A raíz de los dos hechos que han enlutado a Cartagena en donde dos personas han perdido la vida al caer desde alturas considerables, el Departamento Administrativo de Salud, Dadis, hizo un llamado a los hogares cartageneros a estar atentos a los cambios sicológicos de cualquier miembro del hogar.
“La prevención comienza en el núcleo familiar cuando los menores o adultos muestren cambios de actitud que puedan conllevar a un suicidio. Este desenlace fatal puede evitarse si se tienen en cuenta alguna señales”, expresó Wilson Jaimes, subdirector del Dadis.
Lo importante es estar atento para identificar esos casos de sufrimiento agudo que trastornan el funcionamiento sicológico y social de una persona. Lo fundamental es que las personas que los padecen pudan recibir atención siquiátrica apropiada, sin embargo cualquier persona puede prestarle a otra primeros auxilios mentales que consisten en brindarle un espacio de diálogo y una palabra de aliento. Para prestar estos auxilios se debe buscar un sitio adecuado, con privacidad y si la víctima es suicida o está fuera de control debe remitirse rápidamente a la urgencia.
"La crisis es cuando se activa alrededor de una persona la posibilidad de hacerse daño o hacerle daño a otras personas, evidentemente es una urgencia y es un período crucial, decisivo en la vida del paciente, un punto de viraje que tiene consecuencias físicas y emocionales", comentó Jaimes.
Para tratar estos casos, el Distrito ofrece la línea 125, a través del Centro Regulador de Urgencias (Crued), que cuenta con sicólogos para manejar situaciones adversas las 24 horas continuas. A esta atención se puede acceder desde cualquier teléfono móvil o fijo.
“No hay que subestimar ninguna señal de pedido de auxilio ya que es preferible equivocarse prestando más ayuda de la necesaria, que descuidar alguna situación que finalmente resulta desatendida”, explicó el subdirector del Dadis.
Cuando se presentan estos casos se debe ser amable con el afectado, no emitir juicios, mostrarse interesado y preocupado por él y transmitir seguridad y competencia para ayudarlo, no se debe mostrar lástima, sino empatía hacia la persona.
