Una "degradación violenta de la protesta en Catatumbo", denunció este sábado la Policía, al revelar que en los 27 días de protestas campesinas en esa región de Norte de Santander la cifra de uniformados heridos asciende a 42.
De los uniformados heridos, 17 presentan heridas ocasionadas por artefactos explosivos, 21 por objetos contundentes, dos por ácido sulfúrico, uno por ataque con machete (161 puntos de sutura) y uno más por impactos de arma de fuego.
La Policía identificó cinco fases diferentes en los tipos de ataque que demuestran un escalamiento en el uso de los medios empleados por los labriegos contra los miembros de la Fuerza Pública.
La primera fase de los ataques violentos corresponde al lanzamiento de piedras y palos mediante el uso de la fuerza física de los manifestantes, una fase que la Policía califica como "recurrente" en el territorio nacional.
En segundo término se ubican los ataques con sistemas artesanales que otorgan mayor fuerza y distancia de recorrido a los lanzamientos, especialmente mediante el uso de hondas y caucheras.
La tercera fase corresponde al uso de bombas Molotov, elaboradas con botellas de vidrio que contienen gasolina en abundantes cantidades, teniendo en cuenta la presencia de expendios de combustible de contrabando en la zona.
El cuarto estadio de los ataques corresponde al empleo de artefactos explosivos improvisados, especialmente 'tatucos', 'papas explosivas' y 'granadas de fragmentación'. Esta fase resulta especialmente peligrosa, pues ya se han presentado siete casos de manifestantes mutilados por la manipulación de mencionados explosivos.
Finalmente, la quinta fase de la degradación de la protesta corresponde al uso de armas de fuego, constituyendo un peligro no solo para los manifestantes, sino para la comunidad en general que no interviene en las protestas.
Este tipo de hechos, ocasionaron heridas graves al capitán César Alberto Lemus Pinto, integrante del Esmad, que fue atacado mientras atendía los disturbios presentados en el municipio de Ocaña.
Ante tal panorama, la Policía recuerda a los colombianos que por amparo constitucional la institución garantiza la protesta, pero, no obstante, se seguirá actuando con firmeza ante el menoscabo del ejercicio de los derechos y las libertades de los ciudadanos que no participan en las manifestaciones, vale decir, que la población de los municipios del Catatumbo se ha visto seriamente afectada por los bloqueos y las manifestaciones desarrolladas en las últimas semanas.
"Pedimos que las personas que están dentro de estas marchas moderen sus actuación y ojalá no se dejen seducir en el empleo de estos artefactos, no solamente por el daño que nos han causado a los policías, sino por el daño que ellos mismos se han causado: estamos hablando de que siete personas han resultado lesionadas con la manipulación de estos artefactos explosivos", dijo el general Rodolfo Palomino, director de Seguridad y Convivencia Ciudadana de la Policía.
"El llamado es para que en el ejercicio legítimo del derecho a la protesta no se instrumentalice a personas que resulten siendo víctimas de la manipulación irresponsable de estos artefactos explosivos", concluyó el oficial.
Lea más sobre el Catatumbo.
