En medio de lágrimas, el exconcejal Vladimir Melo reconoció, ante un juez de conocimiento, que sostuvo una relación extramatrimonial durante muchos años.
Sin embargo, el exconcejal, acusado del asesinato de su esposa, Alejandra Díaz Lezama, manifestó que él le reveló dicha infidelidad a su mujer, y advirtió que se comprometió a finalizar dicha relación.
Melo, pese a aceptar la existencia de un video en su teléfono celular en el que se comprobaba su infidelidad, el mismo que fue encontrado por su esposa, negó que ella se hubiera molestado “solamente se sintió muy triste y decepcionada”, aclaró.
Ante las preguntas de su defensor, Melo precisó que el día en que murió su esposa él se encontraba en un proceso de recolección de firmas en diferentes sitios de Bogotá buscando apoyo a un candidato al Senado.
De la misma manera, recordó como esa noche llegó a su casa y descubrió el cadáver de su esposa dentro de un armario, y advirtió que su reacción por el dolor fue lanzar unas fotos al suelo y luego se tiró al piso en señal de desesperación cuando un paramédico le confirmó, minutos después, que Alejandra estaba muerta.
Sin embargo, en el curso del proceso judicial los sicarios Jonathan Torres Martínez, Víctor David Jiménez y Luis Enrique Díaz Rivera reconocieron haber sido contratados por el dirigente político para cometer el homicidio a cambio de dinero.
Estas tres declaraciones fueron hechas en medio de un preacuerdo con la fiscalía, para la aceptación de cargos.
En su intervención el fiscal del caso presentó los argumentos probatorios que la han llevado a concluir que el acusado se ha hecho merecedor a una pena de entre 35 y 40 años de prisión.
El ente acusador consideró probado el hecho de que Melo contrató a un grupo de sicarios para que ultimaran a su esposa, como lo relató uno de los asesinos.
