Facetas


'Alexis Play' suena a Pacífico

EL UNIVERSAL

17 de junio de 2018 12:49 AM

Por: Sofía Flórez Mendoza

La primera vez que subió a una tarima, Alexis temblaba de miedo. Los espectadores no eran sus amigos del barrio, no, era un público de ‘verdad verdad’ y él quería que todo saliera perfecto. Pero, justo antes de empezar el show, su compañero de canto abandonó el escenario, derrotado por los nervios. Alexis se vio solo en aquella tarima y, lo peor, no se sabía las estrofas de su colega prófugo. Pero, a cinco segundos de hacer el ridículo, cuando la adrenalina corría por sus venas, se llenó de valor, se adueñó del micrófono y su talento estalló sobre aquel público. Su boca ‘disparaba’ palabras que su cerebro apenas alcanzaba a procesar, fue así como descubrió que su don era improvisar. 

“Fue en el hotel más viejo de Quibdó, el Cristo Rey, nos dieron la oportunidad de cantar en el bar. Fue algo muy loco porque, en medio del susto, lo que me salió fue improvisar y me salió bien”, recuerda. Ahora se ríe de aquella anécdota. Veinte años después de ese primer momento, han pasado muchas cosas. Está trabajando en su segundo álbum titulado 'Llegó la lírica', él es uno de los protagonistas del video promocional de Colombia en el exterior y, recientemente, sus rimas se unieron una vez más al singular ritmo del grupo ChocQuibTown para dar vida a su más reciente tema, ‘Somos los prietos’. Han pasado 20 años, pero Alexis sigue sintiendo aquellos nervios, aquellas mariposas en el estómago, antes de subirse al escenario.

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Su madre, Luddy Valencia, lo bautizó en Quibdó, Chocó, como Ángel Alexis Ríos Valencia, pero años más tarde, su talento y la vida le darían el sobrenombre de ‘Alexis Play’. En el barrio Medrano, entrañablemente ligado a la historia franciscana en Quibdó, Alexis, un niño tímido y reservado, entendió que el rap podía hablar por él. A sus 11 años encontró la libertad en un género musical que llegó con la fuerza de sus rimas navegando por el Río Atrato y trajo consigo melodías de raperos estadounidenses en casetes.

“Empecé a hacer rap en 1998, en ese entonces en Quibdó escuchábamos mucho hip-hop y reggae que llegaba de Estados Unidos en casetes, me hice muy cercano a esa música y dije: quiero intentar hacer lo mío. Empecé a ir a sitios donde se freestyle y desde ahí empezó ese rap”. A orillas del Atrato, en una ciudad donde la lluvia es visitante frecuente y en la que Alexis disfrutaba salir a las la calles para jugar fútbol, ver los bailes y gozarse las fiestas de San ‘Pacho’, encontró su inspiración.

“Me crié en un barrio de músicos, crecí viendo músicos al frente de mi casa, los hermanos Moreno, el maestro Mario Becerra a la vuelta, los arreglistas de salsa más arriba. La vida misma es mi inspiración, el enamoramiento, el desamor, lo que le pasa a las personas que me rodean, la naturaleza, el paisaje, Quibdó es mi mejor inspiración”. Pero nada es casualidad, la música era algo que estaba en su ADN, pues Alexis es familiar de Jairo Varela, fundador del grupo Niche. “En mi familia ha rondado el arte, sobre todo en el lado materno hay músicos, mi mamá siempre nos ponía buena música, además Jairo Varela Martínez resultó ser tío mío”.

Al tiempo que escuchaba a raperos como Vico C, Busta Rhymes y Kaffu Banton, etc, los ritmos del currulao, la chirimía y la marimba hacían lo propio y así fue como tomó forma el estilo de ‘Alexis Play’. Un estilo potente, rebelde, activo como sus letras, que no solo hablan de amor y desamor, también de la cultura y la tradición de un pueblo que así como come pescado, hace paseo de río y sonríe mientras baila descalzo, ha sido violentado, saqueado y discriminado.

En busca de un sueño
Sus letras son de política y de problemas sociales, no en vano su primer tema se llama ‘Anarquía’. “Desde temprano decidí no solo quedarme en el rap sino explorar otros géneros, me siento más libre haciendo música de todo tipo, por eso me han invitado a distintos proyectos, me muevo con facilidad en casi todo lo que me ponen”.

