Tecnología


Jon Hall explica las bondades de adquirir un software libre

COLPRENSA

06 de febrero de 2013 02:58 PM

El mundo de la informática encierra varios mitos y verdades sobre diferentes tipos de sistemas que para muchos siguen siendo desconocidos, a sabiendas de las soluciones y oportunidades que pueden ofrecer a los amantes de la computación, expertos o inexpertos, a las empresas e instituciones, etc..
El presidente de la compañía internacional Linux, el 'Maddog' (perro rabioso) de la informática, Jon Hall , se encuentra de visita por Colombia en ocasión a su participación al Campus Party en Tunja, Boyacá, donde dictará una serie de conferencias que invitarán a los visitantes de este importante evento, a idearse nuevas estrategias de negocio que encierran los 'software free' (en español libre), y de esta manera generar nuevas oportunidades de empleo y beneficios al país en términos económicos y evolutivos.
“Hay un problema al traducir en inglés, 'free' no significa gratis, en español es software libre que no quiere decir regalado. La gran mayoría estamos acostumbrados a comprar programas en paquetes y no porque se ajuste a nuestras necesidades”, afirmó el gurú informático en entrevista con Colprensa.
El software libre, no es más que la alternativa que tiene el usuario de elegir su sistema operativo y ajustarlo a su necesidad de uso, situación que no está permitida con otros programas con licencia que no aceptan ningún tipo de modificación por ley.
“El software cerrado quiere decir que todo funciona según el fabricante que lo creó y hay limitaciones en sus usos. El que lo compra tiene que acostumbrarse a usarlo como el fabricante quiso”, señaló Hall.
Este sistema libre, respeta la libertad de los usuarios que adquirieron el producto. Una vez se encuentre en su poder, este puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y ajustado a las exigencias del cliente.
Esta visión de libertad, defendida por el Presidente de Linux, también tiene una razón económica, pero a nivel país y no solo de beneficio propio. El software libre puede convertirse en un negocio prospero, capaz de beneficiar a cualquiera que esté interesado en la informática, como las empresas, instituciones educativas y el
mismo Gobierno.
“El Gobierno, las instituciones y la industria en general no se pueden dar el lujo de comprar o de tener software pirata, pero igual le están mandando billones de pesos a Estados Unidos por todos esos programas que compran, olvidémonos que ese dinero regresa. Pero si ellos pudieran darle ese dinero a un programador colombiano para que diseñe el programa que necesitan, entonces, él va a pagar comida, vivienda e impuestos locales”, aseguró Hall.
Para el representante del famoso pingüino de la Web, estos son los detalles que la sociedad colombiana debe entender “podemos seguir gastándonos el dinero comprando programas costosos en otro país o podemos decidir crear una industria que desarrolle software y programación aquí en Colombia, que creen nuevos productos y soluciones, generen más empleo, manufactura y elaboración dentro del país”, agregó.
Asimismo, Hall está seguro que en Colombia pueden existir fanáticos del software libre que manejen a la perfección este sistema, pues sus experiencias en el país se lo confirman, ya que es vehemente al decir que aquí hay talento de sobra, como lo pudo ver hace tres años cuando participó en una versión del Campus Party y quedó fascinado con las innovación colombiana.
“Aquí en Colombia debe haber mucha gente fanática del software libre que ya lo debe estar utilizando y lo manipula mejor que cualquier estadounidense. La gran mayoría de nosotros no saben lo bueno que es la experiencia de meterse al código fuente (instrucciones que debe seguir una computadora para ejecutar un programa) y hacerle las modificaciones que queramos. Que nosotros mismos podamos solucionar los problemas, hacer los cambios necesarios y acomodar todo a nuestra conveniencia”, señaló el empresario.
Su invitación es clara, aprovechar el sistema de software libre para crear empresas y generar recursos y empleos al país, tal y como se está logrando en Brasil, bajo el Proyecto Cauã y que él lidera, con el cual espera contribuir a la creación de alrededor de 2 millones de empleos en esa zona y un millón más a nivel Latinoamérica.
“Cuando hablo con la gente de negocios, no les digo lo maravilloso que es manejar códigos fuentes, lo que les cuento, cuando van a adquirir este sistema, es lo bien que funciona”, dijo.
SOFTWARE LIBRE, AHORA EN CELULARES
El software libre ha logrado traspasar diversas fronteras. No es un sistema simplemente apto para computadores, también ha sido ideado para que sea integrado a otro tipo de celulares y 'Raspberry Pi', una placa de circuitos a bajo costo, que tiene como objetivo estimular la enseñanza de ciencias de la computación en las escuelas.
“Es un sistema muy poderoso en cuanto a procesamiento de datos y funciona con software libre, su precio es de 35 dólares en Estados Unidos. Es la oportunidad que tienen los estudiantes de aprender a construirle otros circuitos. Esto hace que se creen nuevas ideas dentro de otros productos, nuevos cosas y se aproveche la creatividad de los talentos latinoamericanos”, explicó Hall.
Se puede reconocer como una CPU cualquiera, a la que se le podría integrar una pantalla LCD o un proyector y utilizarse como una herramienta multimedia, capaz de reproducir videos, música, fotos y otros contenidos similares, muy parecido a una tableta, con la diferencia que se pude adquirir muy fácilmente, ajustarla a la necesidad del comprador y que podría ser utilizada como una nueva alternativa de negocio y generación de ideas.
Ahora, Linux también hace parte del sistema operativo de un celular muy liviano, parecido a otros teléfonos que cuentan con programas Apple o Android. Fue diseñado por la fundación Mozilla, famosa por ser uno de los buscadores de la internet más usados. Aunque funciona con otros sistemas conocidos, al igual que otros buscadores, su base y concepción está fijada principalmente con Linux y buscador Firefox.
Se espera que el teléfono esté en el mercado a finales de este año o principios del 2014.