Facetas


El rapero que no improvisa en las calles

EL UNIVERSAL

08 de abril de 2018 12:30 AM

Por Javier Francisco Hernández

Una caja de música se abre lentamente, deja salir un sonido melancólico, parecido al de cualquier otro cubo musical. La tapa se va levantando, la melodía va cambiando, cada segundo un poco menos triste, hasta que la cajita está completamente abierta. Dentro de ella no se ve a una bailarina de ballet, sino a un hombre con la cara en sombras por la capucha negra que tiene puesta. De repente el hombre descubre su cabeza y se escucha el primer beat, que golpea en el pecho como un puño.

Microphone check, rapeo de putería
Nacido bajo un sol caliente y en tierra perdía
Pendiente a no perdé el enfoque y a lo keep it real
Oh yeah, rapeando sí tengo manía

Julio César González Barraza, cuando trabaja como electricista, y MC Julo, cuando está rapeando en conciertos, grabando en el estudio o escribiendo, nació en Cartagena el 14 de agosto de 1985. A los doce años escribió sus primeras líneas y luego no paró de componer canciones, influenciado por los raperos norteamericanos que escuchaba en el colegio: MC Hammer, Kriss Kross, Wu Tang Clan, Mobb Deep y KRS-One.

“Aunque sea una frase de cajón, a mí el rap me cambió la vida. Cuando uno es joven no piensa tanto las cosas, pero en mi caso yo muchas veces prefería quedarme en mi casa escribiendo y escuchando rap en vez de salir. Eso me alejó de cosas negativas que la calle me pudo traer. Las canciones me hicieron crecer como persona, pues la mayoría de veces el rap te enseña algo”, dice Julio César, que habla con aire tranquilo, tan diferente a la voz fuerte y a veces agresiva con la que rima sus temas. “MC Julo es el artista y Julio César es la persona, esas son las dos vidas que yo llevo. Uno en la parte de la cultura, el arte y el rap, y el otro en su parte laboral, familiar”. De ahí el nombre del álbum que sacó en 2015, ‘MC Julo vs Julio César’.

Por mi cría mato y como del muerto
¿Cuántos celebran esto, aunque no paguen los conciertos?
Lo cierto es que se dice, que el que persevera alcanza
Pero yo he puesto mi peso y no nivelo la balanza

MC Julo ha sacado varios álbumes, acumulando logros en el rap a medida que avanzaba su carrera, como haber ganado la batalla de gallos local de Redbull en 2007 —competencia que consiste en el enfrentamiento en freestyle de dos raperos, de los cuales el jurado elige a uno que pasa a la siguiente ronda y así sucesivamente, hasta llegar a la final, donde se premia al mejor improvisador de todos—. “Eso me abrió las puertas, comencé a hacer muchos viajes nacionales”, sin embargo, hoy sigue sin vivir de la música. En una de sus canciones, llamada ‘Crisis’, habla de lo difícil que es sobrevivir siendo rapero, que por mucho que practica y pule sus textos, su dinero sigue viniendo de los otros trabajos.

“Trabajo con la parte eléctrica de las construcciones, pero también he trabajado en restaurantes —dice—, lo que salga por ahí”. Tiene una esposa y un hijo de 4 años y ahora está en Medellín, “trabajando para conseguir plata, obviamente, pero también para sacar mi nuevo álbum, dándole los últimos detalles para ver cuándo lo lanzo. Acá tengo a mi productor, Napezz Estudio, con él hice mi álbum pasado y este, que se llamará igual que el sencillo que ya saqué: ‘En la mía’. Como no tengo la plata, no puedo saber exactamente cuándo saldrá, entonces aunque ya lo tengo listo, falta la parte económica”.