Fue así como, después de aquella primera vez en el Hotel Cristo Rey, ‘Alexis Play’ conoció a Tostao, integrante de Choquibtown, en un concurso de freestyle de su natal Quibdó. Aunque ya sabían el uno del otro, pues casualmente sus madres son amigas de juventud, fue en ese encuentro donde se vislumbró una futura colaboración.

“Yo sabía que él hacía música y viceversa, pero nunca nos habíamos conocido hasta ese momento. En ese entonces él me comentó que tenía pensado conformar un grupo, pero apenas era un proyecto”, recuerda ‘Play’. Hace unos años, si un chocoano sentía el llamado de la música estaba destinado al anonimato. Por eso ‘Alexis Play’ llegó con sus ideas y estilo particular a la fría Bogotá donde daría un concierto y empezaría a trabajar con ‘Tostao’, quien para ese entonces ya tenía un proyecto con nombre propio: ChocQuibTown, con el que cultivaban gran acogida y reconocimiento.

“Yo hice parte de ChocQuibTown cuando se estaba conformando ya como un grupo sólido. En ese entonces hicimos varias canciones juntos, entre el 2003 y 2005, coproducimos algunas de ellas y fui intérprete de ‘Ritmo violento, ‘Somos Pacífico’ y desde allí siempre he colaborado con ellos, tenemos un vínculo muy cercano, de hermandad y eso ha hecho que sigamos produciendo música juntos”.

Por eso no es de extrañar que en su más reciente sencillo ChocQuibTown y ‘Alexis Play’ se unieran nuevamente, esta vez para cantarle orgullosamente a sus raíces afrodescendientes.
“Hemos tratado siempre de colaborar en canciones de esta temática que hable de lo afro, de la diáspora y todo este tema, así que decidimos hacer una canción de este corte”.

‘Somos los prietos’ es una canción que resalta la cultura y que redunda en el orgullo de ser negro, ser afro de Colombia, portadores del ritmo, del tambor y de la marimba de chonta.

El poder del Pacífico

Cada año, en el marco del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, en Cali, varios artistas se reúnen para hacer un homenaje a las sonoridades del Pacífico, sin más pretensión que disfrutar. Es en ese espacio donde surgió la idea de constituir una agrupación, un nuevo proyecto al que llamaron ‘La Pacifican Power’. Es una aventura sin fecha de término, en la cual se embarcaron grandes músicos del Pacífico. Con ella buscan contagiar su espíritu, alegría y libertad.

Nidia Góngora, la voz líder de la agrupación Canalón de Timbiquí, es la reina de ‘La Pacifican Power’; los encargados del rap y los coros son: ‘Alexis Play’, desde Quibdó, y Maikcel Rojas, de Zalama Crew; en el clarinete está Jacobo Vélez, director de ‘La Mambanegra’; Mulatho Ortiz, en el piano; en la guitarra, Andrés Felipe Pinzón, del grupo ‘Sultana Club’; Sebastián Blackburn, en la batería; Jeffrey Obando, en el bajo; Heryb Bonilla, en la marimba de chonta; y Freddy Colorado, del colectivo Residuo Solido, en la percusión. “La Pacifican Power es un colectivo que hicimos entre amigos que son cabezas de otros proyectos pero este año decidimos hacer un producto más sólido y realizar algunos conciertos del colectivo”, comenta Alexis.

En esta etapa quiere traer canciones nuevas y mostrar un estilo de música propio, pero también con la influencia de todos los que hacen parte de ese numeroso grupo que tiene como eje  la música del Pacífico colombiano, a la que se agregan sonidos de funk, jazz, salsa y hip hop.

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‘Alexis Play’ se sube al escenario y sorprende con su pinta formal y su talento para la improvisación pero también por su amor a la tradición y a sus orígenes. “La base de todo es lo propio, eso es lo que te da ese diferencial, la tradición no se puede morir, tiene que estar ahí siempre, por eso hay que hacer todo por preservarla y que las nuevas generaciones la aprendan. Por eso siempre vuelvo acá, a Quibdó, sobre todo porque tengo parte de mi estudio y me gusta hacer proyectos sociales, enseñar a grabar música de aquí. En el Chocó siento el poder de la música, no conozco algo que tenga más fuerza que el Chocó”, afirma. 

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