Facetas


[Video] Alan Cequeira, un infinito de canciones

Contar historias con la letra de sus canciones y la composiciones de su música, esa es la senda de Alan Cequeira. Un camino que empezó desde el vientre de su madre.

CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO

28 de marzo de 2021 12:00 AM

Vamos construyendo por la vida caminos que nos lleven al futuro que soñamos. En la medida de nuestros alcances podríamos, y quizá debemos, equivocarnos para aprender un poco, para enrumbar el curso de nuestros rieles y continuar, por el sendero que, creemos, nos conducirá al éxito.

Alan Daniel Cequeira León, a sus cortos 18 años, tuvo la madurez suficiente para decir: “No’. ‘No más’. ‘Hasta aquí llego’. Lo hizo tras un soleado y extenuante día de exploración de terrenos en Antioquia, el trabajo de campo donde examinaban rocas y tipos de suelos terminó para él no solo en la rotunda decisión de dejar a un lado su segundo semestre de ingeniería de minas en la Universidad Nacional, también en buscar lares distintos.

Ese día, definitivamente, se sintió en el lugar equivocado y esa misma noche llamó a sus padres en Cartagena: “Les dije que no, que esto no era lo mío. A ellos al principio no les gustó mucho la idea”, recuerda hoy.

Alan se siente afortunado de haber superado el examen de admisión en la Universidad Nacional (sede Medellín) y de ser buen estudiante en su clase y, como llaman por ahí, “bueno con los números”. Pero algo un tanto distinto a la ingeniería, a los cálculos, era lo que motivaba entonces y es lo que lo motiva ahora.

“Le dedicaba más tiempo a tocar guitarra y a componer canciones que a la misma carrera”, recuerda el cartagenero.

Entonces regresó a El Recreo, el barrio de Cartagena que lo vio crecer. Y, aunque se sintió un “poco con la cabeza baja y derrotado” por haber dejado su carrera, tomó fuerzas para seguir, para encontrarse un camino propio y construir lo poco o mucho que lleva, dentro de un pequeño estudio musical donde la inspiración lo ha sorprendido y donde nos recibe esta tarde de un miércoles de marzo.

¿En qué momento la música comenzó a ser parte de tu vida?

- Cuando estaba en la barriga de mi mamá, mi papá me ponía rock. Pero cuando nací, realmente nunca tuve un apego especial por la música hasta que cumplí 10 años, fue la primera vez que escuché las mismas canciones que me ponía mi papá en el vientre de mi mamá, ahí se me despertó el amor de la música. Cuando escuché una de esas canciones era como si algo se despertara en mí.

Franklin Cequeira, el padre de Alan, tenía 24 años cuando supo que sería papá por primera vez. Y, mientras su hijo crecía en el vientre de su esposa, Betty León, él optó por hacer que escuchara su grupo favorito. “Yo le ponía Guns N’ Roses. Años después, le regalé un celular que era mío, pero olvidé borrar la música que tenía ahí guardada y Alan comenzó a escuchar las canciones de Guns N’ Roses y le gustaron”, me contaba Franklin días antes a esta entrevista.

“La primera canción que escuché fue Don’t cry. Ahí fue cuando dije que eso sí era música. Hablando con mis papás, años más tarde, fue que me dijeron que ellos me ponían a escuchar esas canciones en el vientre de mi mamá”, detalla Alan.

¿Aprendiste a tocar guitarra en YouTube?

- Bueno, cuando escuché esa canción, dije que: “Tengo que tocar como ese guitarrista”. Cuando cumplí 14 años, estando en el colegio, tenía una guitarra vieja y pensé que si hay gente que puede aprender a cocinar en YouTube, por qué yo no podía hacer lo mismo con la música. Eso fue lo que hice. Ahí me fui acercando a la música. Actualmente todo lo que conozco, en cuanto a composición y a arreglos lo aprendí yo solo, en YouTube y leyendo cosas también. La guitarra fue mi primer instrumento.

¿Buscaste que alguien más te enseñara?

