En Los Caracoles nadie quiere dar su opinión sobre cómo está la ciudad en cuanto a seguridad. Y no porque no tengan nada que decir. Lo que realmente sucede, y puede verse en sus expresiones, es que están aterrados porque creen que una palabra puede convertirlos en el próximo blanco de los delincuentes. Lea aquí: (Racha de asesinatos en Cartagena)
En la mañana de ayer algunos habitantes del barrio estaban reunidos en una esquina, leyendo las noticias. “A él lo mataron aquí a la vuelta. Defendió a alguien de un atracador y por eso los delincuentes volvieron para matarlo, por eso nadie quiere hablar”, dijo a este medio un señor de más o menos 60 años, mientras señalaba el rostro de quien era su vecino, Yorman González, de 20 años, asesinado el domingo dos horas después de haber evitado un atraco.
Este señor, quien vive en Los Caracoles desde hace 39 años, contó que suele sentarse en la puerta de su casa todas las tardes, pero que está pensando seriamente en no volver a hacerlo. En la corta conversación que sostuvo con El Universal, advirtió que no daría su nombre. Los vecinos se dispersaron rápidamente para no contestar ninguna pregunta y miraban con recelo a quien se acercaba. “Todos tienen miedo”, dijo uno de los vecinos mientras se alejaba porque su hijo le había advertido que dejara de hablar del tema.
Si van en la buseta, caminando por la calle, si es demasiado temprano o muy tarde, los cartageneros caminan con el presentimiento de que les va a pasar algo, o mejor dicho, de que los van a atracar. Por eso la situación de los vecinos de Los Caracoles no está distanciada de lo que siente gran parte de la ciudadanía.
“A MI ME ATRACARON”
A Ramón Olivo lo atracaron el sábado. Le quitaron su celular y 150 mil pesos. Dice que los únicos sitios por los que siente que puede caminar más o menos tranquilo son los centros comerciales, del resto “toca andar prevenido”.
“La ciudad está demasiado insegura. Soy comerciante y estaba en Nuevo Paraíso. Yo iba caminando y ellos venían en moto, uno se bajó, me mostró un puñal y me pidió lo que tuviera, mientras lo esperaba adelante el conductor de la moto. Entenderás que uno tenga miedo”, dijo Ramón, quien es del interior del país, pero vive en Cartagena hace un par de años.
Y no solo pasa en las calles, en las busetas tampoco se sienten seguros. En el caso de Manuela*, la atracaron en una buseta de la ruta Bosque - Crisanto Luque el miércoles de la semana pasada.
Ella salió de su trabajo y cogió la buseta para ir a su casa. Por la Avenida del Lago se subieron dos jóvenes, según cuenta no podían superar los 17 años, uno con un machete y el otro con una pistola los amenazaron y pidieron que metieran en unas bolsas sus celulares y bolsos.Varios pasajeros y el ayudante del conductor se tiraron de la buseta, a ella los nervios del momento no la dejaron moverse, y terminó perdiendo los objetos de valor que llevaba. Lea aquí: (La inseguridad se apodera de la Avenida del Lago en Bazurto)
CARTAGENA INSEGURA
En las calles y a través de las redes sociales los ciudadanos compartieron cómo perciben a la ciudad, ¿más o menos insegura?
“Estamos inseguros, tenemos miedo, uno no puede andar tan tarde por ahí porque le entra el terror. La autoridad y las familias deben concentrarse es en educar a ese montón de muchachos que ahora son delincuentes, porque si no lo hacen, imagínese”, dijo Alice Isabel Gómez.
Por su parte, Orlando Arroyo indicó que “ya no es solo en barrios de mala reputación, ahora es en cualquier barrio sin importar el estrato ni el día ni la hora, apenas pisamos la terraza de nuestra casa estamos corriendo peligro”.
LO QUE SE ESTÁ HACIENDO...
El Universal consultó con el secretario del Interior, Roberto Barrios, sobre la seguridad en la ciudad y los casos de hurtos y asesinatos en las dos últimas semanas.“Se están haciendo más retenes en los diferentes barrios. La Policía tiene 11 puestos de control. En lo que va del año van 30 caravanas de seguridad que se realizan los fines de semana, y los martes el Alcalde visitará 40 cuadrantes, de 149, donde identificamos que sucede el 86% de los delitos y homicidios en Cartagena. Además estamos interviniendo 30 grupos de jóvenes, que suman 600 muchachos en el programa de jóvenes íntegros. Eso quiere decir que seguimos actuando. Este año logramos la tasa más baja de homicidios en el primer bimestre del año y este resultado no es casual, es el trabajo de la Policía con la comunidad”, explicó Barrios.Respecto a los hurtos y atracos, el funcionario señaló que denunciar es la clave de lograr resultados. “Si bien las estadísticas nos dicen que hay menos incidencias, eso puede ser porque la gente no quiere denunciar. El año pasado, gracias a la colaboración de la comunidad, la Policía y la Fiscalía desarticularon 8 bandas, la última en El Líbano. No es solo especular, sino concretar con denuncias”.
¿EN QUÉ QUEDÓ LA MILITARIZACIÓN?
A finales del 2013 el alcalde Dionisio Vélez Trujillo sorprendió con el anuncio de militarizar la ciudad. La decisión provocó reacciones a favor y en contra, pero la mayoría de los ciudadanos se mostró complacida por encontrar una opción que parecería efectiva para garantizar la seguridad. Se supo en ese momento que la Policía Metropolitana y la Armada hicieron un par de patrullajes en los barrios de la ciudad, pero la ‘militarización’ no se sintió más.
Sobre el futuro de esta alternativa el Secretario del Interior explicó que “en el Plan Integral de Seguridad, se busca que la Fuerza Naval del Caribe, a través de la Infantería de Marina, pueda reforzar los patrullajes, que sí se hacen permanentemente en las zonas más vulnerables, acompañados con la Policía de Cartagena. Debemos articular esfuerzos para que cada uno desde su resorte pueda trabajar de forma contundente”. Lea aquí: (Militarización de Cartagena divide opiniones)
RECURSOS
Aproximadamente 9 mil millones de pesos están asegurados para el Plan Integral de Seguridad. De estos, 4900 ya están asignados por Distriseguridad y van para las cámaras de seguridad, otra parte en apoyo de combustible para la Policía y lo que quede será para proyectos que se presentarán el 30 de marzo en el Comité de Orden Público.
*Nombre cambiado por solicitud de la víctima
