco son acusados, procesados y condenados por tener relación con grupos paramilitares y ese mismo año se les vincula como autores intelectuales, del crimen de Sierra.

Tras 11 años de investigaciones exhaustivas, se realizó en Pereira el juicio a los autores intelectuales, desvirtuando la versión del asesino de que la muerte fue por equivocación.

Mientras tanto, este, que había recuperado su libertad por confesar delitos y por buena conducta, fue abatido por la Policía en Cali.

Enjuiciado en Pereira, Tapasco estaba a la espera de la libertad condicional por parapolítica, y en este juicio, Fiscalía y Procuraduría pidieron su condena, pero en diciembre de 2013, tanto Tapasco como sus lugartenientes fueron declarados inocentes del crimen de Orlando Sierra, por un juez especializado de Pereira.

Ahora, 13 años después de haber sido asesinado Sierra, el Tribunal de Risaralda echó para atrás lo decidido por el juez, y condenó a Ferney Tapasco a 36 años de cárcel por el crimen de Orlando Sierra, que fue un atentado más  contra la libertad de expresión en Colombia.