Rosalío Pérez, el conguero cartagenero que resuena en México

11 de febrero de 2019 11:02 AM

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Un par de mudas de ropa en la maleta y un montón de sueños por alcanzar. A sus escasos 19 años, el joven había decido dejar la comodidad de su hogar en Cartagena, para llegar a Bogotá a buscar su destino.

A Rosalío Pérez Venecia lo acompañaban unos cuantos amigos músicos y no tenía claro dónde dormiría o a qué bar iría a probar suerte como conguero en la fría y encapotada capital. Lejos de su terruño, recordó que había partido repentinamente de Cartagena. “Tengo que darle las gracias”, pensó. De inmediato, corrió a llamar a Víctor ‘El Nene’ Del Real, una de las figuras de la salsa en Colombia.

“Él fue mi padre musical y le debo mucho. Desde pequeño sentí ese amor por la música porque en mi casa había congas y otros instrumentos, mi papá hacía parte de un grupo vallenato. Cuando entré a estudiar en el colegio Inem, en Cartagena, me metí en la orquesta porque mi hermano mayor, Juan Carlos, tocaba ahí. Empecé a ir a los ensayos de congas y los bongoes, y luego el profesor Gregorio Quintero me invitó a hacer parte del grupo, se llamaba Orquesta de Oro. Nos presentábamos en colegios y fiestas. Un día mi papá me llevó a donde un amigo, que era el que tocaba las congas para el Nene Del Real. Fui a los ensayos y el Nene quedó encantado. Me dijo que tocara con él -en el año 1996- y quedé fijo porque su conguero se fue después. Gracias a él viajé por toda Colombia tocando las congas. Toqué con la Orquesta Barbacoa y con Hugo Alandete cuando no estaba con el Nene. Aprendí mucho”, contó Rosalío o Rosso, como lo llaman sus amigos.

Fue el mismo Nene quien le abrió las puertas al llegar a Bogotá en 1998, cuando Rosalío lo llamó para decirle que se había ido a la capital a probar suerte.

Para su sorpresa, el Nene le dijo que también estaba allá y que le alegraba mucho la noticia, pues tenía un proyecto musical. El Nene estaba armando un grupo para, junto a su hijo Cristian Del Real, el genio de los timbales, participar en una novela llamada ‘Perro amor’. Esta sería protagonizada por los actores Dana García y Julián Arango, teniendo como antagonista a Isabella Santodomingo.

“Eso fue un alivio para mí, acababa de llegar a Bogotá y ya tenía propuesta de trabajo, ha sido una de las grandes emociones de mi vida. El Nene gestionó y a los dos días me citó la productora Cenpro TV para participar en el proyecto. La novela tuvo el mejor rating, estaba programada para que fueran 60 capítulos y terminaron haciendo 140. En la novela, yo hacía parte de un grupo musical del cual Óscar Borda trabajaba actuando como el director. Yo hacía pequeños diálogos, pero fue un trabajo tremendo, compartí con los grandes de la salsa tocando mis congas. Hicimos capítulos con Willie Colón, Celia Cruz, Joe Arroyo, Chichi Peralta, DLG, entre otros. Gracias a esas grabaciones, al Joe le gustó mucho mi trabajo y me mandó a decir con Fruko, de quien me había hecho gran amigo, que quería que grabara con él en su producción ‘En sol mayor’, ha sido uno de los grandes logros de mi carrera. El Nene fue quien hizo los arreglos para esa producción”, cuenta Rosso.

El conguero cartagenero se fue dando a conocer en la capital y luego hizo parte de la orquesta Yambao, cuyo director es el músico y cantante Wilmar Mosquera. Entre el 2000 y el 2003 tocó en Colombia con esta agrupación, acompañando además a Mariano Cívico, Jerry Rivera, La India, Maelo Ruiz, Paquito Barón, Freddy Moré, la orquesta Guayacán y Johnny Rivera y Tito Gómez, entre otros. Los viajes a otros países no faltaban.

El esfuerzo y el talento rindieron frutos. Uno de sus trabajos con la orquesta Yambao fue un éxito. La canción ‘Sin mentiras’ empezó a sonar en Colombia y otros países.

“Debido a eso nos fuimos a México a una gira por tres meses, porque allá estábamos pegando. Los tres meses pasaron a ser seis, luego un año y terminé quedándome. En México apoyan muchísimo a los músicos colombianos, es increíble. Escuchan mucha salsa y por eso los discos del grupo Niche son como himnos, también quieren mucho a la orquesta Guayacán. Con esta orquesta también trabajé. En Veracruz, por ejemplo, la salsa colombiana es muy fuerte”, explicó.

El conguero cartagenero está radicado en Villa Hermosa (Tabasco), donde vive junto a su mujer, una ecóloga que además toca violín en un cuarteto de cuerdas. Tiene tres hijos.

Rosso toca ahora con Cumbia Benavides, un grupo integrado por colombianos radicados en México, dirigidos por el caleño Héctor Benavides. Hacen cumbia mexicana y también música para novelas de Televisa, la empresa de medios y contenidos en español líder en el mundo y líder de audiencia en televisión abierta en México.

Al mismo tiempo, tiene su proyecto personal. Se trata de la orquesta Rosso y su Cali Caliente, con la que este año espera grabar un primer CD.

“La música es mi vida y mi pasión, no me veo haciendo otra cosa”, concluye Rosso.

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