¿Qué hace una reina de belleza?

19 de noviembre de 2017 12:30 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Dicen que el primer concurso de belleza se remonta a la mismísima Biblia, específicamente al libro de Ester (2:2:4)
El pasaje dice:

“Que el rey nombre oficiales en todas las provincias de su reino para que reúnan a todas las jóvenes vírgenes y de buen parecer en la fortaleza de Susa, en el harén, bajo la custodia[ de Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres, y que se les den sus cosméticos. Y la joven que agrade al rey sea reina en lugar de Vasti. Y esto le pareció bien al rey, y así lo hizo”.

Esta, podríamos decir, fue la primera competencia donde se rindió culto a la belleza.
En la Biblia, tal como se lee, la elegida tendría un reino bajo su cuidado y quizá, es por esto, que las personas aún en estos tiempos esperan que sus reinas de belleza cuiden de sus comunidades.

Y es que ser bonita atrae atención. La escuela pitagórica por ejemplo, vio una importante conexión entre las matemáticas y la belleza. Los objetos simétricos resultan llamativos. Y llamar la atención tiene sus ventajas.

“Es que no es el cuerpo por el cuerpo, es el cuerpo mental. Esa simbología,  otro tipo de belleza”, refiere el filósofo de la Universidad de San Buenaventura e investigador de las Fiestas del 11 de noviembre, Enrique Muñoz Vélez.

Para Muñoz, a las candidatas de Independencia no deben mostrarlas solo como objeto de espectáculo. Deben tener una labor social activa.

Tal como en la antigüedad, una mujer completa debía ser bella y a la vez destacarse por su inteligencia ya sea con la música, las letras o la pintura, hoy, ellas deben ser “la viva resistencia de la lucha en la consecución de sus conquistas económicas, política, cultural y simbólica”.

“Desde mi perspectiva, las reinas deben ejercer tareas sociales en sus respectivas comunidades, integrarse con ellas y ser facilitadoras entre estas comunidades y la institucionalidad. En ese sentido simbólico se hace manifiesto su soberanía.

“La poética del cuerpo no debe quedarse como objeto de espectáculo. Es mostrar y mostrarse con la elegancia de ser pensante y activista buscando favorecer siempre a las comunidades que representan. En la antigüedad clásica, elegancia comprendía la fina inteligencia. Por tanto, la poesía es una alta torre del conocimiento. Es la mujer como sujeto de Derecho, no como una joya ornamental en libre mercado de la oferta y la demanda”, asevera.

Desde el Concurso Nacional de Belleza
“Ahora que ganaste, ¿qué vas a hacer con el poder de tu belleza? En tu comunidad no hay agua, los servicios básicos son deficientes”, le pregunta un periodista  a la última reina de Independencia.

Mientras algunos asistentes asentían, otros se preguntaban “¿está bien exigirles tanto?”.

Una de las razones para que las personas de la ciudad, vean a las reinas de Independencia con un tinte “social” que hoy por hoy, se va a lo político, puede radicar en los años de trabajo social con el que se ha cimentado el Concurso Nacional de Belleza.

El presidente del concurso, Raimundo Angulo Pizarro, afirma que a muchas beldades, “gracias a esta trayectoria del Concurso Nacional de Belleza que tiene tantos años, las ven como que tienen un poder de convocatoria y quieren capitalizar eso en algunas oportunidades, pero lo que hay es que trabajar, porque ellas son las caras amables, que pueden presentarse ante la autoridad local, entre el alcalde menor y mayor, de una ciudad como Cartagena, para que le den soluciones a algunos de los problemas. Pero ese no es el poder de la reina. Ella tiene la gracia, la energía, la belleza, para poner en conocimiento las cosas importantes de su zona, en su área de influencia.

Pero que no les pidan, como si fueran alcaldesas, porque no manejan ningún presupuesto, como tampoco lo manejamos nosotros”.

La belleza es efímera y pasajera, señala Angulo Pizarro. Pero este tipo de eventos debe servirles a las reinas para su crecimiento. “Tanto a las reinas nacionales como a las del 11 de noviembre”.

Las escogidas
Sí que es cierto que a las beldades colombianas las escogen con don de gentes para que lleven de la mejor manera su misión social. Basta ver el rostro de un niño cuando una bella reina se les acerca, para saber el poder de convocatoria que poseen.

Pero el Concurso Nacional de Belleza  tiene un amplio apoyo del sector privado versus un reinado con poco apoyo, en lo concerniente a las niñas de los barrios de Cartagena.
“La misión social está en nuestra esencia como concurso Nacional de Belleza, desde sus orígenes. Desde cuando Ernesto Carlos Martelo y Daniel Lemaitre, con motivo de la inauguración del puerto de Cartagena, de Manga, en el año 34, deciden con magnífica visión que era un momento coyuntural para promover esencialmente a Cartagena como ciudad turística y darla a conocer. El Puerto de Cartagena se inauguró con la presencia de Enrique Olaya Herrera y con Franklin Roosevelt, presidente de EE.UU. Eso fue algo extraordinario. Allí nace el Concurso Nacional de Belleza”.

Un evento que integra a través de la belleza, a los distintos departamentos y regiones desde Cartagena. Y lo más importante, Teresa Pizarro de Angulo, pensó en obras sociales, “porque siempre hemos sentido, que nos ha dolido Colombia”, no por imposición ni a petición.

  (...)
Algo sí está claro con respecto a los concursos de belleza: mueven masas y si ese eso no es un instrumento de cambio, no sé qué lo será.
El trabajo es entonces de los jurados al escoger a la más bella, teniendo en cuenta el carisma de la joven, y que sus atributos se expandan al máximo, en caso de abrirse un puente para un bien común.
[bitsontherun h1PMyLNE]

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Facetas

DE INTERÉS