Una semana para toda la vida

11 de abril de 2019 10:39 AM
Una semana para toda la vida
El sentido de la Semana Santa es que cada quien sea una vivencia de fe a la luz de Cristo. //FOTO RF 123

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La Cuaresma que finaliza con la Semana Santa, es un camino de crecimiento espiritual para ratificar, ante nosotros mismos y ante los demás, que Dios ha pasado por nuestras vidas para hacernos mejores personas, por lo que nos comprometemos a ser testimonios de esa conversión. Este realmente, es el sentido de la Semana Santa, que cada quien sea una vivencia de fe a la luz de Cristo.

Y para que ese cambio sea verdadero, el Señor nos invita a dejar morir en nosotros todo aquello que nos aleja de Él y de los demás. Es también una buena ocasión para ejercitar el autocontrol en aspectos que nos cuesten esfuerzo.

Las siguientes recomendaciones podrán ser un buen plan de mejora personal pues parten de las falencias que, por lo general, todos caemos en algún momento:

1. No haré lo que no me gusta que me hagan. Más que un propósito, debe ser una ley de vida. Es la mejor forma de romper con el círculo vicioso que conduce a estados negativos.

2. Seré cumplidor de mis obligaciones. Esto se resume en cumplir con los deberes que he asumido con rectitud, responsabilidad, compromiso, y en especial con amor. Empezaré con los más cercanos:

¿Qué puedo mejorar como padre? ¿Qué actitud debo cambiar para hacer feliz a mi pareja? ¿Cómo ser un mejor hijo, hermano, amigo? ¿Qué puedo hacer por mi compañero de trabajo?.. Como dicen por ahí, la caridad empieza por casa.

3. Seré amable con los demás. No hay duda que las personas amables viven mejor, pues este valor produce felicidad, y paz interior; además tiene el poder de “desarmar corazones”: libera al otro de las emociones negativas.

4. No guardaré rencores ni sentimientos tóxicos. El resentimiento, agresividad, y deseo de venganza, enferman el espíritu, dañan el cuerpo y producen desequilibrio psicológico. Son toxinas que pueden no damnificar al otro; pero sí perjudican mucho a quien las experimenta.

5. No hablaré mal de los otros. “Un mal comentario puede acabar una amistad, enterrar una institución, manchar un buen nombre, desmoronar una vida. El mejor modo de no meterse en vidas ajenas es no hablar nunca de los demás.”

6. Pediré perdón a quien he ofendido “Solo quien sabe reconocer sus propios errores y pedir perdón recibe la comprensión y el perdón de los otros”: Papa Francisco.

Que sea esta Semana Santa un renacer en tu corazón y dar el primer paso hacia la reconciliación

7.. Perdonaré al que me ofende “¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices”. Papa Francisco para la XXXI Jornada Mundial de la Juventud 2016.

Perdonar nos hace libres, por eso en esta Semana Santa, perdona esa ofensa que desde hace tiempos tienes metida en tu corazón, déjala ir y siéntete en paz.

8. Dedicaré más tiempo a la oración. Durante el mes de marzo, el Papa Francisco ha publicado en su cuenta de Twitter varios mensajes relacionados con la oración: “En medio de todas nuestras actividades, a menudo descuidamos lo esencial: la vida espiritual, nuestra relación con Dios. ¡Detengámonos a rezar!”

9. Ayudaré al que lo necesita. “Dios, que no se deja ganar por nadie en generosidad, se sirve de ti y de mí para ayudar a los hermanos”, Papa Francisco.

En esta Semana Santa viviré la caridad en carne propia, alguien está necesitando mi ayuda.

Vale la pena que este plan de mejora personal sea para toda la vida.

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