Clemencia Vargas no para de bailar

26 de enero de 2020 08:00 AM
Clemencia Vargas no para de bailar
Clemencia Vargas.//Fotos: Cortesía.

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

¿Por qué el baile y no la política?, suele preguntarle todo el mundo a Clemencia Vargas Umaña. ¿Por qué bailar y no ser... qué se yo... senadora, como su padre, Germán Vargas Lleras? Es más, ¿por qué bailar y no convertirse en presidente de la República, como su bisabuelo, Carlos Lleras Restrepo?

Simple: porque la política no es su camino, no hasta ahora. Su camino, y lo tiene claro desde los seis años, es bailar. Pero, ojo, no solo bailar con el mero fin de entretener; bailar para llevar siempre las riendas de su vida y para ayudar a transformar las vidas de los otros. “A los seis años me fui de Colombia de un día para otro... temas personales y familiares... y no volví dentro de 10 años a Colombia”, dice segura, se nota en cómo pronuncia cada palabra, en el tono, en las manos, en los ojos.

Clemencia Vargas no para de bailar

Paso 1. Descubrir su pasión

“Me fui para Estados Unidos -continúa- y allá pude encontrar mi herramienta de vida y mi pasión, la cual es el baile, una herramienta para superar dificultades en la niñez y en la adolescencia, expresar mis sentimientos reprimidos, un proceso de resiliencia, identidad, empoderamiento, reconocimiento”, dice y en ese proceso de amor con el baile se fue tropezando con el éxito así, pasito a pasito y sin querer queriendo. Entró a una academia reconocida de Estados Unidos y terminó trabajando con artistas de la talla de Black Eyed Peas, Backstreet Boys, con Julieta Venegas y en eventos como los MTV Latin Awards y el Super Bowl.

Así que esa pasión dejó de ser un simple ‘hobbie’ para convertirse en una fuente de ingresos y Clemencia tomó una decisión sabia: estudiar Finanzas y Economía en Babson College, en Boston.

Paso 2. Volver para transformar vidas

Clemencia volvió a Colombia después de diez años para trabajar con una empresa, pero en 2014 renunció y montó Vive Bailando. ¿Qué es eso?

“Es una organización para compartir mi experiencia de vida (...) y es el resultado de fusionar mi pasión con mi profesión y de volver un proyecto cultural sostenible, que genera impacto y que es escalable”, explica la misma Clemencia.

“Cuando me regresé a Colombia, vi la oportunidad que existía acá, vi que Colombia es un país que baila, vi que el baile nos une, ¡acá bailamos en todos los rincones del país!, pero no había un referente nacional que potenciara habilidades sociales, emocionales, físicas, cognitivas, como una herramienta de educación”, añade y es que para Clemencia el baile trasciende el mero objetivo de entretenerse. “Decidimos alejarnos de creer en eso solo como una herramienta de gozo y entender que a través del baile, del cuerpo en movimiento, podemos tener una herramienta de educación”.

Y entonces vinieron los ‘pases’ más complejos: trabajar con un grupo multidisciplinario en crear módulos que pudieran ser implementados a través del baile y al mismo tiempo impactar a personas. El primero que menciona Clemencia es el de liderazgo, hay otro de principios y valores tanto sociales como individuales, cuidado del cuerpo, prevención de violencia y consumo de drogas, desarrollo personal, autonomía, proyecto de vida, emprendimiento y empleabilidad.

Clemencia me cuenta además que toda esa metodología de módulos es desarrollada a través de tres líneas de acción: la primera es la Social, que cerró 2019 con 12 proyectos en Barranquilla, Cartagena, Cali, Buenaventura, Bogotá, Madrid, Bojacá, Mosquera y Montería, y espera sumar por lo menos dos más en 2020. La segunda es la línea Empresarial, “implementamos estos programas en las organizaciones con sus empleados tanto en programas de bienestar como de clima organizacional y de cumplimiento de objetivos estratégicos y en esa misma línea Empresarial tenemos la de cultura y entretenimiento, a través de experiencias corporativas, shows de baile, activaciones, ‘flash mobs’, videos, etcétera”. La tercera y última es Academia, donde las personas pagan para que les enseñen a bailar, hacer ejercicio y más, y que nació con el objetivo de apoyar la línea Social, que generalmente es gratis. “El 10 por ciento de la utilidad de la Academia va para financiar programas sociales. Cuando a mí me compran un programa de 100 cupos, yo pongo 50 cupos adicionales, comparten los recursos que recaudamos de la Academia”, explica y está más emocionada que de costumbre porque acaba de abrir su segunda academia ¡y lo hizo en Cartagena!

La primera está en Bogotá y la segunda, inaugurada hace apenas unos días, queda en el Jardín Azulado, en Castillogrande.

Clemencia Vargas no para de bailar

Paso 3. ¡Falta mucho por bailar!

Vive Bailando es un sueño hecho realidad hace unos cinco años, un sueño que crece y ya camina solito.

“No solamente estamos aportándoles a jóvenes, estamos impactando la vida de muchas personas a través de lo social, estamos generando empleo, tenemos más de 52 personas vinculadas tiempo completo. Tenemos más de 40 bailarines que viven con un salario digno, completo, que hacen parte de nuestros programas”, asegura Clemencia.

Pero hay que seguir bailando. Hay que seguir trabajando para expandirse y replicar las academias que ya existen en Bogotá y Cartagena en otras ciudades principales de Colombia. Para llegar a países como México, Guatemala, El Salvador, Ecuador y Chile en un futuro no tan lejano.

Pero a Clemencia no la angustia todo el camino que le falta por recorrer, ¡al contrario! La emociona.

Le encanta bailar, porque allí, en la pista, todos somos lo que somos, todos somos iguales independientemente de los pretextos que histórica y absurdamente se han inventado para dividirnos: la raza, la religión, los estratos y todo lo demás.

Le encanta bailar porque gracias a esa acción, a esa herramienta de vida, se levanta todos los días, aunque haya dificultades a veces, con la misma determinación y con las mismas ganas de seguir compartiendo esta idea y de crecer. Con las mismas ganas de conquistar al mundo de la forma que mejor lo sabe hacer: ¡bailando!

?wmode=transparent&controls=2&showinfo=0&theme=light">

En redes sociales

Si quieres saber más de Clemencia, de Vive Bailando y de la Academia Vive Bailando, puedes encontrarla en Instagram y Twitter como @clemevargas y en Facebook como Clemencia Vargas Umaña. Vive Bailando tiene canal en YouTube y perfiles en Instagram y Twitter: @Vivebailando, @academiavivebailando.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Facetas

DE INTERÉS