La historia de una familia seis años después del rapto de su bebé en Maternidad

02 de junio de 2019 12:00 AM

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Ese miedo de que su hijo desaparezca los acompaña siempre. Desde hace seis años, el temor convive entre la familia Puerta Vergara. La sobreprotección contra la que luchan Jhonier y Gloria es apenas una de las consecuencias que les dejó el 28 de junio de 2013, el día que una mujer disfrazada de enfermera raptó a su recién nacido en la E.S.E Clínica de Maternidad Rafael Calvo, en Cartagena.

Se suponía que ese día sería de mucha felicidad para toda la familia. “Estábamos muy emocionados, era la sensación entre todos nosotros, era nuestro primer hijo, el primer nieto por parte del papá. Fue un niño muy buscado, era la felicidad total”, cuenta Gloria Vergara, la madre.

Jhonier, el padre, recuerda que ese viernes, a las cinco de la mañana, un amigo los recogió en un taxi y los llevó hasta la clínica. Gloria entró a cirugía hacia las siete, mientras él esperaba afuera. “Me lo mostraron (al bebé) apenas nació, pero con la anestesia uno no está muy concentrado, así que a las 12, en la sala de recuperación, fue que lo vi bien, prácticamente. A esa hora dejaron entrar al papá y parecía un paparazzi tomándole fotos al niño”, agrega Gloria.

“Allí estuvimos como a las 4:30 de la tarde. A mi mamá la sacaron porque ya no podía estar más nadie allá, entonces nos fuimos a dormir lo más pronto posible para ver si así llegaba rápido el siguiente día, que le darían de alta”, asegura Jhonier.

Mientras Gloria permanecía en sala de recuperación junto a otras mujeres que acababan de dar a luz, una supuesta enfermera les indicó que sería ella la encargada de cuidarlas hasta la noche. Y allí estuvo durante un largo rato, atendiendo a todas las pacientes hasta que le pidió a Gloria que le entregara su bebé bajo el pretexto de que le practicarían unos exámenes médicos.

Pasó un largo rato y Gloria, al ver que no le traían de vuelta a su hijo, “manifestó lo sucedido a otra enfermera que acababa de ingresar a la sala, quien, al no hallarlos, después de buscar a la supuesta enfermera y al bebé en varias instalaciones de la clínica, concluyó que se había tratado de un engaño por parte de la secuestradora para poder llevarse al niño. Situación que pudo ser corroborada por las cámaras de vigilancia de los pasillos y de los alrededores de la E.S.E Maternidad Rafael Calvo, donde logró evidenciarse que la falsa enfermera salió desapercibida de la clínica cargando un bolso grande, sin llamar la atención del personal de vigilancia ni del personal de salud de la clínica”, dice la demanda interpuesta por las víctimas.

“Mi papá me llamó como a las siete de la noche para decirme que habían raptado al niño. Salí corriendo para la clínica, pero el vigilante nos decía que no había pasado nada, que no se podía ingresar a esa hora, entonces mi papá llamó a la Policía y fue que nos dejaron entrar para que ellos (las autoridades) corroboraran la información. Y era verdad”, relata Jhonier.

La felicidad que suponía el nuevo bebé en la familia se transformó en angustia y tristeza. “Yo quedé en un estado de shock de un momento a otro, quedé bloqueada tipo 11 de la noche, como si me hubieran puesto un calmante, aunque a mí sí me tuvieron que poner medicamentos porque estaba alterada y la herida se me estaba inflamando demasiado”.

Las autoridades actuaron rápidamente y en la tarde del sábado hallaron al menor en una casa deshabitada en el barrio El Socorro, que, de acuerdo con el padre, se encontraba en una cama que en lugar de colchón tenía cartones. La mujer, identificada como Yajaira Castro, fue capturada en ese mismo lugar mientas era acompañada por un hombre, a quien, según indicó la Policía en su momento, ella también engañó al asegurarle que había estado embarazada y que el pequeño era su hijo.

Una experiencia
que los marcó

El miedo a que algo similar ocurra siempre está latente. Gloria y Jhonier aseguran que esa experiencia los ha convertido en unos padres sobreprotectores. “Si está en el colegio, con los amiguitos, siempre estamos pendientes de que no le vaya a pasar nada malo. Lo sobreprotegemos demasiado. A él le gusta mucho el fútbol, desde que tiene tres años nos dice que quiere jugar, que lo metamos a un equipo, pero la verdad a mí me da miedo soltarlo”, señala Gloria.

Por su parte, Jhonier cuenta que meterlo a un colegio también les dio mucho miedo. “Ya iba a cumplir los cinco años y teníamos que matricularlo, pero a mí me daba miedo. A los tres años me decían que había que mandarlo a kínder, a párvulo, y yo no quería. Ella tampoco”.

Pero los primeros días fueron los más duros, en medio de esa felicidad por recuperar al nuevo miembro de la familia y que estuviera sano y salvo entre ellos, tuvieron que buscar ayuda psicológica. Cuando todos sentían ganas de protegerlo y estar junto a él, Gloria sentía celos y mucha rabia. “Yo quería tenerlo solamente para mí, por eso estuvimos en terapias los primeros días, ya después fuimos poniendo de nuestra parte, porque sabíamos que no era bueno”.

“Hemos tratado de trabajar eso nosotros mismos. Es un miedo a que pase otra vez, pero sabemos que hay que superar las cosas y creo que eso pasa con el tiempo”, añade Jhonier.

Y si algo positivo les dejó todo lo sucedido fue la unión familiar. El pequeño Dairo es un niño inteligente, cariñoso y amigable, cuentan sus padres. Pronto tendrá una hermanita que nacerá justamente para los días de su cumpleaños. “Lo único que pienso es que cuando llegue el momento no quiero estar sola”, dice Gloria sobre el nacimiento de su nueva bebé.

Sentencia a favor

El 14 de mayo de este año, antes de que se cumplieran seis años de ese caso que consternó a la ciudad, el Juzgado Cuarto Administrativo del Circuito de Cartagena dictó una sentencia de primera instancia que declaró patrimonialmente responsable a la E.S.E Clinica Maternidad Rafael Calvo y a la empresa Atenas Seguridad Privada Ltda por los perjuicios morales causados a las víctimas a raíz del secuestro del menor de edad.

“En este caso tenemos dos cosas, el proceso penal por el delito de secuestro, con el agravante de ser menor de edad (contra la presunta secuestradora), y la acción que iniciamos en la jurisdicción administrativa, que tiene que ver con reparar el perjuicio causado a la familia. Aquí condenaron a la clínica y a la empresa de seguridad por las deficiencias en el sistema de seguridad. En el proceso penal todavía no ha habido condena, está en la etapa del juicio oral. El abogado que ella (la acusada) tenía, en algún momento se enfermó y no pudo asistir a las audiencias, eso provocó que el proceso se demorara un poco más”, indicó el abogado de la familia Puerta Vergara, Juan Carlos Ramos, de la firma Ramos Santamaría Abogados. Yajaira Castro goza del beneficio de casa por cárcel, mientras se resuelve el proceso en su contra por el secuestro del bebé. Sin embargo, Gloria cree haberla visto fuera de casa.

¿Cómo esperan que se resuelva el proceso penal?

Gloria no duda en responder: “A veces, como mamá, pienso que ella también tiene sus hijos, que da pesar con los niños, pero si sigue libre y vuelve a cometer un delito como ese, o más grave, son muchas las personas que pueden sufrir, como nosotros hemos sufrido”.

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