Abuso sexual infantil, monstruos en la casa

08 de marzo de 2020 12:00 AM

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Mauricio*, de 8 años, una noche le dijo a sus papás: “Mi tío me violó”. La respuesta casi automática fue la ira de su progenitor, que luego de la confesión y sin preguntarle nada más le advirtió que ese tipo de mentiras eran malas, que no se le ocurriera repetir eso. Y lo golpeó.

Elkyn Castaño Gómez es especialista en Derechos Humanos de la ONG Renacer y defiende a los menores víctimas de abuso y trata de personas. Casi siempre, dice Elkyn, los victimarios son familiares y eso lo corroboran los datos históricos de Cartagena Cómo Vamos que dicen que “más del 62% de las víctimas fueron agredidas por un conocido y/o familiar”. Añaden que las horas cuando más ocurren estos delitos son entre las 3 de la tarde y la medianoche. Y quizás lo más alarmante: 7 de cada 10 casos de presuntos delitos sexuales ocurren al interior de la vivienda de la víctima.

Elkyn dice que toda acusación de un niño debe ser creída. “Los niños mienten para salir de un problema, no para entrar en él”, advierte.

“El abuso sexual y explotación tienen unas raíces, desde el punto de vista social, donde no reconocen a los niños como sujeto de derecho, son simples personitas que no tienen derechos. También tiene aristas económicas relacionadas con los índices de pobreza, analfabetismo, falta de educación. Pero también tiene un componente cultural”, empieza el jurista.

Según la misma encuesta de Cartagena Cómo Vamos, lamentablemente desde 2008 hasta 2017, los delitos sexuales se han incrementado en más de un 40%. Los barrios con más casos son Olaya Herrera, El Pozón, Nelson Mandela, San José de Los Campanos, San Fernando, La Boquilla, La María, Bayunca, Torices y Pasacaballos. El 88% corresponde a mujeres y de ese porcentaje, el 66% corresponde a niñas y adolescentes.

Y en general en Colombia, cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar muestran que quienes más sufren la violencia son las niñas y adolescentes mujeres, con el 68 % de los casos.

“Los índices son altos pero hoy, gracias a los medios de comunicación y a las redes sociales, ya las personas se están atreviendo a denunciar. Los abusos se dan mayormente en estratos 1 y 2 pero en estratos altos también, solo que no denuncian por el estigma”, continúa Elkyn.

Este tipo de delitos con menores se dividen en:

Violación o actos sexuales violentos: El que realice en otra persona acto sexual diverso al acceso carnal mediante violencia.

Acceso carnal violento:

Cuando la persona es accedida y hay penetración en cualquier cavidad de la víctima. La violencia en este caso puede ser física o psicológica.

Acceso carnal con persona en incapacidad de resistir: Cuando a una persona se le suministra droga, alcohol o algún incapacitante para poder accederla sexualmente.

Delitos abusivos: Aquellos que se realizan cuando la víctima es menor de 14 años.

“De los 8 a los 14 años, los niños entran en un proceso de formación de su identidad sexual y no están en capacidad psicológica de llevar a cabo o entender un encuentro sexual. Aunque algunos aparenten más edad, la madurez no se determina por el aspecto físico sino por el aspecto psicológico. Aun cuando la niña dé su consentimiento, para el legislador no existe”, ahonda Elkyn Castaño.

Pero aquí puede entrar otra consideración según la ley y es que si bien de los 14 a 18 años, el niño o niña puede decidir con quién sostener relaciones, esto puede dar pie a la explotación dependiendo la edad de su pareja.

Explotación sexual: Como lo explica el abogado, esto tiene unas raíces desde el punto de vista familiar, social y cultural y es que de los 14 a 18, muchas relaciones no son consentidas.

