Vivimos en automático. Lo dice el neurólogo Javier Mauricio Medina, presidente de la Asociación Colombiana de Neurología y especialista en Neurología Cognoscitiva.
Y su siguiente frase es aún más fuerte, pero válida para sacudirse: “Lo que mata el cerebro es la rutina”. Y lo dice por esa manera tan humana de exigirle poco a este complejo centro de operaciones.
La advertencia la hace de cara al Día Mundial del Alzhéimer, una enfermedad que, se estima, tiene un 60 por ciento de subdiagnóstico en el contexto mundial.
“La gente piensa que es normal, con la edad, ir perdiendo recuerdos o que la memoria funcione mal, pero no es así y hay que prestarles atención a esos detalles que pueden parecer pequeños”, agrega el especialista y es enfático al decir que envejecimiento no es igual a demencia.
La idea es que las personas, en especial los mayores de 60, le presten atención a esos problemas de memoria y consulten, para que haya una detección a tiempo, así como un tratamiento que, si bien no cura el mal, sí puede retardar la aparición de problemas más complejos de salud asociados con el alzhéimer.
AYUDAR AL CEREBRO
Estimular los sentidos, procesar información, leer, escribir, resolver sopas de letras y crucigramas son herramientas óptimas para mantener el cerebro activo.
“Dese la oportunidad de probar nuevos sabores y degústelos, mantenga el entrenamiento cerebral es importante, si bien no hará el alzhéimer menos frecuente, pero sí menos grave”.
Así que desde hoy, ponga a funcionar más el cerebro, para protegerse mejor contra este mal considerado una pandemia para el ser humano.