Revista viernes


¡Tu hija!

Con una buena formación inicial, se logra crear fortalezas en las niñas, algo indispensable en el desarrollo de una hija

PRINCE MARTÍNEZ

08 de octubre de 2020 02:39 PM

Soy admiradora de la pediatra Meg Meeker. Ella ha publicado un nuevo libro Educar hijas fuertes en una sociedad líquida (editorial Palabra). En este libro nos trae nuevas preocupaciones que tienen los padres y ofrece consejos prácticos sobre temas actuales:

La adicción a las pantallas

La confusión sexual por la ideología del “género fluido”

Y la cultura del victimismo

Algunos temas del libro son:

1. Conoce su corazón

No importa lo gruñona o huraña que sea tu hija, quiere 4 cosas: amar, ser amada, tener vínculos intensos (con sus padres, con un par de amigos) y cuidar de los demás (animales, hermanitos, amigos en apuros). “La relación firme con Dios, explica la doctora Meeker, ayuda en estas 4 cosas, ya que implica amar a Dios, saberse amada por Dios, tener un vínculo firme con Dios y saber que Dios nos impulsa a servir a los demás.”

2. Contesta a sus 4 preguntas existenciales

“¿De dónde vengo? ¿Es importante mi existencia, tengo valor y significado? ¿Hay una normal moral para vivir? ¿A dónde voy, qué pasará conmigo? Si los padres dan la sensación de que el valor de su hija depende de sus notas, éxitos deportivos, artísticos o popularidad, acabarán sufriendo mucho”. Como también si las niñas piensan que su valor depende de los likes de Instagram”...Meeker es directa: “céntrate en una sola cosa, enséñale que fue creada por un Dios que es Padre y que es Amor. Las chicas que tienen fe son inmensamente más felices y fuertes”.

3. Mamá: eres mentora, aliada y pegamento

Las hijas ven a sus madres como las procuradoras de seguridad, confort, amor y fiabilidad, y si tienen una gran relación, querrá estar más cerca de ella que de su mejor amiga. Previene contra las madres demandantes, controladoras.

4. Papá: sé su primer amor, protector y líder

Las virtudes que una niña ve en su padre son las que buscará en un chico para que sea su marido. “inevitablemente, los padres son la plantilla de la que las niñas obtienen, su modelo de hombre. Las niñas que crecen con un vínculo fuerte con sus padres de pequeñas, crecen más seguras de sí mismas, más saludables y estarán más lejos de ser sexualmente activa de adolescente, de quedarse embarazada, enamorarse de chicos machistas, egoístas.”

5. Ayúdala a controlar las pantallas

“La pornografía explícita es común y popular y muchas plataformas de redes sociales han llegado de forma perniciosa hasta los corazones de las adolescentes generando adicción”.

6. Afianza su fe en Dios

“Por lo que he podido comprobar, la fe proporcionará a tu hija un sentido sustancial de la realidad: la comprensión de que forma parte de un todo mayor que ella misma, que no todo gira a su alrededor”. Esto redunda en su salud mental y emocional.

7. Ayúdala a desarrollar una sexualidad saludable

“Sé sexualmente activa y no estarás sola, porque serás popular, al menos entre los chicos”, los novios las usan y las dejan después de aprovecharla. Pero en nuestra época se añade la propaganda de género que desde la infancia insiste: “¿Cuál es tu género? ¿A lo mejor eres un niño con cuerpo de niña?... Y la propaganda LGTB: si eres poco popular entre los chicos, quizá eres lesbiana, o bisexual. Todo esto, desde los 12 años”.

8. Ayúdala a encontrar buenas amigas y a hacer frente a las malas

La doctora constata que las adolescentes necesitan una o dos amigas íntimas, en profundidad. Los padres deben apoyar eso, incentivarlo y animarlo. Por el contrario, ser “muy popular” y tener infinidad de amigas no es maduro ni es sano.

9. Ayúdala a ser una mujer fuerte, no una víctima

“Si soy víctima se me consiente todo” aprenden muchos niños y niñas. Esto es consecuencia de la crianza de padres sobre protectores. Aprenden a ser víctimas en vez de crecer en virtud y fuerza.

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