Y así avanza mi lanza en su trayecto,
Tengo mucho tiempo ya y aún no me las doy de experto
Tengo bases lógicas fundadas con buen argumento
Y si mi barrio se calienta, compa, es porque huele a muerto

Sus canciones tratan temas diferentes y siempre llevan un mensaje, una crítica social. En ‘El ladrón es otro’ Julo denuncia a la clase política de la ciudad, dice que “mucha gente cree que porque uno es rapero y anda con un pantalón diferente, con gorra o el pelo con trenzas o el afro, uno es ladrón. Los que realmente están haciendo daño tienen corbata, visten y huelen bien”. Otros ejemplos son ‘Entre cielo y tierra’, que habla de cómo los humanos estamos destruyendo el medio ambiente y ‘Vívelo’, que invita a tratar de aprovechar la vida en una realidad que combina sufrimiento con distracciones y placeres banales. Su barrio, Arroz Barato, también es muy recurrente en sus rimas.

“Ahí nací, ahí conocí el rap, ahí escribí mis primeras canciones y me subí a mis primeras tarimas, en el colegio de Arroz Barato. En la semana cultural yo pedía que me dejaran rapear y me subía. Esa es mi zona y me siento orgulloso, es mi raíz y es algo que no puedo olvidar ni omitir”.

Yo no miento, mis frases me definen,
No le doy la mano a nadie que no tenga mis afines
No me mire de reojo socio, no se me empatine,
Y si le caigo como un puño, bueno, no me determine

“Escribo en cualquier parte donde me sienta cómodo, tranquilo y tenga la chispa del momento. Muchas veces me llega la inspiración y escribo la canción enseguida. Otras veces me invitan a temas y me toca acomodarme a lo que la persona tiene previsto para su canción. Mis canciones hablan de lo que estoy sintiendo, de mis cosas, de lo que pasa en mi vida. Mi rap es lo que voy viviendo, lo que va ocurriendo”.

Que aquí yo vine pa’ lo mío, no a lo tuyo
Yo trabajo pa’ lograrlo y de a poco lo construyo
No me importan tus maromas, ni tus bromas, ni marullos
Porque rompo los esquemas, ¿me entendiste, pato yuyo?

Una verdadera maroma es ir al Centro y esquivar a los raperos que hay en cada esquina improvisando halagos para todo el que pase. Precisamente con ellos es que los cartageneros relacionan al rap, no con un movimiento musical de denuncia.

“La gente piensa que el rap es solamente freestyle e improvisación porque es lo que ve en la calle. Eso es bacano, yo fui ‘freestylero’ un tiempo, gané batallas y perdí otras. Pero el problema del freestyle es que la gente lo goza en el momento y luego se olvida. En cambio cuando tú sacas un trabajo es algo que la gente va a tener siempre, hasta después de que tú te mueras; podrán buscar tus canciones en YouTube y escucharlas”, dice MC Julo, y añade: “el rap en Cartagena lo veo con mucho talento pero muy quieto. Es una escena que tiene muchos años y es muy fuerte, pero los artistas de rap de Cartagena no han podido vivir de la música como los raperos de Cali, Medellín o Bogotá. En Cartagena hace falta organización, sacar proyectos serios. Que la gente vea que somos serios”.

My nigga yo en la mía cabrón
No me le pongo bobo a nadie, ni me voy de lambón
My nigga yo en la mía cabrón
Ando en la mía no le copeo a ninguno
X2

Para el que quiera dedicarse al rap en Cartagena, Julo recomienda: “que lo haga, pero que lo haga lo mejor posible. No se trata de rapear por rapear, ni de hacerlo por moda. Se trata de hacerlo bien, de corazón, y sacar a una cultura adelante. Si lo haces con amor eso se reflejará en éxito como rapero y como persona”.

Luego de varios minutos de rimas sin parar, la cajita se va quedando sin cuerda, la tapa se empieza a cerrar y antes de que MC Julo se ponga la capucha, se le oscurezca la cara y se pare la melodía, lanza sus últimos versos:

Así me fui, solo, trazando mi propia vía
Buscando algo de estilo, adquiriendo sabiduría
Manito pa’ hablarte claro en esas ando todavía
Buscando lo que merezco, en la mía.*

*En la mía - MC Julo