Facetas


La teniente que revolucionó las redes sociales

Karen Mancera comenzó a narrar sus experiencias dentro de la Armada como un pasatiempo y ahora es una imagen de la institución que influencia a jóvenes del país.

HYLENNE GUZMÁN ANAYA

08 de agosto de 2021 08:00 AM

El día que Karen Mancera Domínguez, teniente de fragata de la Armada de Colombia, publicó una fotografía describiendo lo que sentía al navegar, jamás imaginó que tendría a más de 48 mil seguidores pendientes de cada imagen o video suyo buceando, hablando o saltando de un avión.

Es militar, mujer, hija, hermana y ahora también influenciadora de jóvenes que sueñan con ingresar a la institución o con quienes se identifican con la protección de los animales y del mar. Ella ríe con lo que la hace feliz, por ejemplo, su familia y sus cinco perros, a la vez es seria y determinante cuando da órdenes, es extrovertida al contar las experiencias en los buques, la jerga militar y hasta un salto de paracaídas, suele sensibilizarse ante las dificultades de los demás, recordando siempre la importancia de la igualdad.

“De niña siempre fui muy penosa pero traviesa, más bien tímida. En la escuela, cuando estás en el proceso de formación, te enseñan sí o sí a dar órdenes, fuera a 100 o 200 alumnos al tiempo”, dice, dice @tenientebaq, como la conocen ahora por las redes sociales, mientras muestra varias cicatrices. (Lea también: Instanimalistas: influencers por los animales)

Aunque muchos la confunden con comunicadora social, es oficial naval con cuatro años de formación en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, escogió la especialidad de Superficie. Ingresó a los 16 años, como respuesta a una búsqueda de carrera que la sacara de la monotonía, y se combinó con la pasión del mar y de servir.

Es la única militar en su familia y todo lo que aprendió, que -recuerda- no fue fácil, le simplifica la forma de contar las experiencias.

“En mis diferentes traslados dije: aquí hay muchas cosas que la gente tiene que saber, que debe conocer de un militar, del día a día, entonces nació la idea de mostrar un poco lo que vivía. Estudié marketing, dije: tengo que explotar esa parte, vencer esos miedos de hablar en público. Los ‘en vivo’ de Instagram me ayudaron muchísimo, cuando se conectaban hasta 4.000 personas, todo eso ayuda a hablar en público y a socializar con la gente. No siempre fui así”, narra Mancera, quien en diciembre ascenderá a teniente de navío.

Lo de las redes sociales comenzó como un pasatiempo y ahora ya es parte de su trabajo, tanto así que ya tiene la autorización para contar lo que pasa a su manera, con su creatividad.

“Soy prácticamente la primera persona que se atreve a tanto y que ha resultado, la institución lo ha visto, los señores comandante y segundo comandante de la Armada han visto la labor que hago en redes y están contentos con los resultados. Y lo más bonito es que nunca he dicho que lo hago para agradar a la gente o a los militares”, mencionó alegre la teniente, agregando que todo lo conseguido ha sido por añadidura.

El impacto de este contenido no solo está en los jóvenes, porque el índice de las mujeres que quieren incorporarse a la Armada creció en este último año, sino en otras instituciones militares del país y del Caribe que ya replican lo que hace.

“Llevo dos años en esto, al conectar con tantas personas, a la institución le interesó el trabajo porque los jóvenes se mostraron más interesados, con curiosidad de saber qué es la institución. Se abren las inscripciones y a la semana ya se cierran por los cupos. De cierta forma, ha servido como imagen institucional, no era mi intención, pero se convirtió de mucho gusto para los jóvenes”, resalta la teniente de fragata.

Ama tanto su vocación de militar que en su rutina diaria incluye crear contenidos para aportar a las incorporaciones en la Armada, eso, sin descuidar sus reuniones de trabajo y el seguimiento a su equipo. (Lea además: El renacer del ARC Caribe)

Detrás de la pantalla

En la vida de Karen, lo virtual ha trascendido hacia lo presencial. Buceo en Barú, charlas en Barranquilla, paracaidismo en Atlántico; entrenamiento como un infante de marina en Coveñas y muchas historias más.

“Aparte de servir a la institución, he conocido a personas, hice grupos de amistad y planeé diferentes actividades, entre ellas el salto de avión, todo esto en las redes. Que sí, que me expongo públicamente y en temas de seguridad puede ser riesgoso, pero hasta el momento no he tenido inconvenientes”, detalló Mancera, e insistió que quienes la siguen comprenden cuando lleva días sin publicar información en el perfil, más que las historias.

Detrás de lo que se percibe de quienes pertenecen a las fuerzas militares, como gente fuerte y severa, hay una frase que los describe y recalca constantemente: “Primero humana y luego militar”. A ella se le nota, en la forma de conectarse con las personas, cuando adopta perros de la calle en las unidades, cuando le dedica tiempo a su familia, cuando está cumpliendo sus sueños.

“Podemos ejercer nuestra labor como militares, debemos ser fuertes en cada situación que se nos presente porque hay momentos difíciles, como estar en el mar 40 días o en una lancha dos semanas seguidas, como el personal de Guardacostas, pero recordar que así como somos fuertes, somos personas, sentimos, tenemos sueños, queremos estudiar y entendemos nuestro deber con el país”, contó llena de orgullo, como quien viste su uniforme por primera vez.

También se cansa, se estresa, se entristece, pero la caracteriza una gran energía y la buena forma de asumir las adversidades. Para ella -cuenta- todo es pasajero, existen cosas que se salen de las manos y no se pueden cambiar, sin embargo, hay que aprender de cada etapa.

“Ahora estoy con ellos, pero sé que en año y medio me separaré nuevamente, el militar siempre tiene que ser consciente de que cambiará constantemente de lugar. ¿Qué me espera más adelante?, no lo sé, porque la carrera no me permite saber en dónde estaré en cinco o diez años, siempre trataré de poner la mejor actitud”, detalla Mancera, quien rescató a Mecánica, una perra de la calle, de la Estación de Guardacostas de Cartagena.

De su mamá quisiera tener la fortaleza y de su hermano lo objetivo con sus metas, sin embargo, dicen que heredó la nobleza de su padre, quien hoy descansa en paz y es su motivo de orgullo.

Primera comandante del Distrito
Karen es ahora la primera comandante del Distrito de Incorporación de Barranquilla, que también abarca Santa Marta, Valledupar y La Guajira. Recibe a bachilleres, profesionales, estudiantes para direccionarlos sobre su posible decisión de ingresar a la Armada de Colombia.
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