Revista viernes


Mamografía, instrumento para un buen diagnóstico

La mamografía es un examen necesario en toda mujer, es el principal medio para detectar la presencia de cáncer o cualquier alteración en las mamas

HEIDI LLANES

09 de julio de 2020 04:09 PM

Dentro de las ayudas diagnósticas que buscan prevenir el cáncer, la mamografía toma relevancia y es cada vez más utilizada por su alto nivel de eficacia, siendo una herramienta puntual en mujeres aun cuando no presenten síntomas, indica la doctora Andrea Beltrán, Directora médica de la Clínica Buenos Aires.

Esta técnica radiológica es el principal método de tamizaje para detección precoz del cáncer de seno. Es aconsejable que la mujer practique el autoexamen mamario cada mes a fin de determinar cambios que puedan surgir y de esta manera llegar a evidenciar rápidamente si hay alguna alteración en el tejido mamario, complementando con la mamografía.

Se consideran signos de alerta cuando una mujer tiene más de 35 años, presenta masa palpable en el seno, salida de líquido en el pezón o cambios en la piel, por tanto es una paciente con indicaciones para este tipo de examen.

Es de aclarar que en Colombia dentro del programa de tamizaje precoz se recomienda que todas las mujeres entre 50 y 69 años se practiquen este examen cada dos años, incluyendo al grupo que no presenta síntomas. En mujeres menores de 35 años, se aconseja la ecografía mamaria.

La mama tiene una composición muy compleja; tiene músculo, tejido graso, glandular y fibroso, haciendo que la mamografía a través de la tecnología que utiliza, sea el único examen capaz de detectar si hay o no alguna alteración, y si ésta corresponde a alguna enfermedad de tipo maligno. La gran mayoría de las alteraciones de la mama suelen ser de tipo benigno, es decir, que no representan peligro para la vida de la paciente.

Antes de todo lo anterior, es de aclarar que el autoexamen de seno es muy importante para empezar a detectar posibles cambios antes de recurrir a la mamografía. Cuando la sensación al palpar es diferente, inmediatamente se entra en el protocolo de este examen aunque no se tenga la edad indicada para el mismo.

Hay que tener en cuenta que entre los 50 y 69 años la mujer ya no está sometida al influjo de las hormonas, circunstancia que antes de los 35 años es común, llevando a cambios en la mama dependiendo del ciclo en que se encuentre, indica la doctora Andrea Beltrán.

El examen

Para la práctica de la mamografía no existe un momento específico en lo que al mes se refiere, muy diferente a la citología que requiere estar alejado del ciclo menstrual. Como la mamografía genera una imagen del tejido que el radiólogo interpretará y determinará si existe alguna patología, se precisa hacer presión sobre el seno y puede resultar un tanto incómodo cuando hay inflamación por alteraciones hormonales.

Con los avances tecnológicos, lo anterior ha tenido un cambio notable, los nuevos equipos para practicar la mamografía cuentan con la posibilidad de que la paciente a través de un control remoto pueda decidir qué grado de presión ejerza la máquina sobre la mama, permitiendo mayor comodidad durante el examen, indica la doctora Beltrán.

De otra parte, los nuevos tomógrafos permiten obtener una imagen tridimensional de la mama, ayudando al radiólogo a lograr una lectura de resultados más precisa y certera, incluso más fácil, toda vez que se puede visualizar el tejido desde diferentes ángulos y de una forma más compleja.

Si bien la mamografía está indicada en las mujeres a partir de los 50 años, otra indicación está en quienes tienen prótesis, la cual se hace con otros parámetros a fin de analizar el tejido mamario y corresponde al mismo periodo de revisión, a menos que se tenga una alerta.

Un factor de riesgo asociado a la presencia de cáncer de mama, tiene que ver con la presencia de casos en la familia, embarazo en una edad muy avanzada, primera menstruación antes de los doce años o la finalización del ciclo por encima de los 55 años, esto porque el cuerpo estará más tiempo sometido al influjo de las hormonas. De la misma manera la obesidad también se asocia con factores de riesgo.