Reportes de inteligencia señalan alias Villa comanda una columna guerrillera que estaría detrás de la protesta campesina en el Catatumbo.Varias fueron las reacciones que generó la noticia de que alias Villa, un hombre de confianza del máximo comandante de las Farc, estaría detrás de la protesta campesina en el Catatumbo.
Juan Carlos Quintero, vicepresidente de la Asociación Campesina del Catatumbo, (Ascamcat) señaló: “lo único que generan esas afirmaciones es desprestigiar a los dirigentes del paro. Lo que necesitamos es centrarnos en la marcha campesina, que en este momento afecta a 12 mil personas en las vías”.
Reportes de inteligencia señalan que Villa comanda una columna guerrillera llamada Resistencia Catatumbo, que estaría agitando los bloqueos en la región.
El vocero de la Asociación Nacional de Zonas de Reservas Campesinas (ZRC), César Jerez, expresó que “este tipo de informaciones son una dilación, pero ¿esto soluciona los problemas del Catatumbo?”.
Dijo que “se trata de una estrategia diseñada en conjunto para que el mundo crea que acá hay miles de guerrilleros; están combinando esto con una guerra sicológica, pero realmente los campesinos están reclamando sus tierras”.
Aseguró que no conoce ni ha tenido contacto con alias Villa y que “todo obedece a una guerra mediática encabezada por el Gobierno que, entre otras, ya ha dejado cuatro muertos y cientos de heridos”.
El representante de los labriegos aseguró que ayer en la mañana llegaron más agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios, desde Ocaña.
La preocupación del vocero de las ZRC es que el arribo de más policías antimotines genere una arremetida en contra de los campesinos, lo que lo llevó a cuestionar de nuevo “¿eso soluciona los problemas del Catatumbo?”.
El representante de Ascamcat en Tibú, Pablo Téllez, al reaccionar sobre la presunta infiltración guerrillera de la marcha, dijo:
“Lo que están buscando es ponernos la lápida en el pecho a los dirigentes y a las personas que se manifiestan en inconformidad con la política del Gobierno”.
Aceptan a José Noé Ríos
Ascamcat estuvo de acuerdo con la decisión del gobierno de nombrar como moderador al viceministro de Trabajo, José Noé Ríos
“Las comunidades y los lideres lo aceptamos como mediador del Gobierno. De él conocemos que tiene una gran experiencia en procesos de paz en todo el país. Ha sido un excelente facilitador y sabemos que siempre ha tenido muy buena disponibilidad para los diálogos”, expresó Pablo Téllez.
Con el viceministro trabajará en esa labor mediadora Ubencel Duque, director de la Corporación de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.
Téllez insistió en que la Mesa de Interlocución y Acuerdo se debe mantener en Tibú para continuar con el proceso que busca una solución a las necesidades del campesinado del Catatumbo.
Reiteró que hay situaciones que distancian a las partes dentro del proceso. Dijo que el Gobierno en ningún momento se ha pronunciado frente al pliego de peticiones que los campesinos dieron a conocer desde que empezó el paro hace 24 días.
“No hay ninguna clase de pronunciamiento. Lo que sí conocemos es que desde arriba les están dando ordenes a los antimotines y al Ejército para que vengan a este sitio, cosa con la que nos están demostrando que no tienen voluntad política y que lo que quieren es dilatar el proceso”, manifestó.
El primer sorprendido fue Ubencel Duque
En diálogo con La Opinión, quien fuese escogido por los campesinos como el moderador de los diálogos, Ubencel Duque, dijo recibir con sorpresa la designación.
La expectativa del facilitador es conocer en su totalidad el planteamiento del movimiento campesino y los avances que ofrezca el Gobierno.
“Todo eso va a generar una agenda y nos sentaremos con el viceministro de Trabajo para valorar la negociación. Los voceros deben ir organizados para poner claridad donde hay acercamiento o discernimiento”, expresó.
Su experiencia en diálogos inicia con su papel de moderador en el éxodo campesino de 1998 en Barrancabermeja (Santander) en el que a los labriegos se les sumaron los mineros.
La gran protesta terminó con la firma de un convenio entre el Gobierno del entonces presidente de la República, Andrés Pastrana y los manifestantes.
“Recuerdo que ese proceso duró 45 días, pero logramos plantear los puntos de las partes”, expresó.
Su trabajo se ha destacado en la pastoral social de Barrancabermeja, desde donde ha conocido los pormenores de la protesta en el Catatumbo. “Tenemos la esperanza de que como colombianos y personas que creemos en el diálogo, sentimos que la paz es posible, porque los campesinos están en la tónica del diálogo”, puntualizó.
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