Revista viernes


Desde la cotidianidad, papás fuera de serie

Este mes de junio está dedicado a los papás. He querido contar en este artículo algunas anécdotas de mi infancia sobre ese ser tan especial del núcleo familiar.

PRINCE MARTÍNEZ

16 de junio de 2021 10:23 PM

Un gran papá

Ya de mayor es que recuerdo se inició la costumbre de celebrar el Día del Padre. Esto me da pie para rememorar ese papá maravilloso que Dios me regaló y que se fue siendo yo todavía muy joven. Este año y en este mes de junio, el día 7, se han cumplido 50 años de su partida a la eternidad, desde donde, no dudo, todavía nos cuida y protege.

Mi papá, Vicente Martínez Martelo, fue un hombre visionario, apasionado, amante de su familia y de su ciudad Cartagena. El autor Malcolm Gladwell, desde el año 2000, ha escrito varios libros donde la vida y personalidad de mi papá encaja de forma admirable. Al leerlos me parecía que estaba describiendo mi personaje favorito: ¡Mi Papá! Menciono los tres que se relacionan con mi personaje: “Tipping Point,” La Clave del Éxito, describe como las cosas pequeñas hacen la diferencia; “Blink,” Inteligencia Intuitiva ¿por qué sabemos la verdad en dos segundos? y “Outlier,” Fuera de Serie donde nos explica por qué unas personas tienen éxito y otras no.

Así fue la vida de Vicente Martínez Martelo, Don Vizo, un hombre fuera de serie, con una inteligencia intuitiva que tenía claro que las pequeñas cosas hacen la diferencia.

La doctora MegMeeker asegura en su libro “Padres fuertes, hijas felices”, que hay pocos factores más importantes en el desarrollo mental, físico y social de una chica que la relación con su padre. Ella demuestra que el rol de padre es bastante más influyente de lo que muchos hombres imaginan, sobre todo entre los 10 y 17 años de vida. Además de la relación maternal, las hijas necesitan del apoyo que sólo un padre puede dar.

Recuerdos que hacen la diferencia

Cada tarde, sin falta, llegaba por mi mamá y por mí para dar un paseo en carro. Me sentaba en la silla de atrás a la izquierda sobre sus piernas y me describía cada paisaje que recorríamos. Cuando llegaba a la casa, su amplia sonrisa iluminaba la estancia y sus brazos abiertos forzaban emprender una carrera para aterrizar en ellos. Esto lo recordamos hoy como un “abrazo Martinero rompe costillas”.

Más papás

Además, es que en el grupo de amigas de la infancia, hacía presencia el papá de cada una de manera significativa. Para citar un ejemplo, recordamos todas como el Chito Pareja, papá de Sonia y Stella, gerente en esa época del Estadio 11 de Noviembre, nos llevaba a ver los partidos de béisbol entre Indios y Torices, equipos de Cartagena contra Willard y Vanytor de Barranquilla. No faltaba nunca el papá de Aida y Lucía, Juan Barrios Zapata, apoyándonos con nuestro equipo que era el de Indios. Eran definitivamente otros Papás. Así también tengo un recuerdo vivo del Tío Capi Martínez, papá de Lorcy, de Robertico Díazgranados papá de Myriam y Rosario. Nos cuidaban y estaban ahí presente para todas.

“Los padres tienen un poder tremendo sobre las hijas. Esto no es sólo el ideal; es la realidad. El padre, de hecho, es el primer amor de su hija. Es el hombre más importante de su vida. Sus interacciones con ella la preparan para relacionarse con todos los demás hombres. Es una carga pesada, pero una verdad maravillosa. Si ella aprende a querer al padre y puede confiar en él, le será mucho más fácil confiar en su esposo”, concluye la Doctora Meeker.

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