“La decisión de suspender los bailes con picó en Santa Catalina es un hecho”, advierte el alcalde municipal, Jesús Levin Betts.
La prohibición es para evitar que se sigan presentando hechos violentos en la municipalidad, luego de que el pasado domingo perdiera la vida Elmer Ligardo Ortiz, un joven catanero de 20 años de edad.
El hecho en que perdió la vida el muchacho ocurrió en horas de la madrugada, en una fiesta en el barrio Carrizal, que era amenizada por un picó.
El suceso tiene tras las rejas a Alexander Batista Herrera, quien es acusado del homicidio.
Conmoción
Según Levin Betts, la comunidad está muy conmocionada con este caso que interrumpió la tranquilidad que reinaba en este poblado del norte de Bolívar, a 44 kilómetros de Cartagena.
Para algunos cataneros, los picós son símbolo de contaminación auditiva, desorden y desenfreno, que se convierten en escenarios de riñas, a veces con desenlaces trágicos y mortales como pasó con Elmer Ligardo Ortiz.
Por esa razón, el mandatario local presidirá hoy un consejo de seguridad con la Fuerza Pública y funcionarios del orden municipal, en las instalaciones de la Alcaldía, a fin de decretar la prohibición de festejos populares con picós.
“Si bien el orden público ha vuelto a la normalidad, se tomarán algunas medidas para prevenir hechos violentos, pues no queremos que nada turbe la tranquilidad del municipio”, manifiesta el Alcalde.
En el consejo de seguridad se analizarán otras decisiones, como la posibilidad de suspender el porte de armas y doblegar el pie de fuerza policial cuando haya festejos patronales, populares y corralejas.

