En el día del niño muchos padres pensaron en iniciar a sus hijos en el mundo digital regalándoles cualquier dispositivo electrónico que les permitiera estar más cerca de la tecnología y en contacto con el mundo digital.
La tecnología no solo es un conjunto de herramientas resultado de avances científicos que nos facilita la vida sino que también constituye un componente dinamizador de nuestra evolución como seres humanos. Es decir, la tecnología va más allá del avance técnico, al igual que en su momento lo hizo la prensa, la radio y la televisión.
Lo anterior, quiere decir que más que herramientas estamos frente una revolución de las comunicaciones que toca todos los aspectos interpersonales que permiten la comunicación e interacción de las personas.
Es por ello que la tecnología implica no solo el conocimiento, manejo y aplicación de las mismas sino que también es necesario todo un sistema de educación que incluye hasta normas éticas y morales. Algo que las familias, instituciones educativas, el gobierno y la sociedad en general apenas empiezan a entender.
COMPROMISO DE PADRES
Los padres deben iniciar un proceso de educación que implica acuerdos y negociaciones basados en un sistema de reglas. Este proceso también implica un cambio de mentalidad por parte de aquellos padres que no son nativos digitales. Lo primero antes de educar a sus hijos es despegarse de ciertos miedos y mitos que se han creado.
Si bien el mundo digital es un entorno riesgoso para los menores, esto no puede ser excusa para entrar en la prohibición absoluta de todos los avances en cuanto a tecnología. Lo único que obtendrá será un niño tecnofóbico con dificultades para adaptarse a un entorno laboral y personal regido por las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Prohibir todo tipo de tecnologías por temor a sus riesgos es el equivalente a no dejar que el niño intente gatear por temor a que se rompa la boca. Es un mundo de riesgos que el pequeño debe empezar conocer para identificar los peligros con la asesoría de sus padres.
Además, si los padres se involucran también puede ser un buen ejercicio para empezar a corregir vicios adquiridos en este tema. No pretenda que su hijo siga la regla de apagar el computador e irse a dormir a cierta hora si usted no respeta esa regla y se queda trabajando hasta tarde.
Un niño bien educado digitalmente, será un ciudadano autónomo y responsable con las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
COMPROMISO DE LA ESCUELA
La escuela además de apoyar el proceso de educación digital también se encuentra en la obligación de otorgarles el conocimiento necesario para que se sepan desenvolver de una manera más técnica y competitiva dentro de este entorno.
La escuela debe ser cuidadosa a la hora de impartir conocimientos sobre informática pues cada habilidad obtenida por el niño estimula su creatividad y abre un amplío abanico de posibles aplicaciones de las que el pequeño aún no sabe discernir sobre el grado ético y moral de dichas habilidades.
En este punto, la academia debe ser oportuna para indicarle al niño el camino a seguir con cada aprendizaje sin permear o prohibir las potencialidades que el infante pueda desarrollar en el mundo digital.
COMPROMISO DEL GOBIERNO
En Colombia ya existen programas impulsados por el Ministerio de las TIC como por ejemplo la campaña Vive Digital que busca a través de diferentes medios educar digitalmente a personas de todas las edades en el mundo de las tecnologías.
También se ofrecen de manera gratuita ciertos dispositivos y puntos digitales a nivel nacional en aras de democratizar Internet y todos sus avances. Sin embargo, la labor debe ir conectada con las campañas de educación.
La sugerencia para la labor que realiza actualmente el MinTic es ser un poco más diligentes a la hora de ofrecer capacitaciones en torno a las masivas entregas de tabletas. Es el caso de las tabletas entregadas en San Basilio de Palenque donde meses después los dispositivos entregados por el gobierno no se ponen en acción porque no se han recibido las clases prometidas en su momento. Lo anterior fue denunciado por Ángela Jiménez, una las blogueras de El Universal. de en su artículo Ni ‘table’ ni ‘interné’ ni ‘ná’.
Por otro lado, este ministerio se ve en la necesidad de supervisar medios e impulsar programas de educación digital sin atentar contra la neutralidad de la red, la libre expresión y la libertad de contenidos. Una tarea difícil pero no imposible.
COMPROMISO DE TODOS
No solo todas estas partes deben estar involucradas sino que todos los ciudadanos debemos ser parte de este proceso. De esta forma creamos una cultura digital solida que educará por si sola a todos los menores que vemos a diario.
Si somos ciudadanos bien educados digitalmente podremos dar un buen ejemplo a los niños que a diario buscan su personalidad digital aprendiendo de los mayores. Así como en ciertas ciudades se hace conciencia ciudadana llamando la atención a un joven porque arroja un papel a la calle, así mismo debería ser para los menores en el tema de las TIC. Lo ideal es que si notamos que un niño expone su seguridad sacando en la calle su celular o tablet, yo como ciudadano comprometido con la educación digital le llame la atención y le indique lo peligroso de lo que está haciendo.
