Fuertes y templados

22 de agosto de 2019 04:56 PM
Fuertes y templados
Cuando se evita que los hijos realicen esfuerzos que supongan sacrificio, carecen del valor de luchar por lo que se desea. //FOTO RF123

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“La educación es, en términos muy generales, crecer como persona. Y la familia, en definición muy citada, es el lugar en el que, naturalmente, uno puede crecer como persona.” Pedro J. Viladrich.

Por lo tanto la familia es el ámbito con más posibilidades educativas. Por muchas circunstancias, ya sea por el trabajo, por falta de tiempo en el hogar, por ser padres separados, se tiene el temor de que si hay mucha exigencia, se puede perder el amor de los hijos y este es el motivo más frecuente de que los padres se dejen tiranizar por los hijos y en vez de servirles adecuadamente como padres, se convierten en padres serviles, “esclavos dóciles y angustiados”.

Cuando se evita que los hijos realicen esfuerzos que supongan sacrificio, los chicos no aprenden más que a recibir e ignoran el valor de luchar por algo que se desea. De esta forma se están criando niños carentes de fortaleza y a quienes les costará aceptar las contrariedades que se les presenten en su vida de jóvenes y adultos.

Una educación completa necesita los ingredientes de la fortaleza y la templanza. Para lograr esto habrá que exigirle a los hijos esfuerzos desde muy pequeños: desde el bebé que llora por capricho, hasta el adolescente que se pone de mal humor por algo sin trascendencia.

¿Cuándo sabemos si una persona practica las virtudes de la fortaleza y la templanza? La fortaleza: Cuando resiste ante las adversidades y acomete empresas grandes. La fortaleza supone aceptar lo que nos ocurre, no pasivamente, sino con deseos de sacar algo bueno de las situaciones dolorosas.

¿Y la templanza? cuando modera el carácter, ejerce control de sus emociones y domina sus impulsos.

Sin embargo la fortaleza y la templanza no se dan gratuitamente. Hay que irlas formando, día a día. Es un trabajo en el que se dominan pequeñas cosas que exigen un esfuerzo, tales como levantarse a la hora determinada sin hacer pereza, privarse de algún capricho, ser paciente con los hijos, sacrificarse para dar gusto a una persona, no dejar las cosas fuera de lugar.

He aquí algunas ideas que ayudarán a fomentar la fortaleza y la templanza en los hijos:

Cuando aparezca un dolor o pequeñas enfermedades, enseñarles a no quejarse más de la cuenta.

Animarles desde pequeños a que ofrezcan sacrificios, aprovechando las oportunidades que se presentan normalmente.

Enseñarles a vivir con alegría las contrariedades.

Exigir constancia y calidad en el trabajo y en las horas de estudio. Fuera con la “ley del menor esfuerzo”.

Impulsarles a que realicen actividades deportivas que les exijan disciplina y constancia.

Promover actividades que exijan esfuerzo físico, donde suden y se cansen, por ejemplo acampar, lavar el carro, etc.

Dar mucha importancia a la lucha para vencer los defectos de carácter. Que sepan aguantarse el mal genio, aunque tengan razón; luchar contra el despiste que les hace llegar tarde, etc.

Como padre no te quejes de los trabajos, molestias y demás inconvenientes que acarrean los hijos, pequeños, medianos y mayores.

Programar menús combinando cosas que gustan menos o no gustan, para ir acostumbrándoles a que no siempre se come lo preferido.

Que aprendan a no dar importancia a una situación de escasez, incomodidad, etc.

Explicar siempre el porqué de la reciedumbre y cómo hay que hacer cosas concretas para adquirirla.

No ceder ante todo lo que piden. Limitar regalos para ocasiones especiales.

Si hay varios hermanos, que se acostumbren a "heredar".

Evitar que la moda les esclavice. A veces, cuando son pequeños y no tienen capacidad de elegir, son los padres los que se "proyectan" en los hijos para ir a la "última".

Que se ocupen del cuidado material de su ropa. Doblarla, guardarla, prepararla para el día siguiente, etc.

Que se enteren del precio que tiene la ropa. Que se den cuenta de que, aunque nos gusta más una cosa que otra, es necesario a veces elegir la más barata.

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