“Vamos a poner un ejemplo, si la niña manifiesta que quiere mantener relaciones con alguien mayor, hay que mirar si el consentimiento es libre y voluntario, porque es muy probable que ese consentimiento esté viciado con dinero, favor, objetos. Suele suceder en barrios de estratos 1 y 2, el vecino, aquella persona que tiene algún contacto con la familia, empieza a cortejar a la niña de 15 años y le da regalos y no solo a la niña sino a sus padres. Entonces se da la posibilidad de ‘comprar’ ese consentimiento de la niña. Y de allí se desprende lo que se conoce como matrimonio servil, que es cuando se llevan a vivir al niño o a la niña, cuyo nombre del delito es demanda de explotación sexual con persona menor de 18 años, agravado”, dice Castaño.

Quiere decir lo anterior, que todo aquel mayor de edad que tiene una relación sexual con una niña menor de 18 años y entrega algo a cambio, no solamente en dinero sino retribución, favores, etc., puede pretender comprar la sexualidad y eso es, precisamente, lo que se castiga.

Demanda de explotación sexual a menor de 18 años: En este tipo de delitos no se necesita que el niño se encuentre con el adulto. Se les llama delito de mera conducta, pues el solo hecho de ofrecer algo para tener una relación sexual con una niña constituye un delito.

Si un hombre le dijo a una niña “te doy esto para que me hagas sexo oral” y la niña dice “no” y se lo cuenta a sus papás, ellos pueden hacer una denuncia y el hombre puede ir a la cárcel con una pena de 14 años, solo por haberlo ofrecido.

¿Qué debe hacer una persona cuando conoce un caso?

Si el evento acaba de suceder: Si el niño o la niña está conmocionado, sangrando, en crisis, lo que se necesita es ir a una clínica por Urgencias para que se active el respectivo protocolo. En el Hospital Infantil Napoleón Franco Perea - Casa del Niño, se activa el protocolo de atención a víctima, abordando tres aspectos: médico, psicológico y judicial. “Allí, se hace toda la atención y el abordaje al niño o a la niña y ni el papá ni la mamá pueden llevarse al niño o niña de la clínica si no se presenta una denuncia”, continúa Elkyn.

Cuando el menor lo manifiesta después de un tiempo: Los padres deben indagar primero qué es lo que está sucediendo y buscar ayuda.

¿A dónde acudir en Cartagena?

- Debe acudir a un centro zonal del ICBF para brindarle asesoría psicológica, para que escuchen al niño o a la niña.

- También puede denunciar en la Comisaría de Familia en el barrio España. Allí orientan a los padres frente al proceso.

- Puede dirigirse al Caivas, centro Atención Integral Víctimas de Abuso Sexual en la casa de justicia de Canapote. Dentro de la ruta se envía a la valoración en Medicina Legal y demás procesos con el menor y la familia. “A la Fiscalía pueden entrar a diario decenas de denuncias”, continúa el abogado. “pero tenemos despachos en Cartagena que atienden única y exclusivamente los casos de abuso sexual a menores”.

Sobre las víctimas

Generalmente, las víctimas son niñas y niños de escasos recursos o en extrema pobreza de 8 a 9 años, pero últimamente, según el abogado, se están presentado víctimas de 3 y 4 años que están siendo abusadas por miembros del grupo familiar: mamá, papá, padrastros, madrastras, tíos, abuelos o vecinos. ¿Por qué ocurre más en barrios pobres? Puede deberse al hacinamiento, sumado al alcoholismo y drogadicción.

“Esto no quiere decir que en estratos sociales altos no ocurra. Yo me atrevería a decir sí y que en la misma cantidad, pero ellos no denuncian por el rechazo social o porque lo resuelven con dinero”, confiesa el experto, Elkyn Castaño.

Como padres de familia, el compromiso debe ser educar a nuestros niños y advertir cualquier cambio en su comportamiento. ¡Frenar el abuso está en manos de todos!

Sospeche si:

- El niño o niña pierde el control de esfínteres, se orina o se hace popó.

- Si hay lesiones en el área genital de su hijo, como hematomas, sangrado o inflamación.

- Tiene pesadillas nocturnas.

- Está asustado o en un estado de alerta constante.

- Presenta conductas sexualizadas que no son propias de su edad.

- Quiere estar abrazado o cargado todo el tiempo.

- El niño empieza a rechazar a alguna persona de su familia o lo ve y llora.

*Nombre cambiado

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