Facetas


Juan Gómez construye sueños con canciones

La oportunidad que tanto buscó en la música, la encontró un día cualquiera mientras trabajaba de albañil en una casa de Lo Amador. Su canto le llegó Wilfran Castillo.

CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO

02 de julio de 2020 10:34 AM

La vida puede sorprendernos un día cualquiera. Eso que anhelamos con vehemencia por años ocurre frente a nosotros cuando menos lo esperamos porque el universo entero ha conspirado para que así sea. Tantas han sido las veces que Juan Gómez Salas lo intentó, tantas, en escenarios distintos, que sinceramente quizá ya no lo buscaba, ese ‘brinco a la fama’, esa oportunidad, por lo menos no en ese momento.

Cuando empezó a cantar, Juan tenía 7 años, bajo la guía de su padre, un intérprete empírico de rancheras, entonó sus primeras notas. Y lo supo, tenía talento, mucho, un camino musical por delante. ¿Qué tantas oportunidades hay en el barrio El Pozón, más exactamente en el sector 19 de Febrero? Quizá no muchas, pero él lo intentó, así, desde muy pequeño, despertaba los aplausos de los pasajeros de los buses intermunicipales, donde cantaba con su hermana Luisa, gustaban tanto sus voces que les pedían sus números de teléfonos para serenatas. “Desde los 7 años cantaba en los buses de pueblo y me presentaba en los festivales. Digamos que en mi infancia tuve bastantes necesidades, para sustento mío y de mi familia, venía del colegio a mediodía y me iba a cantar en los buses y ya regresaba a las 4 de la tarde. Mi mamá y mi papá me apoyaron, aunque a ellos no les gustaba, digamos que por necesidad tenía que hacerlo”, narra. A cuanto concurso de canto podía presentarse lo hacía y canta en el cumpleaños o en cualquier celebración de su barrio. Incluso, alguna vez, lo describe como uno de los sucesos mágicos de su vida, adicionó en un reality, también junto a su hermana, en el año 2007. “Un momento feliz, digamos ha sido cuando participé con mi hermana en Factor X, yo tenía 10 años y ella 11, y pasamos varios filtros”, detalla.

Lleno de talento

Quienes conocen a Juan Gómez Salas saben de su talento, de ese torrente de voz que comparan con la de Kaleth Morales, uno de sus ídolos. Allá mismo, un día cualquiera sus amigos lo convidaron para servir de ayudante en una construcción. Comenzó así su otra carrera alterna: la albañilería. Tenía que hacer algo para sobrevivir, para ayudar a su familia y así mantuvo pausado su sueño en la música, de algún modo, esperando una oportunidad. “Me dedico a la construcción desde los 15 años. Digamos que comencé para ayudar en mi casa. Tengo cuatro hermanos, mi esposa y un niño de dos años, soy el mayor de los varones, somos tres varones y una mujer”, relata. Quién iba a pensar que así, inesperadamente, la albañilería y su talento lo llevarían a otro de los momentos felices de su vida.

Y es que Juan, a sus 23 años, nunca ha perdido su hábito de cantar. Tampoco sus sueños. Mientras repara alguna pared, canta. Mientras revuelve mezcla, canta. Mientras carga arena, canta. Cuando pinta, canta. Y, aquel día, instalaba unas divisiones de vidrio en Lo Amador, cuando cantó Como los rayos del sol, aquel tema que tanto le gusta de Kaleth: “...vives en mi corazón//y eso es lo más importante//y como los rayos del sol//mi corazón penetraste//hoy cuánto te aprecio yo//no puedes imaginarte”.

“Cuando estaba en el segundo piso escuché cantando a alguien y cuando fui a ver era este muchacho entonando en medio tono más arriba que Kaleth. Yo le dije: deberías ser famoso, tienes talento. Él solo se reía. Luego de grabarlo, mi esposa empezó a montar los videos en Instagram, intentamos hacer contacto con Wilfran Castillo. Eso fue un sábado, ya eso (los videos) el lunes era un boom”, explica Iván Andrade, dueño de aquella casa donde Juan instalaba unas divisiones de vidrio y cantaba a la vez.