-La verdad es que no. Había tenido un profesor y no me enseñaba lo que de verdad yo quería, solo los ritmos usuales, no rock. Incluso, cuando alguien me pide a mí que le enseñe, yo lo primero que le pregunto es cuál es tu canción favorita. Basándome en esto empiezo a enseñarle a tocar el instrumento.

¿Y enseñas también a tocar guitarra?

- Sí, a mi amigos, a conocidos. El otro día un señor que iba por la calle me vio la guitarra y me preguntó que si yo daba clases de guitarra. Le dije que bueno. Resultó ser un médico al que le enseñé a tocar.

También aprendiste a tocar piano en YouTube...

- Sí. El segundo instrumento que aprendí a tocar fue el piano, con un piano prestado, también por YouTube. Ya con las bases teóricas que tenía de la guitarra, ya que la música funciona igual, una vez la dominas te das cuentas de muchas cosas y te sueltas en el instrumento. Lo mismo me pasó con el bajo y estoy afianzando en este momento la batería. Siento voy a mitad de camino, pero que voy bien.

¿En qué momento decidiste de dedicarte de lleno a la música?

- Sabía que quería hacerlo pero me daba miedo por todos los prejuicios sociales que existen en torno al arte, que no son las carreras usuales como podría ser ingeniería, medicina, derecho. Tuve la suerte de pasar en la Universidad Nacional, en Medellín, y dije que en algún momento le tenía que coger amor a la carrera, a ingeniería de minas, pero me di cuenta de que me estaba engañando a mí mismo. Tomé la decisión y hablé con mis papás, no les gustaba la idea, pero se dieron cuenta de que sí le ponía empeño a esto.

Un álbum en casa

“Mi primer álbum fue completamente compuesto y creado por mí en este mismo estudio, lo grabé en 2020 y salió el 14 de noviembre. Hace un año no tenía el piano, solo tenía ese micrófono y la guitarra, ¡ya tengo un álbum!”, explica, con todo el orgullo de haber creado un álbum solo, desde su trayectoria empírica y a su corta edad. Se llama Infinito y tiene diez canciones: Besos de miel, Aquí estaré, Conmigo no, Grados de imperfección, ¿Para qué?, No puedo culparte, Escogí perder, Infinito y Dime. Todas con letras profundas e interpretaciones conmovedoras, cercanas al rock y al pop.

“Mi mente otra vez, te vuelve a extrañar// pareciera ayer que en mis brazos podías estar// aún no puedo creer// que a mi lado no estás// maravilloso ser// en recuerdos no te perderás// he rezado muchas veces// mis amigos no lo entienden// la tristeza se apodera del corazón// ya no puedo contenerme, mi tristeza no decrece// mi cariño, mi dulce amor// dime si deseas volverme a ver// dime si abrazarme quieres otra vez (...)”, es parte de la letra de la canción Dime.

“Es el tema que más acogida ha tenido. Se lo compuse a un amigo, su mamá murió de cáncer. El año pasado, cuando escribí la canción, a otro amigo también se le murió el papá de coronavirus, entonces dije que la iba a modificar de tal manera que pueda ser usada para cualquier ser querido, para tu papá, tu mamá, una mascota, que cualquiera que tenga una pérdida”, explica Alan.

Ahora, en medio de la pandemia, comenzó a estudiar producción musical en Medellín para perfeccionar todo lo que ha aprendido. Está en primer semestre de clases virtuales y, para el segundo semestre, espera viajar a la capital de Antioquia para clases presenciales.

“He escrito canciones desde hace mucho pero eran ideas sueltas. La primera que escribí completa fue Conmigo no, que es la cuarta canción del álbum, la escribí en noviembre de 2018, justo unos meses antes de retirarme de la carrera (...)

“Cuando me preguntan qué tanto talento tengo, yo dejo que mi música hable por mí. Sé que estoy empezando. Tengo mucho por recorrer. Tengo 20 años, cuando alguien me pregunta qué tanto talento tengo, yo agarro mi guitarra y empiezo a tocar, cada quien que saque sus propias conclusiones”, afirma Alan, todavía algo tímido ante la cámara porque, confiesa, esta es su primera entrevista.

La primera de muchas más que vendrán y, me parece, la primera entrevista de un gran artista.