Revista viernes


Desafíos de la virtualidad en los posgrados

La educación superior y en especial la posgradual, han tenido un giro importante en su desarrollo, el cual se superó con la pandemia.

REVISTA VIERNES

25 de febrero de 2021 12:23 PM

Los retos siempre darán fortalezas y ante una crisis como la que se vive a nivel global, nuevas propuestas surgen para dar solución a lo que de primera mano se pudo ver como un enorme problema.

En medio de la avalancha de información que a diario circula, se puede ver que cada sector explica los cambios a los que se ha debido someter, no sin antes indicar que es uno de los más afectados, en realidad, en todo ha influido esta pandemia.

A esta apreciación no puede escapar la educación, los cambios son evidentes, las debilidades del sector quedaron expuestas, y fortalezas fueron la “tabla de salvación” de muchas instituciones, sin embargo, no todo ha sido nefasto, la virtualidad que se esperaba con calma, aceleró sus pasos y llegó con múltiples soluciones.

La Costa Caribe y en especial Cartagena han salido adelante y es poco el rezago que se advierte en educación superior, sumando a la misma la posgradual, que en la virtualidad ha encontrado un aliado que le promete seguir fortaleciéndose.

Las especializaciones y sus cambios

Como ya es un requisito contar con un posgrado, los obstáculos que en primer momento pudo traer la pandemia fueron diluyéndose en nuevas oportunidades y de esta manera los programas dieron continuidad con cambios sustanciales que facilitarán de ahora en adelante el aprendizaje.

La Heroica tiene cubiertas la mayoría de áreas, por lo que la amplia oferta permite que los aspirantes no recurran al desplazamiento a otras ciudades, sobre todo los que se inclinan por especializaciones muy precisas, como Gerencia de Proyectos, Ingeniería Naval y Oceánica e Ingeniería de Producción, indica Raúl José Padrón Carvajal, Director Académico de Posgrados de la Universidad Tecnológica de Bolívar.

El apoyo de la tecnología es el primer paso para continuar en el camino y las universidades sólo debieron generalizar su implementación a corto plazo para dar continuidad. La infraestructura virtual se unió a un conjunto de técnicas, logrando flexibilizar el trabajo en equipo.

La humanidad se enfrenta a cambios drásticos y la generación actual es digital por naturaleza, por lo que las estrategias virtuales aplicadas a la educación superior, resultan cómodas, y si a esto se suma el ambiente laboral que también se diversificó, se puede indicar que el desafío fue superado.

En este sentido, las universidades de alta acreditación supieron aprovechar la importancia del esquema de virtualidad, a través plataformas digitales institucionales, que cubren las necesidades de los estudiantes para su formación facilitándoles factores como tiempo y movilidad sin perder de vista la calidad, agregó el Director Académico de Posgrados de la UTB.