Su primer sencillo

Así pasó. La grabación de Como los rayos del sol, de Juan Gómez cantando mientras trabajaba, circuló en redes sociales con una acogida viral. Sucedió en los inesperados tiempos de la pandemia por el coronavirus. Un rocío de elogios bañó a Juan. El más especial de todos ha sido del gran maestro, cantante y compositor del folclor vallenato Wilfran Castillo. “Yo me encontraba laborando, no pensé que el señor Iván iba a mandarle ese video al maestro Wilfran (...) Sí, siempre he sido así, en todas partes, me ha gustado cantar, me siento bien cantando y laborando, digamos que ahora no estaba dedicado así a la música”, relata Juan. “Ese momento fue algo que no me esperaba, fue algo, no sé, muy lindo, que le haya gustado mi voz, mi talento al maestro Wilfran (...) Digamos que mi satisfacción ha sido haberlo conocido”, habla sobre el momento en que pudo hablar telefónicamente con Wilfran, quien ahora lo apadrinará para que surja en el mundo de la música vallenata. Poder charlar con el gran compositor ha sido otro de los momentos mágicos en la vida de Juan Gómez, así lo confiesa hoy, cuando está frente a la oportunidad que tanto buscó. Ahora será el primer beneficiario de un proyecto impulsado por el maestro Wilfran, a través de la Fundación Talentos. Juan recibe clases virtuales de vocalización para perfeccionar su técnica, de manejo de imagen y todo lo que tiene que ver con ser un artista. Próximamente viajará a Valledupar para grabar su primer sencillo, con todos los gastos pagos. Será una canción de la autoría del mismo Wilfran o de cualquier otro de los grandes compositores del país.

Imagen JUAN GOMEZ SALAS
papá, en el corazón

Está en sus recuerdos. Vive ahí. Cada día Juan Gómez se levanta y sale a trabajar como albañil, cuando regresa a casa ahora recibe las clases para pulir su canto, perfeccionar su técnica, también gracias al maestro Wilfran. Juan nunca había estado en clases de canto, era empírico, así como su papá, Pedro. “Comencé a cantar porque mi papá cantaba rancheras, como lo escuchaba a él, quise seguirle los pasos y él me enseñó”, comenta y dice que su papá ahora vive en sus recuerdos. “No terminé el bachillerato en el Colegio El Socorro. Llegué hasta sexto grado, porque digamos que mi papá se enfermó. Un día, una madrugada, se lo llevó una moto, lo golpeó, no le pasó nada al instante pero más adelante falleció, hace tres años. Fue el momento más difícil, siempre lo llevaré en mi corazón”.

¿También compones?

-Por ahí, gracias a Dios, tuve la oportunidad de aprovechar que mi papá estaba vivo y componer algunas letras, con él y mi hermana.

¿Vallenatos?

- Sí, vallenatos, tenemos una canción que se llama El chupa flor.

¿Qué sientes cada vez que cantas?

-Me siento muy bien, me acuerdo del tiempo cuando yo estuve con mi papá, que pasábamos juntos, que ensayábamos juntos, me da como una nostalgia, pero yo pienso que con la ayuda de Dios saldremos adelante.

¿Con que sueñas ahora?

- Con ser muy buen cantante, que la gente me admire, también comprarle una casa grande a mi mamá, Esmeralda, siempre ha sido mi sueño.

¿Tienes algún tema favorito que te guste cantar?

- Yo nunca voy a olvidarte y Derrotado del dolor, de Kaleth Morales. Desde que lo escuché he sentido algo lindo, algo bonito, tiene unas letras muy bonitas y por eso me llamó bastante la atención (...) A todos los jóvenes que tienen talento les digo que sigan sus sueños.