Los buzos colocaron pequeñas cargas explosivas a la altura del puente 5 a 20 metros de profundidad para permitir el ingreso a esa parte del buque.
La Armada italiana abrió nuevas brechas este lunes en el buque “Costa Concordia” pero la búsqueda de cuerpos de desaparecidos en el naufragio del 13 de enero cerca de la isla italiana del Giglio no pudieron reanudarse debido al mal tiempo, indicó la protección civil.
Pero “por las condiciones meteorológicas desfavorables, los bomberos operaron en la parte emergida para rehabilitar las salidas de emergencia en mal estado debido a un mar agitado”, según la protección civil.
En paralelo, los buzos “inspeccionaron las condiciones del casco, la deformación de las brechas abiertas los días anterior y la seguridad de los pasillos habilitados para” facilitar la salida de los operarios.
El domingo las condiciones meteorológicas --vientos fuertes con oleaje-- ya habían movido el barco varios centímetros lo que obligó a los socorristas a interrumpir las búsquedas.
El coordinador gubernamental de las operaciones del Giglio, Franco Gabrielli, indicó que el balance final de la catástrofe “será razonablemente de 32 personas”.
Hasta ahora 17 cuerpos fueron recuperados, de los cuales 16 ya fueron identificados. Aún hay 15 desaparecidos. Gabrielli aseguró que las autoridades italianas consideraban como “un imperativo moral la restitución de los cuerpos a las familias”.
El domingo, Gabrielli indicó que el casco del barco “Concordia” será retirado hacia fines de este año.
La empresa dueña del navío hundido el pasado 13 de enero, Costa Crociere, filial de la estadounidense Carnival, habrá de llamar a licitación a breve plazo, pero pocas compañías en el mundo son capaces de realizar una tarea de este tipo, según Gabrielli.
“Esta primera fase llevará aproximadamente dos meses”, puntualizó. Luego, “en función de las condiciones meteorológicas y marinas imperantes, se necesitarán entre siete y 10 meses más para sacar el casco” del navío hundido, añadió, en declaraciones ante la prensa.
