Elver Castilla, un talento escondido en Las Piedras

22 de septiembre de 2019 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

El trazo de aquellos dibujos era tan bueno que algunos retratos parecían fotos. Sorprendía la habilidad casi perfecta del autor de esas piezas, imágenes en carboncillo sobre papel y en lápices de colores, pero sorprendían más otras tres perspectivas: una, saber que ese dibujante nunca en su corta su vida había asistido a una escuela de dibujo más que la misma sala de su casa; dos, que ese artista solo tiene 17 años y la mitad de su existencia ha estado dedicada a perfeccionar su técnica; y tres, sorprendía también conocer que ese talento estaba escondido en un lugar casi recóndito del departamento de Bolívar, donde hace poco fue descubierto y traspasó las fronteras de su pueblo, para empezar a brillar ante el mundo. Fuimos hasta su hogar, hora y 20 minutos de Cartagena: en Las Piedras todos saben sobre la habilidad innata de Elver Adrián Castilla Canoles. Su casa está en el sector La Cabaña, en la Calle del Tanque, que ahora se ve llena de barro seco y ocre, sobre el que caminamos cuidadosos de no ensuciarnos. Sus padres, abuelos, hermanos, algunos vecinos y él nos reciben, sus ojos, su amabilidad, sus sonrisas, su emoción, revelan lo ansiosos que están porque el gran o pequeño orgullo de la casa siga conociéndose.

¿Cuéntame a qué te dedicas? -le pregunto, aunque ya sé bien que dibuja y he visto los retratos que hace.

- Soy estudiante de 11 grado. Yo soy barbero, un primo mío peluqueaba y me fue enseñando, comencé hace como cuatro años, me dedico a eso los días libres entre sábado y domingo y entre semana hago otras cosas.

-¿Pero también eres dibujante y pintor?

-Sí, también (risas). Comencé viendo a mi papá, él dibujaba y hacía diseños de carrozas -en icopor- para las fiestas del pueblo, él me fue explicando y yo le preguntaba cosas. Después, otro primo, Leonis Padilla, también me fue enseñando cosas. Tenía ocho años cuando comencé en eso, a hacer retratos, me gusta mucho la parte realista (...) Como soy barbero también dibujo el diseño de los cortes de barbería que me gusta hacer.

En la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de Las Piedras, un ‘mega’ colegio que tuvo varios traspiés en su construcción y que ha tenido otros inconvenientes después, todos conocen a Elver. No solo porque es barbero con fama, como él dice, también porque en las últimas votaciones venció en las urnas a dos contrincantes. “Como soy buen estudiante, yo presenté mi plan de gobierno y saqué 300 y pico de votos, los demás sacaron ciento y pico hacia abajo. En esos días estuve muy contento”, me explica. Es el personero del colegio del pueblo donde, por supuesto, también es bien conocido su talento para dibujar y su habilidad para las matemáticas.

No son muy buenas ni muchas las noticias que han transcendido a la prensa sobre Las Piedras en los últimos tiempos, varias de ellas están asociadas a muertes y heridos en accidentes, de las necesidades del pueblo, de robos al mega colegio, pero también ha habido noticias más positivas como inversiones millonarias para mejorar el estado de la vía que conduce a este corregimiento de San Estanislao de Kostka. Porque entrar y salir de ahí era una odisea. Tenía una de esas vías que estando el pueblo cerca, lo hacía parecer tan lejos.

“Gracias a que me eligieron como personero - dice Elver- fue que me gané la beca, porque por eso pude una vez asistir a una reunión donde estaba la gestora social de San Estanislao de Kostka y le mostré mis dibujos. A ella le gustaron mucho”. Que descubrieran su talento sucedió hace poco, antes sus creaciones no habían pasado las fronteras de Las Piedras, hasta que, relata: “Vieron mis dibujos y me dieron una beca para hacer un curso de artes plásticas, en la Escuela de Bellas Artes de Cartagena. Me llamaron el 16 de julio para decirme que me daban una beca la Gobernación, con ayuda de la Alcaldía, ese día fue muy alegre. Hace cuatro sábados estoy asistiendo, voy a Cartagena a las clases, y estoy muy emocionado porque el profesor ha elogiado mucho mis dibujos, los pone de ejemplo y se los muestra a otros profesores, se sorprende con las cosas que hago. Quiero hacer muchas cosas más...”. Hay talento en Las Piedras.

Una herencia

Nuestros padres nos heredan talentos, pero también puede que nos hereden los sueños que alguna vez tuvieron por cumplir. Eso me revela Ever Germán Castilla, el papá de Elver. Ve hoy en su hijo el reflejo de lo que alguna vez quiso ser. “Es un talento que viene en la sangre, yo también dibujaba, pero pasa que alumno supera al maestro”, me explica, hablando de su hijo. “Por cosas de la vida, yo no logré estudiar eso, terminé el bachillerato, pero mi hijo sí ha tenido esa oportunidad, este ‘pelao’ lo hace de una forma impresionante. Me tiene totalmente sorprendido, yo empecé pero no tuve las fuerzas para continuar, él sí. La verdad es un orgullo para toda la familia y para Las Piedras”, explica emocionado.

En la mesa de la casa hay varias de esas piezas que sorprenden. El papá de Elver, su mamá Naidile, sus hermanos Maicol y Yanile, y varios miembros de su familia han sido retratados por él, también sus vecinos, parientes, personajes a los que admira. Con prodigio prometedor va construyendo ese camino por el que transitan los grandes artistas.

“Me siento muy orgulloso porque la gente me admira, aquí en el pueblo hay mucho talento de fútbol, incluso a mí me gusta mucho el fútbol, también hay talento de baile. Mi primo también dibuja, pero mi talento no es muy común aquí, me ven como una persona diferente, muy talentosa, quiero ser uno de los pintores más conocidos en el mundo, pero también arquitecto, de los mejores, sueño mucho con serlo (...) Qué me dice la gente de lo que hago, pues todos me elogian bastante. He vendido algunos retratos, como uno que hice de Albert Einstein, que me lo compraron en 30 mil pesos, y así me van haciendo encargos. Hay gente que ha llorado cuando los retratos que hago, ya sea porque le recuerdan a un ser querido o porque le producen felicidad y eso es bonito”. En la vivienda de la familia Castilla Canoles también hay floreros esculpidos en papel por Elver, hay pinturas en óleo y muchas esperanzas puestas en el artista de la casa.

“Aquellas personas que quieren desmeritar el arte, les digo que es lo más bello que existe en el mundo, que a través del arte pueden expresar sus sentimientos”. Y en un pueblo, de calles llenas de barro, donde no pasan muchas cosas, donde las oportunidades no abundan ni se cruzan a la vuelta de la esquina, el arte es una forma de sobrevivir y sobresalir.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Facetas

DE INTERÉS