Revista viernes


Sobrepeso, enemigo del corazón

ENTRE LAS CONSECUENCIAS MÁS COMUNES LIGADAS AL SOBREPESO Y LA OBESIDAD SE ENCUENTRAN CONDICIONES NO TRANSMISIBLES COMO LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

REVISTA VIERNES

12 de marzo de 2020 04:47 PM

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, la obesidad se ha convertido en una gran amenaza nutricional para América Latina y el Caribe, pues cada año hay 3.6 millones de obesos más en la región. En Colombia, según la más reciente Encuesta Nacional de Situación Nutricional, el 56,4% de los colombianos adultos entre los 18 y 54 años de edad tienen exceso de peso, lo que representa un aumento de 5,2 puntos porcentuales respecto a 2010. “El sobrepeso y la obesidad son la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede incrementar la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, entre otras condiciones graves. Uno de sus indicadores es el índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso del individuo en kilos entre el cuadrado de su altura en metros (kg/m2). Para los adultos, se considera sobrepeso cuando el IMC es igual o superior a 25; y obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30”. Señaló el doctor Carlos Fernández Newball, asesor médico de Bayer. Entre las consecuencias más comunes ligadas al sobrepeso y la obesidad se encuentran condiciones no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares (cardiopatías y accidentes cerebrovasculares); diabetes; trastornos del aparato locomotor; y algunos tipos de cáncer (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

¿Cómo prevenir la obesidad?

Huir del sedentarismo: La actividad física diaria es fundamental. Caminar o trotar; montar en bicicleta; pasear las mascotas; y subir escaleras en lugar de usar el ascensor son hábitos prácticos que pueden contribuir a una vida más sana. La ingesta calórica debe ser proporcional al gasto calórico para evitar un aumento de peso malsano.

Comer balanceado:

Es recomendable hacer 4 ó 5 ingestas al día para evitar llegar a las comidas principales con hambre excesiva. En estas ingestas se deben consumir alimentos saludables, que aporten vitaminas, minerales y fibra alimentaria, como frutas, lácteos, semillas y bocadillos saludables, entre otros.

Más ensaladas, frutas y verduras:

Para prevenir la obesidad en el ámbito familiar, es preciso que las ensaladas y verduras sean las protagonistas tanto en el almuerzo como en la cena: “Comer al menos 400 g, o cinco porciones de frutas y verduras al día ayuda a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética”. Los padres enseñan a través del ejemplo, por lo que aprender a cocinar para toda la familia con verduras y hortalizas es un gran paso para un futuro saludable.

Sin excesos de calorías:

Es necesario priorizar los alimentos saludables, frescos y naturales que aportan al cuerpo todos los nutrientes que necesita diariamente. El agua, las infusiones de frutas y el té natural son alternativas saludables. Es preciso limitar la ingesta de bebidas azucaradas, refrescos, alcohol y jugos envasados. El consumo de azúcar libre debe ser menos del 10% de la ingesta calórica total diaria.

No más fritos:

Las grasas saturadas y trans de los alimentos fritos pueden obstruir las arterias, aumentando el riesgo de padecer ataques al corazón y accidentes vasculares cerebrales (ACV)7. De acuerdo con la OMS: “La ingesta de grasas saturadas debe representar menos del 10% de la ingesta calórica total, y la ingesta de grasas trans, menos del 1%” “La detección temprana de factores de riesgo, como hipertensión y niveles altos de colesterol y glucosa, junto al tratamiento con fármacos cardioprotectores, como la aspirina, según la prescripción de un médico, son fundamentales para las personas con enfermedades cardiovasculares o con alto riesgo de padecerlas”, sostiene el doctor Fernández Newball, quien concluye afirmando que de esa manera se puede prevenir la formación de coágulos de sangre que obstruyan el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro.