Revista viernes


Imágenes diagnósticas, un paso acertado

El auto examen siempre será el primer paso detección, pero las imágenes diagnósticas cumplen un papel importante en el tratamiento certero contra el cáncer

HEIDI LLANES

22 de octubre de 2020 11:09 AM

Dentro del complejo proceso de diagnóstico del cáncer de mama, existen procedimientos que en buena medida ayudan a su detección temprana y allí se incluyen las imágenes diagnósticas.

En término generales existen dos modalidades más usadas para el diagnóstico de las patologías mamarias que son la mamografía, ecografía y la resonancia magnética, indica el médico radiólogo Henry Oicatá.

Mamografía: Es recomendada en mujeres mayores de 50 años como método de tamizaje para determinar algún cambio. Se puede afirmar que es la principal herramienta para la detección del cáncer asintomático y si bien se recomienda implementarla hasta los 70 años, también se puede realizar si la mujer tiene condiciones de salud óptimas que le permitan una supervivencia mayor a diez años.

Ecografía: Debido a que hay algunas mamas que por su contextura son muy densas, se usa como método complementario la ecografía mamaria. Esta técnica es indicada en menores de 50 años con cualquier sintomatología a nivel de las mamas.

Resonancia magnética: Cada vez se le encuentran más usos a la resonancia magnética, sobre todo en el seguimiento de densidad de mama, para lograr una buena estadificación en algunos casos, pero ante todo para el control después de la cirugía, quimioterapia o radioterapia.

En pacientes con ciertos factores de riesgos porque genéticamente tienen mutaciones en algunos genes, la evaluación temprana debe hacerse con esta técnica.

Prácticas y útiles

Con las imágenes se puede determinar de manera certera el tamaño de la lesión, indica el doctor Henry Oicatá, es por esto que su uso se ha generalizado al permitir el tratamiento oportuno y evitar el avance de un cáncer a otras partes del cuerpo.

En definitiva las imágenes diagnósticas son muy útiles al momento de clasificar el estadiaje de la lesión en la mama y una vez se ha detectado la anomalía, con cualquiera que sea la técnica utilizada, la ayuda de las imágenes es fundamental para hacer toma de muestras que más adelante se van a llevar a patología.

El cáncer involucra un grupo de patologías, que son malignas, pero que no quiere decir que sean iguales, entonces se determina qué tipo de cáncer es, las características que lo harán fácil o difícil de tratamiento, para proceder a la cirugía, también la indicada para cada caso.

Una vez culminado este paso, se continúa con el seguimiento, y allí nuevamente la mamografía y ecografía harán su trabajo periódicamente a fin de detectar o descartar nuevas lesiones en la mama tratada o en ambas, además se extiende este tipo de revisión al resto del cuerpo para verificar que el tumor no se haya expandido, indica el doctor Oicatá.

Al hablar de contraindicaciones, se puede advertir que la ecografía es inocua, mientras que la mamografía tiene cierto grado de radiación y no estaría indicada si la paciente no presenta las condiciones de salud. También se anula su aplicación en mujeres muy jóvenes por la densidad que presentan las mamas y cuya visibilidad solo se logra a través de una ecografía que no tiene limitaciones.

Lo más importante de las imágenes diagnósticas es que a través de cualquier técnica, se detectan las lesiones cuando aún no son palpables ni por el paciente, ni por el médico tratante. Hay hallazgos que sugieren que ahí está el cáncer o porque se ve realmente la forma, aclara el especialista.