Revista viernes


Gente de Zona, la sonoridad cubana

La música de Gente de Zona tiene identidad cubana, aun cuando los sonidos se hayan universalizado, allí está el sabor y la gozadera

HEIDI LLANES

22 de octubre de 2020 12:29 PM

Como dice uno de sus temas más sonados, “se formó la gozadera”, porque eso es lo que sucede cuando suena Gente de Zona, la banda cubana que nuevamente estrena sencillo y se apresta a presentar un álbum donde se le rinde honor a la buena música.

Alexander Delgado y Randy Malcom están de regreso, y en esta oportunidad nuevamente hay colaboraciones, algo que hace parte de su propuesta y que el público espera con ansias, toda vez que se encargan de ponerle ese ingrediente especial que el artista y el tema escogido suene diferente, con una alta dosis de sabrosura cubana.

Por estos días se escucha y se disfruta “Otra botella”, al lado de Gerardo Ortiz, el llamado “Rey de los corridos”, y la sorpresa empieza con la canción, es puro mariachi, pero de inmediato se escucha la voz grave de Alexander, esa identidad de la banda cubana y empieza el sonido que invita a bailar.

Los acordes de los violines van y vienen en este pegajoso tema, y se funden en el sonido inigualable de los cubanos, quienes se apropian de cualquier género y lo hacen suyo. Definitivamente, Alexander y Randy son la compañía perfecta para todos.

Gente de Zona tiene la versatilidad de pocos, su equilibrio musical se puede advertir en cada propuesta y “Otra botella” es una muestra de eso, faltaba el mariachi en su repertorio y fácilmente entró.

El tema es el segundo sencillo que se lanza en 2020; en medio de la pandemia presentaron “Muchacha”, al lado de Becky G. y ambos hacen parte del álbum “De menor a mayor”, que estaba listo para salir este año, pero que por la contingencia debió posponerse para 2021.

Con respecto a “Otra botella”, Alexander indica que estaba lista para interpretarse en otro género, nunca se pensó hacer con esa letra un acercamiento a la música regional, sin embargo la disquera les propuso esta maravillosa fusión y aunque no imaginaron cómo sería el sonido, se contactaron con el artista norteño y se grabó; el resultado no pudo ser mejor.

El video está dirigido por la cineasta colombiana Kath D., quien tuvo que ingeniárselas para el rodaje a control remoto, el equipo por su parte pasó la prueba cumpliendo cada uno de los protocolos de bioseguridad impuestos.

El multiestilo y la identidad

“De menor a mayor”, es el nuevo álbum de GDZ, viene con buen material, pues como ellos mismos aclaran, no hacen música sencilla. Su propuesta está en un marco de las sorpresas, que se ajusta a una banda de 20 músicos, con instrumentos orgánicos y que esquivan las máquinas, es por esto que mantienen el sello de la cubanía, con letras de contenido limpio, alegre y bailable, además de un mensaje positivo.

Alexander y Randy expresan seguridad en su trabajo, y eso hace que mantengan su identidad, son músicos de corazón, trabajan para todo el público, saben que a cualquier edad se puede disfrutar GDZ y no miran lo que sucede afuera, se concentran en su interior. Conscientes de que la música que hacen es muy buena, no buscan que en una rumba suenen diez canciones de ellos, con una y que la gente baile, es suficiente.

GDZ hace gala de un multiestilo, y si bien los catalogan como música tropical, también están nominados a los Latin Grammy con su tema “Muchacha”, que cayó en la categoría “Mejor canción urbana”, no saben cómo fueron a parar allí, pero la están defendiendo.

Al grabar con otro artista, los cubanos respetan los parámetros, tienen un balance y lo más importante es que se acercan a esa persona que les colabora, ellos tienen un estilo bien versátil y lo han demostrado al lado de Enrique Iglesias, Marc Anthony, Thalía, Silvestre Dangond, Pitbull, Becky G, entre otros.

Al escuchar “Otra botella”, Alexander y Randy piensan que es una colaboración grande, se han ganado un respeto en la industria y lo mejor es tener un lugar en el corazón de su gente. El álbum trae sorpresas en cuanto a esas compañía, ya se sabe que están Becky y Gerardo, pero no adelantan mucho, hay un artista colombiano, otro de Puerto Rico, que será lo más cercano a la música urbana, también hay cubanos, en definitiva es un disco rico.

GDZ creció con el siglo, se formaron en su natal Cuba en 2000, al tiempo de hoy tienen un balance positivo, saben que una carrera de 20 años no es fácil y menos cuando está llena de éxitos, valoran haber salido de un barrio y con poco apoyo de los medios de su país, lograron su objetivo y son felices.

Defendiendo el sonido y sabor cubano, que han universalizado, les pesa que los grandes artistas de su isla no hayan podido emerger debido a la situación política, una oportunidad que ellos han sabido aprovechar. Dicen de la misma manera que todos los cubanos son músicos y saben bailar, por eso tratan de mantener la esencia, aunque la sonoridad tenga cambios.

En cuanto a sus famosas colaboraciones, advierten que aún faltan muchas, a Alex le gustaría cantar con el maestro Juan Luis Guerra, mientras que Randy inclina su preferencia por el español Alejandro Sánz y Phil Collins, tienen una lista infinita, y Alex indica que no se imagina como sonaría su voz con un artista anglo.

Extrañan a la gente de Cuba, saben que son famosos gracias a ellos, y ahora que son una voz en el exterior, trabajan por un cambio, libertad, que su gente pueda salir del ostracismo y avanzar, quieren que allí haya comida y las necesidades resueltas, lo normal que un ser humano puede tener al ser trabajador, y es por eso que aseguran que está dentro de la responsabilidad de artistas como ellos llevar ese mensaje y estar a la disposición del pueblo cubano.

Alex y Randy son amigos, casi hermanos, trabajan en conjunto, con respeto y todo el equipo trabaja en función de algo, con un mismo fin, solo que aportando ideas. Ambos son compositores y han buscado propuestas para hacer su lenguaje más internacional.

Ahora se disfruta “Otra botella”, y creen que en diciembre o enero tendrán otro sencillo, es una colaboración con un colombiano, el título de la canción es “El negrito” y saben que se va a disfrutar.