De acuerdo con los afectados, la principal causa de estos desbordamientos es la carretera Transversal de Barú, que fue construida con un nivel más alto que el de las calles del pueblo, y con unos box coulvert por los cuales el agua no corre como debiera.
David González Cardales, gestor social de la localidad, afirmó que la misma problemática están padeciendo los nativos de los corregimientos vecinos, Pasacaballos, Ararca y Barú (pueblo), pero es en Santa Ana donde más se nota la anomalía, puesto que el 90% de las calles se encuentra en mal estado.
Relató que unas 70 viviendas se inundan cuando llueve, y sus propietarios deben permanecer prisioneros en sus propias casas hasta que bajen las aguas, por lo cual algunas familias han optado por levantar sus aposentos unos cuantos centímetros o construirles altas verjas para ponerle un atajo a la lluvia.(LEA: Corte Constitucional ordena detener obra vía a Barú)
El largo estancamiento de las aguas está produciendo plagas que atacan, principalmente, a la población infantil y se convierten en factor de accidentes diarios, como en la calle 20 de Julio, en donde funciona el Centro de Vida para la Tercera Edad, del cual varios ancianos han sufrido percances cuando deben cruzar de un lado a otro.
En las viviendas que están a la orilla de la llamada vía de Barú, las corrientes están socavando los cimientos, aunque también aseguran sus propietarios que sufrieron agrietamientos por el paso de las maquinarias cuando se estaba trazando la carretera.
Antes no era así
González Cardales contó que la problemática viene desde hace tres años y que, antes de esa fecha, las lluvias se evacuaban sin dificultades hacia el sector La Salina, que se comunica con el corregimiento de Barbacoa, puesto que las calles eran arenosas.
Los dirigentes comunales aseguran haber comunicado, en muchas oportunidades, el caso al Consorcio Vía Barú y a la Oficina de Valorización Distrital, pero hasta el momento no se ha visto una búsqueda de solución.
Cristóbal Ortega González, el presidente de la Junta de Acción Comunal de Santa Ana, recordó que en semanas anteriores la población se vio precisada a organizar una manifestación a manera de protesta en contra del consorcio, “porque nos están perjudicando con esas inundaciones y todavía no ha visto una inversión social de parte de esa empresa”.
A su vez, las amas de casa se mostraron preocupadas por el estado de la calle principal, en donde labora la Institución Educativa Santa Ana, en donde algunos estudiantes han sufrido accidentes a la hora de la salida.
Aníbal Avendaño, gerente del Consorcio Vía a Barú, dijo a El Universal que la empresa está trabajando en soluciones, pero que la temporada invernal no ha permitido celeridad en el mejoramiento de los box coulvert, la construcción de calles canales y la pavimentación de la calle principal.
Asimismo, anunció que, si amainan las lluvias, a mediados de diciembre se terminarían las calles canales y se pavimentaría la calle principal del pueblo, puesto que se está a la espera de unos recursos que debe emitir el Distrito.
Por su parte, Clara Calderón, directora de Valorización Distrital, contó que antes de la construcción de la Vía Barú, Santa Ana no tenía sistema de drenajes pluviales, con todo y que recibía corrientes de sectores como La Loma, el Hotel Decamerón y la urbanización Altos de Santa Ana.
Por esa razón se determinó la construcción de la calle canal que está en proceso y que cuando esta se termine, además de algunas obras hidráulicas, se terminarán los problemas de inundaciones.
