Revista viernes


Jessica De la Peña, sin afanes, pero con dedicación

El cambio de vida ha sido muy positivo para Jessica De la Peña y su familia, está nuevamente en Cartagena y su trabajo proyecta cosas positivas cada día.

HEIDI LLANES

03 de septiembre de 2021 12:00 AM

Se trata de una de las presentadoras más carismáticas de la televisión nacional, la misma que entra a los hogares cada día con noticias buenas y la que no quisiera tener que emitir, sin embargo su positivismo es contagioso y reafirma que esta es la profesión que una y mil veces volvería a elegir.

Jessica De la Peña es costeña al cien por cien, y aunque su carrera se ha desarrollado en Bogotá, el contacto con su tierra se mantiene, Barranquilla es ese remanso donde se encuentra sus padres y desde hace un tiempo, Cartagena es el otro lugar que le acoge con su hogar, donde quiere ver a sus hijos crecer y forjar con su esposo un futuro prometedor para todos.

Precisamente lo anterior se reafirma cuando hace un año tomó una importante decisión, regresar y establecerse en la ciudad, esperar el nacimiento de su segundo hijo y continuar el trabajo desde casa, una situación hasta entonces impensable, toda vez que llegar al set de grabación cada día era esa rutina que aceptaba pocas modificaciones.

La pandemia dio paso a un cambio radical en la vida de Jessica De la Peña. Valora el reto de los medios de comunicación en el mundo y en especial RCN, su casa periodística, al lograr hacer emisiones con personal fuera del entorno laboral, algo que no se contempló hasta cuando llegó la contingencia y los sacó del set.

Hoy, con más de un año en esa situación atípica, afirma que ha superado todas sus expectativas, no sólo por el trabajo que desarrolla desde su casa y que le llevó a aprender más, en 2020 también recibió a Sebastián, su segundo hijo, un bebé muy deseado que llegó para acompañar a Luna, su hermanita mayor.

Enterarse de su estado de buena esperanza cuando iniciaba la pandemia, obligó a las directivas del noticiero a mantener su labor remota, medidas estrictas que se extendieron semanas después a todo el personal, pero que aplicaba de forma rigurosa para las embarazadas.

De esta manera siguieron en Bogotá y en el mes de agosto, la propuesta que le hizo a Ernesto Chalela, su esposo, cambió el rumbo de las vivencias familiares. Jessica, con cinco meses de embarazo pensó en regresar a Cartagena, y con un país que no daba muestras de ceder en lo que a apertura de aeropuertos se refería, esperó la autorización médica y tras catorce horas de viaje por carretera, el regreso era una realidad que se extendería a los nueve meses siguientes, contando el resto de embarazo y la licencia.

La propuesta ganadora

Jessica ha estado radicada en Bogotá, allí está su trabajo y su esposo puede laborar desde cualquier lugar; hace cuatro años, el viaje a la Costa para el nacimiento de Luna los trajo de vuelta, sin embargo, sabían que la capital los esperaba para continuar la rutina.

Pensar en el retorno a Cartagena en plena pandemia supuso felicidad en todos, porque no era lo mismo el confinamiento frente al mar que en la fría Bogotá. De esta manera el trabajo se trasladó y el “set móvil” llegó a instalarse en otra casa, pero con el mismo compromiso; Ernesto debió convertirse también en productor de televisión al hacer las conexiones necesarias para garantizar la transmisión.

Sebastián nació en diciembre y cuando se disponían a establecerse en Bogotá, llegó la mejor propuesta por parte de su jefe, José Manuel Acevedo, quien le planteó el proyecto de hacer la presentación desde la Costa, el cual se materializó una vez cumplió la licencia de maternidad. La apuesta del canal de mantener atención en esta región, fue el mejor regalo para Jessica, quien desde entonces asumió en propiedad su labor desde acá.

Después de haber desarrollado su carrera profesional y siendo muy felices en Bogotá, pero con el deseo de ver a sus hijos crecer en la calma que ofrece una ciudad más pequeña, Jessica cumple con rigurosidad su trabajo desde Cartagena y con un set alterno en Barranquilla, lo que le permite involucrarse más de cerca en esa pasión que para ella representa el periodismo.

Su nuevo proyecto le atrae de muchas formas, si bien pareciera que está desempeñándose en lo mismo, no es así, ahora su compromiso es visibilizar aún más la Costa, con esa gente que hace país y le aporta a la sociedad, una tarea que va más allá de la presentación de noticias.

Jessica De la Peña es la presentadora por excelencia, pero afirma que su esencia es el periodismo, se le presentaron ambas oportunidades, situación que agradece y valora. El primer encargo en este sentido es dar la importancia que esta región merece a través de esos personajes que hacen historia.

La periodista afirma, que dentro de todo el dolor que la pandemia ha generado en su familia y personas muy cercanas, le ha traído sosiego en su tierra, unión con los que más quiere y un trabajo que se flexibilizó para darle nuevas oportunidades.

Con una dinámica muy similar a la que llevó en Bogotá, su ritmo de ocupación muestra diferencias y todo eso se traduce en pequeñas distancias que le permiten dedicarse a sus obligaciones con el trabajo y la familia, sin dejar de ser ella.

La temporada especial ha llegado cargada de enseñanzas de vida, de momentos maravillosos, dentro de los cuales incluye el nacimiento de su hijo, y con esto van anécdotas que enriquecen cada instante, demostrando su fortaleza como mujer, madre y profesional, porque todo lo ha resuelto de la mejor manera.