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[Video] Así es recorrer el Castillo de San Felipe en tiempos de COVID

Tras meses cerrado por la pandemia, el Fuerte de San Felipe de Barajas reabrió sus puertas. Así son los recorridos por el monumento en estos días.

LAURA ANAYA GARRIDO

18 de octubre de 2020 08:23 AM

¿Cuántas veces habré pasado frente al Fuerte de San Felipe?, ¿cuántas, si vivo en Cartagena hace 17 años y los últimos siete he trabajado en El Universal, que queda a escasos pasos del fuerte? No lo sé y no puedo evitar pensarlo mientras camino hacia la fortaleza que construyeron militares españoles y africanos esclavizados hace más de 400 años y que me dispongo a recorrer por primera vez.

Son las nueve de la mañana, pero vaya que este sol es tan extrovertido que no teme mostrar su esplendor: siento que la temperatura es como de 40°C ¡en la sombra!, aunque el vigilante me muestra que mi cuerpo marca 36,5 grados centígrados, perfecto, nada de fiebre. Ese es justamente el primer requisito para subir: ¡no tener fiebre, ni COVID-19! (Le puede interesar: ¡El Castillo de San Felipe ya está abierto!)

Imagen CASTILLO DE SAN FELIPE CARTAGENA 3

¿Tapabocas que cubra la nariz y la boca? ¡Listo! ¿Gel desinfectante a base de alcohol? ¡Sí! La guía que está después de la taquilla, justo en la entrada del Castillo, sostiene una paleta de tránsito con las dos caras de siempre: del lado rojo dice “Pare” y del verde “Siga”. Ahora está del lado rojo y lo estará mientras mis dos compañeros (fotógrafo y videógrafo) surten los trámites de la taquilla... ¡Ah!, se me olvidaba decir que allá también piden el nombre completo, número de teléfono, preguntan por síntomas respiratorios y más.

“Por el tema de bioseguridad, los grupos están saliendo cada quince minutos, entonces, yo les voy a indicar cuándo van a avanzar al siguiente punto... Arriba se encuentra un grupo y la idea es que no se encuentren”, explica la primera guía, siempre con su paleta, con tapabocas, gorra y traje antifluidos.

Ahora voltea la paleta y avanzamos castillo arriba. “Les agradezco que mantengan el distanciamiento social -menciona la guía- y el uso adecuado del tapabocas”. Los grupos son generalmente máximo de doce turistas, el nuestro está conformado por siete personas: nosotros tres y dos parejas de turistas colombianos.

Hay otro guía en la primera parada o primer punto donde la gente puede hacer lo que viene a hacer, ya saben: tomarse fotos con una increíble vista de la ciudad vieja con sus cúpulas, los edificios de la zona turística y el azulísimo mar Caribe en el fondo; el chico nos indica que estamos en la Batería de San Lázaro y que disponemos de cinco minutos para estar aquí, también nos advierte que no podemos recostarnos a los bordes porque obviamente es peligroso. Dos vendedores nos ofrecen “sombreros con aire acondicionado”. Se acaba el tiempo, el guía nos avisa y alza su paleta en verde, hay que avanzar.

Subimos una serie de escalones para llegar a la Poterna del Bonete, al primero de los túneles que hace tantos años recorrieron los soldados desesperados por salvarse mientras Cartagena era atacada por los franceses comandados por el Barón de Pointis (1679)​ y por los ingleses que lideró Edward Vernon en 1741 y que Blas de Lezo supo contener.

Las toneladas de cemento y roca que lo hacen un fuerte han conseguido también mantener los túneles del castillo frescos, así que los tramos en ellos son una especie de tregua en la que estaremos cinco minutos.

El tiempo de cada grupo en cada estación está siempre controlado y varía entre los 5 y los 12 minutos, pues el objetivo es evitar que los grupos se crucen, que haya multitudes y, por lo tanto, que sea difícil mantener la distancia física.

Afortunadamente, el sonido burla la distancia y la melodía de ‘Colombia, tierra querida’ se hace cada vez más nítida. Es Gabriel Jiménez con su trompeta, con sus 59 años de vida y con los 18 que lleva tocando “para los queridos y lindos turistas que vienen a nuestro Fuerte de San Felipe de Barajas”. Una bandera de Colombia se mueve como en cámara lenta por obra y gracia del viento...

Imagen CASTILLO DE SAN FELIPE CARTAGENA

Gabriel usa un uniforme rojo de soldado de la Colonia española, me explica, ha dejado de tocar y ahora el sudor corre libre por su rostro. “Yo dependo de lo que me dé el turista, me pusieron aquí y aquí me dejaron”, menciona. “Vengo todos los días, de nueve de la mañana a seis de la tarde, desde que hicieron los protocolos y reabrieron este lindo y hermoso monumento. Estoy aquí, haciendo música, que es lo que me hace feliz, y tratando bien a mi lindo turista. Espero que lleguen aquí, al Fuerte, que disfruten este lindo y maravilloso monumento que tenemos en Cartagena y en todo el rincón latino”, agrega, me dice que estudió seis años de Música en Bellas Artes y para cerrar proclama: “¡Toco todas las melodías que piden porque esto es YouTube!”.

El recorrido sigue. Caminamos bajo el sol, cada vez más reluciente, para contemplar el precioso paisaje de la Cartagena turística en su esplendor. La bandera de Colombia sigue moviéndose con el viento y, como el tapabocas cubre los labios, ahora los turistas sonríen con los ojos para la foto bajo la ‘tricolor’, la postal insigne de todo aquel que visita el Fuerte por primera vez, como yo.

Lo que debe tener en cuenta para ir:

Las boletas para entrar al Castillo de San Felipe pueden adquirirse a través de la página fortificacionescartagena.com.co, allí podrá agendar su cita.

8 estaciones contempla el recorrido por el Fuerte de San Felipe de Barajas. El tiempo en cada una oscila entre los 5 y los 12 minutos.

3.208 visitantes había recibido el castillo desde que reabrió, el 2 de octubre, hasta ayer. En octubre de 2019 ingresaron 46.082.

Los turistas y locales pueden ingresar al monumento entre las 9 a. m. y las 6 p. m. en grupos de máximo 12 personas, que se organizarán en la rampa de acceso.

Cada estación tiene un dispensador de gel desinfectante, canecas demarcadas para desechos de elementos de bioseguridad.

La salida de los grupos es cada 15 minutos.