Actualmente era el editor general del diario El Heraldo. Colaborador de la revista colombiana Soho, e Interviú de España.
Largometrajes: El último carnaval, Siniestro, Champeta Paradise. Novelas: El alma del acordeón, Febrero escarlata, Las Crónicas de McCausland.
Ganó innumerables premios, fue ante todo un contador de historias con sus crónicas tan caribes como universales. Barranquilla le debe mucho a este hijo ilustre, quien con su pluma universal, logró extender al mundo, la idiosincrasia del Caribe colombiano, aunando en su obra, la identidad de una región tan diversa y sui generis, de varios departamentos similares, pero con diferencias bien marcadas. Buen viaje, y la importancia de llamarse Ernesto, es tan grande, como apellidarse McCausland.
HELENA MANRIQUE ROMERO
BOGOTÁ