Revista viernes


Cumbiana, el destino sonoro de Carlos Vives

EL SEGUNDO VOLUMEN DE CUMBIANA VIENE CON OTRAS COLABORACIONES, Y ESTA CUARENTENA, ADEMÁS DE PONER A CARLOS A TRABAJAR ACTIVAMENTE EN REDES, LE TIENE INVOLUCRADO EN UN TERCER DISCO

HEIDI LLANES

22 de mayo de 2020 09:36 AM

Más que un álbum, es una invitación a visitar ese universo sonoro que se fundamenta en investigación y el sentir de un colombiano que busca rescatar las raíces musicales para perpetuarlas, aunque para esta época se tengan que vestir de modernidad.

Esa es en buena medida la explicación que Carlos Vives entrega de su nuevo trabajo discográfico el número 14 en su prolífica carrera cargada de reconocimientos y de letras que se mantienen en el corazón de sus seguidores, melodías que lo identifican y que de la misma forma hacen parte de la banda sonora de la vida de muchos.

“Cumbiana”, así se ha llamado este recorrido anfibio, como él suele decir, porque es consciente de que la música de este continente se conecta a través de sus ríos, de sus ciénagas, de esos cuerpos de agua que unen pueblos y sirvieron de vía rápida para desplazarla y hacerla uno de sus mejores patrimonios.

Con la emoción a flor de piel, Carlos Vives presenta hoy ese trabajo que ha tenido diferentes maneras de expresarse a través del tiempo, no es fortuito, su nombre ya estaba creado y de alguna manera se mostraba como una expectativa desde los conciertos presenciales del artista, cuando al iniciar hacía un recorrido nadando entre representantes de esas etnias que han tenido participación en su pasión musical.

Ahora, con imágenes que evocan la Ciénaga Grande de Santa Marta, se enmarca ese viaje a su universo sonoro que contiene además colaboraciones muy especiales, corroborando que todos los países que nos rodean tienen algo en común y que al final, va a sonar como cumbia.

Cautivado por el mundo anfibio

Recorrer las entrañas de su tierra es el eje musical de Carlos Vives, y llega a Cumbiana, su aprendizaje de años, entendiendo que la música que él hacía, llámese vallenato, pop, o cualquiera de sus inventos, que son poco típicos, nacen de patrones anfibios, cultura del río, la base más antigua, lo que aparece en las Crónicas de Indias como el país de los Pocabuyes.

Advierte que ese poder percutivo que hoy endilgamos a África, es netamente americano, aunque de allá vinieron cosas muy importantes, sin embargo, esa memoria se fue perdiendo y con ella el origen exacto de esta música. La cumbia nos habla de un territorio que es nuestro sistema anfibio y es lo que le motiva a crear esta palabra y agregarla al diccionario cumbiero.

“Cumbiana habla entonces de ese mundo perdido que habita en nuestra música más alegre, la más popular, la de los jóvenes y sus sonidos modernos, es decir, esa genética que recibe el vallenato por ser el río Cesar un afluente del Magdalena”, indica el cantautor.

Carlos Vives se ha reinventado, pero sabía de manera intuitiva, que el mundo de la Sierra Nevada tenía mucho que ver en su proceso, después lo corroboró con los grandes escritores, entendiendo en lo que se estaba involucrando.

De la Tierra del olvido a Cumbiana

En medio de toda su investigación, Carlos vio como desde ese mundo pequeñito de los vallenatos podía llegar a cosas increíbles y por eso trabaja en borrar ese olvido que sumió a los pueblos palafitos, los lugares sagrados de los indios que son arrasados, navegantes que llevaban esa cumbia a través del río.

Carlos declara su sonido una verdadera fusión, allí está África, Andalucía, Canarias, y nuestros indios; en general, Cumbiana es un trabajo que se debía desde hace mucho tiempo, tanto que su esposa Claudia Elena rememora esa “marca” como una herencia de orgullo.

La labor cultural viene gestándose hace unos años y sigue su curso, desde La Provincia y El Bloque de Búsqueda, hacen parte de una generación donde el folclor no se puede desligar porque tengan instrumentos más modernos. Con esto aclara que es “altanero”, porque compite con lo suyo y muestra todo lo que aún se puede hacer.

Cumbiana tiene mucha percusión, gaita y flauta de millo, es la raíz del álbum. Vives afirma que él no sabía que diría la canción, tampoco sabía exactamente cuál sería la línea melódica, sin embargo si conocía los patrones que le iban a regir.

“Este disco está lleno de un pocotón de locuras, porque trabajo con dos productores muy jóvenes, uno es guitarrista de Gaira y el otro es mi ahijado, Martín Velilla, es la nueva generación que está conectada con tantos sonidos, aman el trabajo, se criaron con música foránea, pero valoran que ha pasado adentro, todo eso hace a Cumbiana muy especial”, agrega Vives.

Las mejores compañías

Carlos Vives es un hombre de amigos, y quiénes no lo son aún, no demoran en llegar a su lado. En Cumbiana hubo reunión de amigos, para cantar, para disfrutar. “No te vayas”, el primer sencillo, tiene a muchos de ellos en su divertido video, y siguiendo con la lista, el pasado martes 19 de mayo, vio la luz el segundo corte promocional al lado del español Alejandro Sánz, “For sale” es esa pieza colorida que se grabó en Bogotá en medio de un ambiente festivo, porque son amigos entrañables.

Por su parte, está “Hechicera”, junto a Jessie Reyez; Carlos afirma que le recordó a Bachué, porque ella es una hechicera y lo van a sentir en el timbre de su voz, que es igual a su mirada.

“Hay una canción que empecé a hacer en el mundo Tayrona que habla de ese “hilo” que amarran estos nativos como una aseguranza, y quería conectar con el ritmo afroantillano, por eso invité a Elkin Robinsón y su onda de Providencia, él le puso su rap y en medio de eso se nos ocurrió llamar a Ziggy Marley, quien se sumó diciendo que yo era súper espiritual.

“Con Rubén Blades llevo una relación muy especial, siempre de atrevido le decía que teníamos que hacer algo, que en su interior había un cumbiero, por tanto teníamos mucho en común, lo convencí, y aunque su tema se llama ‘Canción para Rubén’ y se mostró escéptico, pero una vez hizo sus cambios quedó muy con su sonido, ese fue mi homenaje”, indica Vives.

“Rapsodia en La Mayor”, es una dedicatoria a su hija Elena, quien confiesa lo ha sorprendido con la música, y allí está ella con su delicado acento, como afirma su padre.

Mañana se emite un documental que recrea a Cumbiana, desde la Ciénaga Grande, reflejando Trojas de Cataca, un universo paralelo musical majestuoso que además sirvió de marco para las fotografías del disco.

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