La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) seccional Norte de Santander se refirió a las pérdidas que ha tenido este gremio durante los 37 días que lleva la protesta campesina del Catatumbo y detalló que el impacto ha sido la falta de facturación de unos $7.000 millones.
Leonardo Méndez, director regional de Colfecar, afirmó que a Tibú han dejado de llegar productos como cerámica, loza, equipos técnicos para Ecopetrol, grandes cargamentos de palma africana, cacao y carbón, entre otros.
“Los fletes en este tiempo se han incrementado en un 30% y se refleja en una cantidad de familias que se están viendo afectadas por la parálisis en el transporte de carga. Nada más el número de vehículos que han dejado de ir al Catatumbo ha bajado de unos 100 a unos 15 o 20, y eso a las partes de Ocaña que pertenecen a esa zona”, recalcó el coordinador regional.
Otra de las preocupaciones que han tenido los conductores de carga pesada es la inseguridad, pues Norte de Santander, después del Meta, es el departamento que más tractomulas quemadas registra por cuestiones de protestas y turbas, con un promedio de 10 vehículos.
“Este año ya van cuatro carros quemados con lo de la protesta y la integridad de los conductores es lo que más preocupa; mientras la situación en el departamento siga así es muy difícil que se pueda transitar”, expresó Méndez.
Recordó que cuando la protesta se extendió a Ocaña los vehículos pasaron de 65 a 130 galones de gasolina por recorrido para llegar a esta provincia.
“Se gastaban hasta 18 horas para llegar, mientras que antes se gastaban menos de 10, eso para los camiones que tenían que ir desde Ocaña hasta Bucaramanga. Esto es un desgaste que se nota bastante en este gremio”, detalló Leonardo Méndez.
ESTACANDAS 30.000 TONELADAS DE FRUTO DE PALMA
El presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma, Fedepalma, Jens Mesa, afirmó que, tras los últimos acontecimientos en los que no se resolvió el paro en el Catatumbo luego de la intervención del vicepresidente Angelino Garzón, es posible afirmar que, al día de hoy, “al Gobierno Nacional se le salió la situación de las manos”.
Para él, el tema en el Catatumbo sigue muy delicado y considera que la situación nunca debió haber llegado al punto en el que hoy se encuentra. Tras cumplirse 37 días de paro, las pérdidas para el sector de los palmicultores son del orden de $10.000 millones.
En el Catatumbo no se ha podido cosechar ni movilizar alrededor de 30.000 toneladas de fruto de palma a la fecha, lo que ha originado problemas sanitarios en los cultivos que no han podido ser atendidos debidamente. Esta situación, está afectando a cerca de 6 mil familias de la región cuyos ingresos se han visto reducidos, algunos de ellos en su totalidad, por efecto del paro ya que, como no hay actividad económica, tampoco hay flujo de dinero derivado de la palmicultura.
